-30 de abril de 1925. Tras la instalación de una luz de acetileno intermitente, se automatiza “Tiritiri Matangi lighthouse”. Por ese motivo, los tres fareros que trabajan en el faro abandonan la isla. Éste se encuentra en la isla Tiritiri Matangi, golfo de Hauraki, Auckland, North Island <Te Ika-a-Māui> (Nueva Zelanda). El faro queda bajo el control de {AHB} -Auckland Harbour Board- la Junta del Puerto de Auckland.
-30 de abril de 1928. Entra en funcionamiento el “faro Cabo Guardián”. Es una estructura metálica de unos diez metros de altura. Es un faro no habitado. Se halla en el cabo homónimo, bahía Laura, municipio Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz (Argentina). Su finalidad es la iluminación de la roca Bellaco.
-30 de abril de 1932. Se retira tras cuarenta y un años de servicio Margaret Norvell, farera de “New Canal lighthouse”. El faro se encuentra en el lago Ponchartrain, Nueva Orleans, parroquia de Orleans, estado de Luisiana (Estados Unidos).
-30 de abril de 1976. Se inscribe en el {NRHP} -National Register of Historic Places- Registro Nacional de Lugares Históricos de EE. UU., “Point Isabel lighthouse”. El faro está ubicado en Port Isabel, condado de Cameron, estado de -Texas- Tejas (Estados Unidos).
-30 de abril de 1987. A las 12 h, los fareros abandonan sus puestos de trabajo debido a la automatización de “Inishtrahull lighthouse”. La señal de niebla se desactivó al día siguiente. El faro se encuentra en la isla de Inishtrahull, condado de Donegal, provincia del Úlster (Irlanda).
-30 de abril de 1994. Dentro de los actos conmemorativos del V centenario de la fundación de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife se entrega de nuevo “la Farola del Mar” a la ciudad de Tenerife. Situado en la isla de Tenerife, provincia de Santa Cruz de Tenerife, Canarias (España).
Hace poco más de un año que se publicó la novela «El farero del fin de Mundo» de la periodista y escritora chilena Patricia Štambuk. Hoy tenemos la oportunidad de entrevistarla.
Patricia lleva una dilatada carrera dedicándose a la escritura. Esta novela es la novena que escribe. Además, ha obtenido numerosos premios y distinciones como el Premio Nacional de Periodismo de Chile, que se lo concedieron el año pasado. Y, por si eso fuera poco, os diremos que fundó el Centro de Estudios del Estrecho de Magallanes y es miembro de la Real Academia Chilena de la Lengua desde 2018 y vicedirectora desde 2022.
Tras ocho libros en los que has hablado de los pueblos originarios de Chile o de la biografía de la compositora y cantante chilena Violeta Parra, ¿cómo se te ocurrió escribir sobre un farero?
Nací en Magallanes y los faros son parte de nuestro imaginario austral aunque sea difícil conocer varios de ellos. Eran tiempos de pandemia. Cuando supe que un farero, que era un buen relator y además un talentoso artista, había estado en los faros del Estrecho de Magallanes oriente a occidente, me decidí a ver la soledad desde otro punto de vista, la del farero, que la elige, a diferencia de los años de la pandemia y cuarentenas en que fue una soledad obligada.
Para escribir un libro sobre faros hay que documentarse previamente, ¿de dónde has obtenido toda la información relativa a su funcionamiento y a las costumbres diarias de los fareros?
Si bien tuve que buscar antecedentes históricos en algunos textos, la gran mayoría de esas costumbres, en los años 60, fueron aportadas por el mismo protagonista, José Raúl Rodríguez, que tiene una memoria extraordinaria y realizó todas las tareas que demandaba la atención de un faro en esos años, más pesadas que las de hoy. En mis obras lo documental dentro de la obra es secundario.
En tu novela hablas hasta de ocho faros chilenos, ¿has tenido la oportunidad de visitar alguno? ¿Cuál es el que más te ha gustado?
Sí, conozco los faros San Isidro y Dungeness y otros no habitados. Hace ya muchos años, tantos que no quiero acordarme, participé en un viaje de abastecimiento de faros en los canales occidentales y pude bajar por red de desembarco a un fanal. Un recuerdo imborrable. Ahora espero la oportunidad para viajar a otros.
Nos gustaría saber si la historia sobre el personaje principal, José Raúl Rodríguez LaTorre, o como tú lo llamas en ella, Yul, ¿es un personaje de ficción o si por el contrario es una novela biográfica?
¡Es una biografía de principio a fin! Este libro se inscribe en la línea de las memorias que he realizado, con fuentes primarias, es decir, aquellas personas que protagonizaron los hechos o fueron testigos de ellos. No es una novela como la de Verne, El faro del fin del mundo. Este Farero del fin del mundo es historia contemporánea pura.
¿Qué es lo que más te ha llamado la atención sobre la vida en los faros?
En el caso de los relatos de don José, la alegría y compañerismo del equipo. El buen espíritu para enfrentar esa soledad y lejanía como una experiencia que muchos han querido repetir, y no solo porque el sueldo sea mayor que lo normal. Hay un encuentro con la naturaleza y con ellos mismos. El que está bien consigo mismo, puede estar bien en un faro azotado por las tempestades en el último peñón de la tierra.
¿Qué curiosidad destacarías sobre alguno de los faros que aparecen en tu novela?
Me impresionaron muchas historias, como la del excepcional día apacible en el agitado Océano Pacífico en el Evangelistas, tal como cuando salió Magallanes por la boca occidental del Estrecho. Por algunas horas fue un lago. También los dramáticos naufragios, a los pies prácticamente del Punta Dúngenes y Fairway; o la muerte cruzada entre fareros y kawésqar en el Bahía Félix. Y sobre todo, me cautivó poder mostrar cómo se aprecia el devenir del mundo, del país, siendo vigías solitarios en el mar.
Instantánea de la presentación del libro en la Universidad de Magallanes
Tercera entrega con las vivencias y recuerdos que el viejo faro de Valencia evoca en nuestro amigo José Rey Ripollés.
-Primera inmersión-
… Antes de empezar, un detalle que no deja de ser curioso. Una leyenda urbana: “los viejos del lugar decían que por las inmediaciones del Faro se había visto varias veces un pulpo de unos 50 o 60 kg”. Nos advertían que tuviésemos cuidado. Estaba claro que no les venía nada bien que unos chicos estuviesen allí; en aquel lugar que ellos consideraban suyo. Por supuesto, que lo del pulpo no coló.
Bueno, siguiendo con mis vivencias, os comento que empecé con otras novedosas actividades en los alrededores del Faro; las subacuáticas. En primer lugar y sin ánimo de presumir, quiero deciros que la natación se me da muy bien, y el buceo, mejor aún. Como nos llamaba tanto la atención, todos los amigos nos compramos el material necesario para la inmersión… gafas con tubo, aletas y un pequeño arpón.
Nuestro lugar favorito para bucear y pescar era justo debajo de la «Cueva del Mero», puesto que había una gran roca rectangular a la que le decían “el turrón”, por su semejanza a la variedad dura de este dulce. Desde allí, y siempre que no hubiese mar de fondo nos tirábamos a explorar… ¡Sorpresa! había mucha profundidad 5 o 6 metros seguro y una cantidad de vida marina importante. Recuerdo como si fuera hoy mismo todo lo que capturamos en esa primera inmersión. Las rocas estaban llenas de clóchinas, lapas, cangrejos etc. Entre todos cogimos una cantidad razonable para después repartir, pero lo de verdad emocionante fue la variedad en las capturas, que no estuvieron mal para ser la primera vez: 3 lubinas, más o menos de 3 kg, 2 sepias hermosas y un pulpo que pesó casi 4 kg.
Antes de marcharnos a casa teníamos que celebrarlo y que mejor forma de hacerlo que con unas cervezas y patatas bravas. Aquella fue una buena mañana.
¡Dios mío cuantos recuerdos! La verdad es que me emociona mirar tan hacia atrás, pero considero que fue una adolescencia muy buena, y lo mejor… libre de tecnología, móviles etc.
-26 de abril de 2013. El -USPS- servicio postal de los Estados Unidos, anuncia la emisión para el 13 de julio de este mismo año de una serie de sellos denominada -New England coastal lighthouses- faros costeros de Nueva Inglaterra. El valor facial de los sellos es de 46 centavos y 1 onza {tarifa para las cartas de 1.ª clase}. Los faros que componen esta serie son: “Boston Harbor”, “New London Harbor”, “Point Judith”, “Portland Head” y “Portsmouth Harbor”.
-26 de abril de 2014. Con motivo del 25.º aniversario de la construcción de “Gig Harbor lighthouse”, se recuperan las capsulas del tiempo que se colocaron en la torre y se devuelven a los propietarios. El faro se encuentra en Gig Harbor, condado de Pierce, estado de Washington (Estados Unidos).
-Decreto 49/2018 de 26 de abril por el que se declara -BIC- Bien de Interés Cultural, el archipiélago de Sálvora, con la categoría de paisaje cultural. En el archipiélago se halla el “faro de la Isla de Sálvora”, situado en la isla homónima, bocana de la ría de Arosa, archipiélago de Sálvora, Riveira, provincia de A Coruña, Galicia (España).
-“Andenes fyr”, un faro ubicado en Andenes, municipio de Andøy, condado de Norland, isla de Andøya, archipiélago Vesterålen (Noruega), tan solo permanece encendido del 10 de agosto al 26 de abril del año próximo. Esto se debe a que en primavera y principios de verano se produce el fenómeno natural denominado «sol de medianoche».
Os presentamos a un nuevo colaborador del blog. Se trata de Víctor, pero dejemos que sea él quien se presente, puesto que con la información que me ha enviado no procede añadir nada más.
Bueno, pues mi nombre es Víctor Onieva Oñate. Soy de Mallorca y aficionado a la fotografía desde hace más de 15 años, aunque en los últimos 6 años esa afición se ha convertido en una pasión. Mi cerebro está casi siempre en “modo fotografía”, y tengo la sensación de estar en todo momento buscando encuadres: calles, momentos de luz, nubes… Los estilos fotográficos que más me llaman la atención y que intento emular son: la fotografía de paisaje y de paisaje urbano, las puestas y salidas de sol o de luna y la fotografía nocturna. Intento aprender todo lo que puedo de otros fotógrafos, tanto profesionales como aficionados; escuchando a los que tienen algo interesante que compartir, mirando muchas fotos (creo que esto es importante para encontrar un estilo propio) e intentado formarme para conseguir los resultados que tengo en mente cuando voy a hacer una foto. Desde luego, me queda un camino muy largo de aprendizaje que recorrer, pero me gusta y disfruto con ello.
Para concluir, y en relación con tu blog, me gustaría comentar que los faros son siempre elementos interesantes a fotografiar, y más si puede hacerse coincidir con algún evento astronómico, como son las salidas de sol, vía láctea, rastros de estrellas, incluso con tormentas! Para las fotos en las que aparecen dichos eventos astronómicos utilizo la aplicación Photopills, que predice con mucha exactitud en qué lugar del cielo se van a producir, pudiendo planificar en qué momento es más adecuado hacer una foto.
Tras su interesantísima presentación, os mostramos la secuencia de un impresionante amanecer en el “faro de Aucanada”, situado en el islote homónimo, Mallorca.
Os dejamos un enlace a las redes sociales de Víctor para que podáis disfrutar de sus maravillosas fotografías.
Instagram: @victor.onieva_fotografia
Twitter: @VictorOnieva82
Esperamos seguir contando contigo en nuevas publicaciones. Muchas gracias, Víctor.
El 24 de abril de 1874 se encendió por primera vez “La Corbière lighthouse”. Se convirtió en el primer faro de las islas británicas construido en hormigón. Se encuentra en Pointe de La Corbière, parroquia de Saint Brélade, isla de Jersey, -Channel Islands- islas del Canal {territorios insulares que dependen de la Corona británica}. El ingeniero civil Sir John Coode fue el encargado de elaborar el proyecto de su construcción. Las obras finalizaron en noviembre de 1873 y desde 1976 funciona de forma automática.
Hoy, que se cumplen 150 años del primer encendido, tenemos una curiosidad que contaros: la -Jersey Post- empresa de servicios postales de la -Bailiwick of Jersey- Bailía de Jersey, ha emitido una serie de seis sellos con las ilustraciones del artista noruego Martin Mörck, quien se ha inspirado en los bocetos originales de los ingenieros que diseñaron el faro para diseñar las estampillas.
Datos sobre esta serie: La impresión ha corrido a cargo de “Cartor Security Printers” de Francia. El proceso es una litografía offset con tinta azul especial. Están realizados en cuatro colores. El tamaño de los sellos es de 48 mm x 36 mm mientras que las hojas miniaturas miden 98 mm x 140 mm. Por último, el valor facial es de 60 y 98 peniques, 1,65 libras, 2,15 £ y 2.95 libras.
A continuación, os mostramos los sellos que componen esta serie con la que se rinde homenaje a un faro que ya está más cerca de su bicentenario.
Una hoja souvenir con la imagen del faro y un valor facial de 5 libras
Cada 23 de abril, se celebra el -La journée mondiale du livre-“Día Internacional del Libro”, y desde este blog Los Faros del Mundo solemos recordar esta fecha por la importancia que tienen los libros para la cultura en general y para la difusión de la historia e importancia de los faros en particular.
-22 de abril 1993. Se instala una nueva torre de plástico reforzado con fibra de vidrio en el “faro Le Maire”. Es un faro no habitado. Está situado en la isla de los Estados, bahía Crossley, departamento Ushuaia, provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Argentina).
-22 de abril de 1997. La Administración Nacional de Correos de Uruguay emite una colección de sellos denominada «Faros y Torres». La serie está compuesta por cinco sellos: “faro de José Ignacio”, “faro Santa María”, “faro del Farallón”, “torre de Anchorena” y “torre del Vigía”. Todos tienen un valor facial de 5 pesos uruguayos.
-22 de abril de 2009. Con motivo de la emisión de la tercera serie filatélica con el nombre «Faros», por parte de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos de España, se confecciona un matasellos en Huelva por el primer día de circulación de los sellos. El matasellos tiene la imagen del “faro Torre de la Higuera”, ubicado en Almonte.
-22 de abril de 2010. La -Eesti Post- empresa estatal de servicios postales de Estonia, emite dos sellos conmemorativos: uno de “Suurupi alumine tuletorn” y el otro de “Suurupi ülemine tuletorn”. Ambas luces están situadas en la aldea de Suurupi, municipio de Harku, condado de Harju (Estonia). El valor facial del sello de -Suurupi alumine- luz delantera, es de 6,50 euros 0,42 EEK mientras que el de -Suurupi ülumine- luz trasera es de 8,00 euros 0,51 EEK.
Seguimos publicando la entrevista que nos concedió Diego Ramos, autor de la novela histórica titulada «El último Morisco». En el anterior bloque nos centramos en los entresijos de la novela y ahora es el turno de las preguntas fareras.
Diego, nos comentaste que en la novela aparecía un faro y queremos saber ¿cómo conociste la existencia de esa luz?
La primera escena del libro se sitúa a escasos metros del lugar donde está el faro y que se produce un desembarco pirata en la cala de agua amarga y un enfrentamiento con los vigías de la torre cercana.
Además del faro de Mesa Roldán, ¿has visitado algún otro faro?
Sí, a unos 20 km de mi casa se encuentra el faro de Calella de mar, delante el que he pasado centenares de veces. También recuerdo una visita al faro de de “Cap de Creus” donde se rodó la película “El faro del fin del mundo” protagonizada por Kirk Douglas y Yul Brinner.
El más exótico que he visitado sin embargo es el “Peggy’s cove lighthouse” cerca de Halifax, en Canadá.
¿Qué te transmite la luz de un faro?
La luz de un faro me transmite una sensación de permanencia y seguridad frente a la oscuridad y el caos de los elementos. También me recuerda la pequeñez del ser humano frente a la inmensidad del mar. Es un símbolo de resiliencia, que ilumina el camino incluso en las circunstancias más adversas.
¿Crees que se puede comparar al último morisco con el último farero?
Interesante punto de vista, de hecho, tienen bastantes puntos en común. Dejaré que el lector los descubra.
¿Te gustaría comentarles algo a los lectores antes de despedirnos?
Los pueblos que desconocen su pasado están condenados a repetirlo. La historia nos ayuda a reflexionar, es el antídoto que nos permite interpretar las amenazas y combatirlas a tiempo.
Esto es una petición. Echamos de menos una presentación de la novela en el faro de Mesa Roldán ¿por qué no te animas?
Cuando queráis, eso es cosa hecha.
Muchas gracias, Diego. Suerte con las ediciones en otros idiomas. Ya nos irás informando.
Seguimos disfrutando de la narración de las vivencias y recuerdos que el viejo faro de Valencia evoca en nuestro amigo José Rey Ripollés.
-Adolescencia-
…El tiempo pasa y mis costumbres en el Faro van cambiando (para bien, por supuesto). Aunque a la edad de 17 años empecé a trabajar no dejaba de visitar el Faro siempre que podía, los fines de semana principalmente. Mas o menos a mitad de la escollera, yendo desde la playa de las Arenas hasta el faro, teníamos un bar hecho con gusto en la cabina de un barco. Su nombre no podía ser más marinero… “La Cueva del Mero”. Era una parada casi obligada para degustar las excelencias del local. Allí preparaban unas gambas ajadas, sepia al ajillo, tellinas aderezadas con limón, navajas a la plancha, la famosa clóchina valenciana con denominación de origen {sólo se cultiva en bateas como los mejillones en Galicia}. Era una parada casi obligada para degustar las excelencias del local. Allí preparaban unas gambas ajadas, sepia al ajillo, tellinas aderezadas con limón, navajas a la plancha, la famosa clóchina valenciana con denominación de origen {sólo se cultiva en bateas como los mejillones en Galicia}. Este molusco está disponible tan solo unos meses al año: finales de mayo, junio, julio y agosto. Todas las consumiciones iban regadas con cerveza bien fría y buen vino blanco.
Después, con las pilas cargadas, andábamos 1,5 km hasta llegar al faro. Una vez allí, aparte del coloso, se podía disfrutar desde el mirador de unas fabulosas vistas que abarcaban los más de 6 km de playas de arena fina y dorada, acompañados de una maravillosa brisa con ese inconfundible aroma a mar. También contemplábamos un nutrido grupo de gente que allí lanzaban sus cañas en busca de buenas piezas.