Entrevista a Chiva, acuarelista francesa

En nuestras visitas al faro de Mesa Roldán hemos coincidido con Chiva en infinidad de ocasiones, ya que ella, además de exponer en el faro, es una asidua visitante al mismo. Recientemente, tuve la ocasión de hablar con ella de forma distendida mientras ultimaba los preparativos para inaugurar su exposición en Mojácar. De aquella conversación surgieron algunas de las preguntas que le he formulado para que conozcáis mejor a esta artista francesa, que actualmente está afincada en Carboneras (Almería).

Buenos días, Chiva.

En primer lugar, queremos disculparnos por la tardanza en enviarte las preguntas, pero hemos querido darte una sorpresa y eso nos ha llevado más tiempo del previsto. La charla que tuvimos contigo nos resultó muy enriquecedora y queremos que nuestros lectores te conozcan un poco más. Pero antes de empezar queremos felicitarte porque acabas de clausurar tu exposición en el centro de arte “La Fuente” en Mojácar, y nos gustaría saber ¿cuáles son tus impresiones?

La sala era bastante buena, muy bonita e iluminada, además, no fueron pocos los visitantes que apreciaron mis acuarelas.

¿Tienes previsto realizar alguna otra exposición antes de que finalice este año?

No. Sin embargo, estoy en Francia y voy a hacer una exposición en Lamalou-Les-Bains del 25 de enero al 8 de febrero de 2025.

Queremos que nos cuentes ¿cuándo surgió tu interés por la pintura? ¿por qué te has decantado por la acuarela?

En 1996, me encontré con una acuarelista inglesa que me enseñó y me transmitió la pasión por la acuarela. Luego realicé varias prácticas con otros talentosos acuarelistas. También he probado los acrílicos y los óleos, pero rápidamente volví exclusivamente a la acuarela, ya que pintar con acuarelas es como una aventura con el agua que se convierte en mi compañera de equipo.

Y, sobre todo, queremos que nos vuelvas a explicar esa metodología que empleas para realizar tus obras. Nos referimos al empleo de papel celofán.

Para hacer efectos como reflejos en el agua o efectos de la materia, pongo mis pigmentos en la hoja y coloco papel celofán, que froto según el efecto que le quiera dar, y luego dejo secar y retiro el papel celofán.

¿Pintas en el mismo lugar en el que te encuentras el paisaje o en tu estudio?

Pinto a veces en el mismo lugar, pero muy pocas veces. Prefiero hacer fotos y pintar en mi estudio.

¿De dónde surge el interés por pintar escenas marinas?

En 2014 llegué a Carboneras y descubrí en profundidad la belleza del mar, que cambia todos los días, puesto que he de decir que antes de llegar a Carboneras me llamaban más la atención los paisajes de montaña.

Hemos hablado de las características de tus acuarelas, pero queremos saber más cosas sobre ti. Además, del faro de Mario ¿conoces algún otro? ¿De todos los faros franceses cuál es que más te gusta? ¿Cuál te gustaría pintar?

Sí, conozco otros, ya que hemos viajado junto con Mario y Amalia a Portugal y a la Bretaña, de hecho, pinté dos faros en Portugal; el faro Peniche y el Cabo da Roca.

Me gusta mucho el faro de Ar Men en medio del mar y creo que lo pintaré pronto.

Nos comentaste que te gustaba mucho la naturaleza y que solías hacer rutas caminando con tu pareja. ¿En esas rutas encuentras inspiración para tus nuevas creaciones?

Sí, me inspiro mucho de la naturaleza por la que paseo haciendo fotos durante mis rutas.

Muchas gracias, Chiva. Saludos

Te agradezco el interés que has tenido, y espero haber respondido de la mejor manera a tus preguntas.

Hasta pronto

CHIVA

Entrevista a Pablo Olivares, autor de «Hormigas sobre la sal» (1ª parte)

El pasado mes de abril, durante la Feria de Autores AMARLI, celebrada en Los Alcázares (Murcia) tuvimos la suerte de conocer personalmente a Pablo Olivares, autor entre otras novelas de Hormigas sobre la sal. Un mes más tarde, acudimos a la presentación de su novela en Murcia [un acto muy entretenido en el que disfrutamos con la participación de la poeta Anita Ges y del pianista Manuel Soler Tenorio]. Tras leernos dicha novela, hemos contactado con Pablo y muy gentilmente ha accedido a responder a nuestras preguntas.

En primer lugar, agradecerte tu colaboración y felicitarte por este buen libro con el que nos has hecho pensar y que hemos disfrutado hasta el final.

¡Muchísimas gracias a vosotros! Me hace muy feliz ver que la novela está gustando mucho.

Cuando nos conocimos nos dijiste que en tu novela hablabas de un faro. Nos gustaría saber ¿cómo se te ocurrió la idea de incluir este elemento?

El faro es uno de los principales escenarios del libro. Es un elemento más del caserón donde vive Melany Mbaye, la protagonista. Me atraía la idea de que la casa tuviese un faro que, por dentro, es una biblioteca en espiral ascendente. La espiral culmina en la sala de máquinas del faro, que es un faro funcional y que necesita mantenimiento. El caserón se describe «como si hubiera estado sumergido en el fondo del océano durante mil años, como una nasa para capturar cangrejos y lapas, y que toda esa vegetación marina de pronto se quedase petrificada». Es una referencia directa a la Capilla de los Vélez de la Catedral de Murcia, que transmite esa sensación, en contraste con la austeridad casi militar exterior. Quería potenciar esa imagen de espacio no-terrenal con un elemento asociado al mar como es el faro.

Otra cosa que nos fascinó fue ver que el diseño del marcapáginas, que elaboraste para promocionar esta novela, tuviera un faro. ¿De dónde surgió esa idea tan original? ¿Está inspirado en algún faro que conoces?

Sí, le tengo mucho cariño a ese marcapáginas porque llamó tu atención y pudimos conocernos gracias a él. Fueron veinte marcapáginas diferentes, pintados con acuarelas. Dado que el libro salía diez días después de aquella Feria de Autores AMARLI, quise llevar algo especial, hecho a mano, porque el libro reivindica el trabajo que realizamos con nuestras manos. Cuando pinté ese faro, tomé la referencia del Faro Les Éclaireurs, el llamado «Faro del Fin del Mundo», que está en Ushuaia, el extremo sur de Latinoamérica. Estuve allí una vez, en un viaje de mochilero yo solo durante diez meses, y llegar allí fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida.

Sin ánimo de desvelar nada sobre la novela, pero con mucha curiosidad, ¿queremos saber por qué elegiste a ese farero en concreto?

Ese farero es una referencia directa a «Alicia en el País de las Maravillas». Melany debe apartar un espejo y reptar por un túnel hasta encontrarse con él, su mejor amigo. Ese espacio representa la fantasía y a la vez el único espacio donde Melany puede ser ella misma, libre de las obligaciones domésticas del caserón. Al elegir ese personaje farero, estoy trazando como escritor un hilo invisible entre la ficción que se cuenta en la novela con una historia que todos tenemos muy interiorizada como es el cuento de Lewis Carroll.

Continuará…

Entrevista a Patricia Štambuk, autora de «El farero del fin del mundo»

Hace poco más de un año que se publicó la novela «El farero del fin de Mundo» de la periodista y escritora chilena Patricia Štambuk. Hoy tenemos la oportunidad de entrevistarla.

Patricia lleva una dilatada carrera dedicándose a la escritura. Esta novela es la novena que escribe. Además, ha obtenido numerosos premios y distinciones como el Premio Nacional de Periodismo de Chile, que se lo concedieron el año pasado. Y, por si eso fuera poco, os diremos que fundó el Centro de Estudios del Estrecho de Magallanes y es miembro de la Real Academia Chilena de la Lengua desde 2018 y vicedirectora desde 2022.

Tras ocho libros en los que has hablado de los pueblos originarios de Chile o de la biografía de la compositora y cantante chilena Violeta Parra, ¿cómo se te ocurrió escribir sobre un farero?

Nací en Magallanes y los faros son parte de nuestro imaginario austral aunque sea difícil conocer varios de ellos. Eran tiempos de pandemia. Cuando supe que un farero, que era un buen relator y además un talentoso artista, había estado en los faros del Estrecho de Magallanes oriente a occidente, me decidí a ver la soledad desde otro punto de vista, la del farero, que la elige, a diferencia de los años de la pandemia y cuarentenas en que fue una soledad obligada.

Para escribir un libro sobre faros hay que documentarse previamente, ¿de dónde has obtenido toda la información relativa a su funcionamiento y a las costumbres diarias de los fareros?

Si bien tuve que buscar antecedentes históricos en algunos textos, la gran mayoría de esas costumbres, en los años 60,  fueron aportadas por el mismo protagonista, José Raúl Rodríguez, que tiene una memoria extraordinaria y realizó todas las tareas que demandaba la atención de un faro en esos años, más pesadas que las de hoy. En mis obras lo documental dentro de la obra es secundario.

En tu novela hablas hasta de ocho faros chilenos, ¿has tenido la oportunidad de visitar alguno? ¿Cuál es el que más te ha gustado?

Sí, conozco los faros San Isidro y Dungeness y otros no habitados. Hace ya muchos años, tantos que no quiero acordarme,  participé en un viaje de abastecimiento de faros en los canales occidentales y pude bajar por red de desembarco a un fanal. Un recuerdo imborrable. Ahora espero la oportunidad para viajar a otros.

Nos gustaría saber si la historia sobre el personaje principal, José Raúl Rodríguez LaTorre, o como tú lo llamas en ella, Yul, ¿es un personaje de ficción o si por el contrario es una novela biográfica?

¡Es una biografía de principio a fin! Este libro se inscribe en la línea de las memorias que he realizado, con fuentes primarias, es decir, aquellas personas que protagonizaron los hechos o fueron testigos de ellos. No es una novela como la de Verne, El faro del fin del mundo. Este Farero del fin del mundo es historia contemporánea pura.

¿Qué es lo que más te ha llamado la atención sobre la vida en los faros?

En el caso de los relatos de don José, la alegría y compañerismo del equipo. El buen espíritu para  enfrentar esa soledad y lejanía como una experiencia que muchos han querido repetir, y no solo porque el sueldo sea mayor que lo normal. Hay un encuentro con la naturaleza y con ellos mismos. El que está bien consigo mismo, puede estar bien en un faro azotado por las tempestades en el último peñón de la tierra.

¿Qué curiosidad destacarías sobre alguno de los faros que aparecen en tu novela?

Me impresionaron muchas historias, como la del excepcional día apacible en el agitado Océano Pacífico en el Evangelistas, tal como cuando salió Magallanes por la boca occidental del Estrecho. Por algunas horas fue un lago. También los dramáticos naufragios, a los pies prácticamente del Punta Dúngenes y Fairway; o la muerte cruzada entre fareros y kawésqar en el Bahía Félix. Y sobre todo, me cautivó poder mostrar cómo se aprecia el devenir del mundo, del país, siendo vigías solitarios en el mar.

Instantánea de la presentación del libro en la Universidad de Magallanes

Muchas gracias, Patricia.

Entrevista a Diego Ramos, autor de «El último Morisco» (2ª parte)

Seguimos publicando la entrevista que nos concedió Diego Ramos, autor de la novela histórica titulada «El último Morisco». En el anterior bloque nos centramos en los entresijos de la novela y ahora es el turno de las preguntas fareras.

Diego, nos comentaste que en la novela aparecía un faro y queremos saber ¿cómo conociste la existencia de esa luz?

La primera escena del libro se sitúa a escasos metros del lugar donde está el faro y que se produce un desembarco pirata en la cala de agua amarga y un enfrentamiento con los vigías de la torre cercana.

Además del faro de Mesa Roldán, ¿has visitado algún otro faro?

Sí, a unos 20 km de mi casa se encuentra el faro de Calella de mar, delante el que he pasado centenares de veces. También recuerdo una visita al faro de de “Cap de Creus” donde se rodó la película “El faro del fin del mundo” protagonizada por Kirk Douglas y Yul Brinner.

El más exótico que he visitado sin embargo es el “Peggy’s cove lighthouse” cerca de Halifax, en Canadá.

¿Qué te transmite la luz de un faro?

La luz de un faro me transmite una sensación de permanencia y seguridad frente a la oscuridad y el caos de los elementos. También me recuerda la pequeñez del ser humano frente a la inmensidad del mar. Es un símbolo de resiliencia, que ilumina el camino incluso en las circunstancias más adversas.

¿Crees que se puede comparar al último morisco con el último farero?

Interesante punto de vista, de hecho, tienen bastantes puntos en común. Dejaré que el lector los descubra.

¿Te gustaría comentarles algo a los lectores antes de despedirnos?

Los pueblos que desconocen su pasado están condenados a repetirlo. La historia nos ayuda a reflexionar, es el antídoto que nos permite interpretar las amenazas y combatirlas a tiempo.

Esto es una petición. Echamos de menos una presentación de la novela en el faro de Mesa Roldán ¿por qué no te animas?

Cuando queráis, eso es cosa hecha.

Muchas gracias, Diego. Suerte con las ediciones en otros idiomas. Ya nos irás informando.

Entrevista a Diego Ramos, autor de «El último morisco» (1ª parte)

Hace un tiempo coincidimos con Diego Ramos en la presentación de un libro en el “faro de Mesa Roldán” y tras intercambiar algunas palabras, nos habló de su primera novela llamada “El último morisco”. Una novela histórica centrada en esta tierra que tanto ama (Almería). Le comentamos que sólo escribíamos sobre faros, y antes de darnos la novela, nos recalcó que en ella aparecía un faro. Ya hemos terminado de leerla y podemos corroborar que sí se habla de un faro primigenio, tal y como nos dijo Diego en su momento. Por este motivo, consideramos que es el momento de realizar la entrevista que pactamos.

Antes de empezar con las preguntas queremos felicitarte por tu interesante novela. Sinceramente, engancha desde el principio y todas las historias que narras la hacen más atractiva.

¿Cómo surgió la idea de escribir una novela histórica? y ¿por qué elegiste esa etapa de la historia en concreto?

Un buen día hace unos 12 años, mientras investigaba la genealogía de mi familia tropecé con un documento del que nunca había oído hablar, El libro de Apeo y repartimiento de la villa de Sorbas. Se trataba de un documento que hasta los más viejos del lugar desconocían.

Ese incunable redactado en 1572, es una especie de escritura notarial por la cual el rey Felipe II mandaba expropiar a los moriscos de Sorbas y repartían sus propiedades entre medio centenar de colonos cristianos viejos.

Aquella revelación me dejó aturdido.

Como podía ser que se deportara a esos españoles que no se habían revelado contra la Corona, arrebatándoles sus tierras, casas y modos de subsistencia.

A medida que averiguaba más informaciones sobre aquellos exiliados me convencí de que aquella historia no podía quedar silenciada.

Nos gustaría saber ¿qué fuentes bibliográficas consultaste?

Empecé devorando los 14 tomos de la Historia general de Almería y su provincia escritos por el padre Tapia, cronista de la ciudad de Almería.

A continuación, estudié las obras de los 3 cronistas de la guerra de las Alpujarras (Diego Hurtado de Mendoza, Luis del Mármol Carvajal y Ginés Pérez de Hita) que fueron testigos de lo acaecido, así como las obras de los historiadores almerienses Valeriano Sánchez Ramos y Juan Grima.

Mención aparte me ha merecido la bibliografía del historiador Vincent que: para mí es el mayor experto en la cuestión de los moriscos y que ha tenido la gentileza de escribir el prólogo de la versión francesa de mi libro.

Todo ello ha sido completado con visitas a los lugares de la novela si como al archivo histórico provincial de Almería donde se encuentran números protocolos notariales de la época.

Finalmente, he ido consultando los números artículos y escritos que se ponen a disposición del público a través de la plataforma www.academia.edu

En la novela aportas los datos de manera bastante profusa, ¿qué es lo que más te costó contextualizar?

Lo más difícil fue mantener una cierta fidelidad a la forma de hablar de la época sin complicar en exceso la lectura.

¿Con cuál de los dos personajes que soportan el peso de tu novela te identificas?

Es una pregunta interesante porque me identifico con ambos, cada uno tiene sus cualidades y sus defectos, pero nunca se rinden y luchan por seguir adelante.

¿Cuál es tu opinión sobre los motivos que indujeron a Felipe II a actuar así? ¿Piensas que se debía exclusivamente a la religión o que había motivos económicos detrás?

En el caso de Felipe II creo que se trató principalmente de una cuestión de estado. La amenaza otomana era un peligro muy real y la Corona tenía ya suficientes frentes como para permitir una quinta columna en España.

¿En qué proyectos estás embarcado en la actualidad?

Acabo de publicar la traducción del libro en francés bajo el título “Al-Ándalus, adieu” y de la versión inglesa titulada “The Last Morisco”. Así que estoy dedicando bastante tiempo a la promoción de estos libros.

Continuará…

Entrevista a Dory Ruiz, acuarelista y poeta (3ª parte)

Con esta entrada finalizamos la entrevista que nos concedió Dory Ruiz. Hasta ahora le habíamos preguntado por su afición por la pintura, las acuarelas más concretamente, por su interés por los faros y ahora es el turno de conocer de dónde viene su otra pasión, la poesía.

Nos hemos centrado en la pintura, pero queremos conocer más sobre otra de tus facetas, la de poeta. ¿Qué nos puedes contar sobre eso?

Escribir es una prolongación de mi misma. No me considero poeta ni escritora, pero sí que hago tímidas incursiones con una prosa poética que no siempre plasmo en papel o escribo en papelajos, acompañando algún dibujo a bolígrafo o pluma, que no han ido a ningún libro, a ningún sitio ni irán; es un poco desnudarme a través de la palabra y en cierto modo me da mucho pudor.

Mis participaciones en antologías han sido muy escasas y sólo porque eran con fines benéficos y promovidas por mí.

¿Cómo surgió la idea de crear la asociación «Proyecto Etcétera»?

Surgió tras juntarnos un grupillo de artistas o dibujantes locos, que no vivimos de esto, ya que nuestras profesiones nada tienen que ver con esto, pero que un espíritu altruista nos mueve la cultura en todas sus facetas. Así, surgió la necesidad de crear una asociación con un registro fiscal para poder fiscalizar con total transparencia los proyectos benéficos o sin ánimo de lucro que pudiéramos llevar a cabo. Como amigos que coincidimos en inquietudes artísticas no teníamos ninguna necesidad, ya que ni siquiera teníamos que constituirnos como asociación registrada (que es una autentica pesadilla burocrática). Pero al manejar dinero aunque sea con fines puramente benéficos era necesario o precisamente por eso vimos la necesidad de fiscalizar para poder ofrecer una total transparencia en el desarrollo de estos proyectos artísticos, culturales y editoriales con objetivos benéficos.

Así mismo a través de nuestra asociación estamos dispuestos a colaborar con cualquier asociación o colectivo que comparta nuestros ideales y considere que nuestros recursos humanos puedan ayudar en algo a sus propósitos.

¿Cómo ha sido la acogida del libro “Cabo de Gata. Espuma y versos”?

Ha sido súper buena desde el principio. Al ser una antología en la que participamos muchos autores y artistas ha sido más fácil llegar a más gente. El libro lleva un código QR a través del cual se puede escuchar al propio autor recitar sus poemas; eso es un atractivo y beneficia la accesibilidad a más gente.

Es importante haber contado también con la participación de mucha gente comprando y difundiendo, también hemos contado con la ayuda de instituciones como por ejemplo: el Ayuntamiento de Roquetas de Mar, la biblioteca de la localidad, la biblioteca Francisco Villaespesa (de Almería) y por último, la escuela de Música, Danza y Teatro de “El Parador”. Allí, nos permitieron hacer una presentación grandiosa en la que se combinó la danza, la música y un recital poético, y todo acompañado de una exposición de obras originales sobre el Cabo de Gata.

También hemos contado con la colaboración altruista de la librería Picasso (de Almería) y la Biblioplaya. La librería ha renunciado a sus beneficios como entidad, ya que como todos sabéis los beneficios de este libro van destinados íntegramente a la compra de alimentos infantiles para las familias más desfavorecidas de la provincia de Almería.

Y quiero aprovechar este espacio para darles las gracias a todos los que han contribuido con su generosa participación para hacer de este libro y de este proyecto necesario un éxito.

¿En qué proyectos estás inmersa en estos momentos?

Ahora mismo estoy preparando una exposición individual sobre faros y el Cabo de Gata, que tengo en mente y voy madurando, una antología de poemas y relatos cortos sobre Almería y su casco histórico.

Como vocal de la asociación de acuarelistas de Andalucía estoy trabajando en la organización de talleres y cursos para poder seguir creciendo en el mundo de la acuarela, bebiendo de otras fuentes, trabajando mucho para que en 2026 se pueda organizar un gran encuentro de acuarelistas andaluces en Almería. Y poder ofrecerles lo mejor de esta tierra y que les sirva de inspiración como a mí.

Para finalizar, os mostramos la acuarela que hizo Dory tras su sesión de fotos para esta entrevista.

Maravillosa acuarela

Muchas gracias, Dory. Suerte en todos tus proyectos.

Entrevista a Dory Ruiz, acuarelista y poeta (2ª parte)

Seguimos compartiendo la interesante entrevista que nos ha concedido Dory Ruiz, una acuarelista y poeta, que transmite muchas sensaciones tanto con los pinceles como con las palabras. En esta segunda parte vamos a centrarnos en las preguntas que se refieren a los faros.

A nuestros lectores siempre les gusta saber qué relación guardan los entrevistados con los faros. ¿Cuántos has visitado?

He sido guía turística durante once años, además de ser una viajera infatigable por placer. He visitado muchos faros; no sabría concretar ni hacer un recuento, han sido muchos y además, siempre me han atraído por todo lo que significan, también por su significado espiritual. Los faros tienen un significado místico, casi espiritual, que nos invitan a la paz interior; incluso, para algunos, tienen hasta un punto romántico. Su ubicación, próximos a la costa, les expone a las inclemencias del tiempo y su imponente presencia es un símbolo de fortaleza, confianza y resistencia.

Me atraen los faros y las “personas faro”. Son aquellas que con su presencia te llenan de energía y de luz. Esas son las claves sobre sus rasgos de personalidad. Todos deberíamos rodearnos de las llamadas “personas faro”, nos guían, nos llenan de energía… de luz.

¿Cuál es el que más te gusta?

El que más me gusta es sin duda el faro de Cabo de Gata. Emocionalmente me atrapa. Es el que me trae a mi tierra; es donde sé que estoy en casa, que puedo estar tranquila. Me trae a las playas que conozco, a la arena y a la sal a la que mi piel está acostumbrada y aunque a veces me azote desde el levante o desde el poniente y me arañe la piel, yo siento siempre como una caricia en el alma. Pero lejos de mi y por su significado histórico y viéndolo desde un punto de vista romántico me cautiva el faro de Alejandría.

¿Lo has dibujado?

¡Ja, ja, ja! Claro, varias veces, desde distintas perspectivas. Lo he pintado en el estudio y también in situ.

De todos los faros que has hecho, ¿cuál te resultó más difícil de dibujar?

Quizás este de Cabo de Gata porque lo reconoce todo el mundo de mi entorno o aquellos que pueden acceder a mi pintura. Esto es cómo ¿qué es más difícil, dibujar un perro o un dragón? El perro sin duda porque nadie sabe cómo es el dragón, puedes poner y quitar a tu antojo casi, ¿pero un perro? Todo el mundo sabe cómo es un perro y hasta las distintas razas y sus rasgos más característicos.

¿Sueles repetir tus acuarelas de faros?

No, bueno no mucho, solo hasta que me salen bien. Ja, ja, ja. O al menos me dejen satisfecha, pero el faro de Cabo de Gata y el de Sabinal los he repetido varias veces, pero muy distintos entre sí. Como te explicaba antes hay tantos factores que influyen en el resultado de una acuarela que no salen dos iguales. Se puede repetir tema, pero jamás acuarela.

Continuará…

Entrevista a Dory Ruiz, acuarelista y poeta (1ª parte)

Durante la presentación del libro de antología poética «Cabo de Gata: espuma y versos» tuvimos la suerte de conocer a Dory Ruiz, una acuarelista y poeta, que nos emocionó con la lectura de varios poemas suyos incluidos en dicho libro. Pues bien, hoy vamos a compartir la entrevista que nos ha concedido, en la que nos habla de sus dos pasiones y cómo se inicio en ellas. Muchas gracias, Dory, por abrirnos los colores de tu vida.

Portada del libro de poemas

En primer lugar lo que nos gustaría saber es qué te motiva más ¿dibujar o escribir poesía?

Ambas cosas a la par, puedes escribir en cualquier momento o situación, plasmar una idea, un pensamiento, un sentimiento, un sueño, un anhelo, a veces escribo de noche, entre duermevela, sin necesidad de coger lápiz ni papel, intento retenerlo y plasmarlo al día siguiente por escrito o incluso a veces lo hago en el móvil y al día siguiente lo repaso.

A través de la pintura para la cual ya necesitas un espacio, un tiempo y unos materiales es quizás a veces expresar lo que sentimos o lo que nos cura el alma cuando nos faltan palabras, cuando el diccionario se queda corto para expresar tanto como sentimos a veces. Y para esas ocasiones nos servimos de los colores, los trazos, unas veces mediados, otros impulsivos, las -pinceladas locas- como yo las llamo también hablan y también nos cuentan cosas hasta las pinceladas que no se dan, sólo que esas forman parte de un lenguaje más intimo. Ja, ja, ja.

¿Desde cuándo pintas y cómo surgió esa afición?

Todos pintamos desde niños; creo que es de los primeros gestos de expresión que tenemos los seres humanos; ya lo hacían los primitivos aún sin recursos, pintamos antes de andar, antes de hablar y desde luego antes de escribir. Cuando un niño te regala un dibujo es el regalo más valioso que puede hacerte.

Me resulta curioso pensar por qué abandonamos la pintura conforme vamos haciéndonos mayores. Yo retomé la pintura en 2017, ya mayor, con el único afán de salir de la monotonía del trabajo, de la casa y de una vida bastante sistemática. Pensé en la pintura porque de alguna manera siempre ha estado presente en mi vida aunque haya sido meramente como espectadora.

Y fue de la mano de mi hermana, amiga, Mariquina Ramos, una magnifica persona, artista y maestra con quien comencé de nuevo a repetir aquellos trazos que abandoné de niña; luego seguí decantándome por la acuarela de la mano del mayor maestro que pudiera haber tenido, un acuarelista por excelencia, don Julio Visconti, a quien desde aquí quiero mandar un beso al cielo. Siempre agradecida por tanto como ha aportado a que la droga de la acuarela se me metiera en vena, porque a través de ella vivo grandísimas satisfacciones. He conocido gente maravillosa y sigo teniendo la suerte de compartir experiencias increíbles a través de este hermanamiento que se forja alrededor de la acuarela como en ninguna otra expresión pictórica.

¿Tienes algún horario para pintar?

No tengo horarios. Pinto cuando me viene de gusto, cuando tengo una idea, una necesidad, cuando me ilusiono con algún proyecto, cuando necesito salir de algún abismo raro, cuando la luz, el aire, los colores me llaman, cuando me encuentro en un estado de bienestar emocional o por decirte algo más hasta cuando necesito sentirme un poco niña. Por eso no acepto encargos ni sucumbo a trabajar bajo presión de ningún tipo.

Además de la acuarela, ¿sueles utilizar alguna otra técnica para pintar?

He pasado por distintas técnicas como: el óleo acrílico, ceras, pastel, carboncillo, etcétera. Pero me decanto por la acuarela por su impronta porque es una pintura espontanea, de primera intención, empiezas y acabas dada la rapidez del secado y el resultado es inmediato. También porque es una técnica donde tú no mandas, manda el agua, la humedad del ambiente, el papel y a una solo le queda aprovechar las oportunidades y transformarlas en la medida en que todos los factores y circunstancias nos permitan hasta conseguir el resultado que se pretende ¿o no? Ja, ja, ja.

Continuará…

Entrevista a Isaac Mantecón, creador de «Nudicos marineros»

Muchos de vosotros ya conocéis a Isaac Mantecón porque hemos hablado de él en este blog, pero para los que no sabéis quien es o no os acordáis, os diremos que es un marinero que ha navegado muchas millas en varios barcos pesqueros. Ha mamado el arte de la pesca desde bien pequeño en su Cantabria natal, la empezó a ejercer bien lejos de allí y terminó en Cartagena, ciudad en la que reside actualmente. Nosotros hemos tenido la fortuna de conocerlo personalmente, y tras contarnos su proyecto, decidimos que era muy interesante que nuestros lectores lo conociesen para poder saber el origen de los nudos que hace.

Esta entrevista la hemos hecho mientras nos tomamos un café en la cantina de la Cofradía de Pescadores. Allí nos esperaba Isaac con varias cuerdas e hilos de colores y una pequeña navaja en sus manos, que maneja como una extensión más de sus dedos mientras trabaja.

En primer lugar, gracias por atendernos, ¿de dónde surge esta afición por los nudos?

La afición por los nudos me viene desde muy pequeño, ya que mi patio de juegos fue la cubierta del barco de pesca que tenía mi padre. Como en los barcos de pesca se utilizan diversos nudos aprendí los básicos y después con los años la experiencia y las inquietudes de continuar aprendiendo me han traído hasta donde estoy ahora.

Cómo buen marinero que eres ¿qué sientes cuando ves un faro?

Añoranza y jubilo a partes iguales añoranza porque cuando sales de puerto lo último que ves es el faro y jubilo porque cuando vuelves a tierra lo primero que ves es el faro y sabes que estás cerca de los tuyos.

¿Cuál es el faro que más te ha impresionado?

El faro que más me impresionó fue el faro de Green Point en Sudáfrica y no porque fuese un faro grande ni majestuoso simple y llanamente sino porque estaba cruzando del Atlántico al Indico y pasando uno de los cabos que me darían derecho a llevar un pendiente en mi oreja izquierda a mis 18 años.

Nos llamó mucho la atención ver en la página de Facebook que gestionas “Nudicos marineros” un faro y un nudo, ¿cómo se te ocurrió esa idea?

Realmente fue algo que se le ocurrió a mi hijo menor de 4 años, que puso el faro a un nudo plano que tenía en mi mesa de trabajo formando un conjunto que parecía hecho adrede.

Estamos llegando a unas fechas muy significativas en las que se prodigan los regalos ¿cuál es para ti el nudo más original para dar ese toque de distinción?

Podría nombrar muchos nudos decorativos que podrían valer en estas fechas, pero creo que uno de los más apropiados sería el nudo de estrella o el nudo cabeza de turco aunque para gustos… Nudos.

Estuviste exponiendo tus objetos en la Feria que se celebró en el Portús; nos llama la atención que con la infinidad de objetos marineros que existen escogieses dos faros para decorar tu mesa ¿a qué se debió ese guiño a los faros?

Está claro que los marineros siempre han estado ligados a los faros y como no podía ser menos en una decoración marinera faros debía de haber.

Uno de los muchos libros de nudos que tiene Isaac

Os dejamos los enlaces a sus redes sociales por si queréis ver todo lo que hace Isaac.

Gracias, Isaac. Suerte en tus proyectos.

Juan Pablo Bello en busca de la 2ª edición de «La Isla Observatorio»

Hace dos años tuvimos la suerte de conocer la existencia de una novela llamada “La Isla Observatorio”, su autor Juan Pablo Bello, accedió a responder nuestras preguntas. Acabamos de darnos cuenta de que no le hemos hecho ningún tipo de seguimiento a esta interesante historia. Así, que hemos vuelto a contactar con Juan Pablo para preguntarle cosas sobre el libro y no sobre su vida personal.

Juan Pablo durante una de las presentaciones de su libro

Ha pasado bastante tiempo desde que contactamos contigo ¿podrías decirnos como han ido las ventas de tu libro?

Se vendió una importante cantidad, sobre todo fue demandado en Ushuaia, aún quedan algunos pocos ejemplares de la primera edición.

No sabemos si se ha publicado ya la segunda edición o si lo tenéis en mente. Cuéntanos algo más.

Si, está en mente sacar la segunda edición, estoy averiguando poder hacerlo con otra editorial e incrementar la cantidad de mapas y fotografías.

En este tiempo (ínterin) que ha transcurrido desde la publicación del libro hasta hoy, ¿cuáles son los proyectos en los que has participado o estás inmerso?

Trabajé principalmente sobre la realización de otro libro, este se denomina «Islas de San Pedro, Las mal llamadas Georgias del Sur». Es el 1.er libro en castellano dedicado exclusivamente a este territorio argentino que se encuentra usurpado.

En el libro hablas del faro Año Nuevo, del faro Cabo Vírgenes, del faro de San Juan de Salvamento, etc. ¿Cuál de ellos te ha resultado más interesante?

Cada uno de estos tres faros tiene una historia propia y característica que les da una impronta distinta a cada uno. Cabo Vírgenes surge como resultado a la necesidad de la presencia del Estado ante el desorden causado por la fiebre del oro, el faro del Fin del Mundo es la historia del sacrificio y la privación en un territorio agreste y hostil, pero con la importante misión de ser una luz en la ruta interoceánica. Año Nuevo, en cambio tiene su origen en ser una mejora, en ser un elemento más dentro de un proyecto científico que estaba desarrollado para la proyección antártica.

¿Qué opinas sobre las estaciones meteorológicas que se instalaron en los faros?

Es muy necesario contar con datos científicos en los lugares donde están emplazados los faros, contar con estas lecturas es beneficioso desde todo punto de vista, sobre todo para la navegación segura.

La información tan detallada que aportas sobre cada uno de ellos ¿te ha costado mucho trabajo encontrarla?

Al no contar con los legajos originales de los faros por haberse perdido en un incendio, fue como armar un rompe cabezas, basándose en la planificación de la investigación y las interrogantes que ésta planteó, en algunos lugares se encontraban varias piezas, en otros una sola y en algunos ninguna. La búsqueda de algo muy específico, a veces contrastaba con el encontrar datos que eran un aporte a otro tema que quería tratar.

Por último, queremos saber si con el paso del tiempo y tras los comentarios de los lectores ¿crees que has alcanzado el objetivo que te propusiste cuando iniciaste la investigación para escribir el libro?

Cuando un lector, después de haber comprado y leído tu obra, se toma el trabajo de escribirte para felicitarte, contarte una anécdota o decirte que es familiar de algunas de las personas estudiadas, es una satisfacción personal, que excede cualquier logro comercial o profesional. Todos los mensajes de este tipo recibidos son los que hacen que el objetivo esté ampliamente cubierto. Desde ya muchas gracias.

Juan Pablo acompañado del director del Museo Marítimo de Ushuaia, Carlos Pedro Vairo

La portada del libro

Muchas gracias, Juan Pablo.