Un fin de semana en Málaga con “faro incluido” por Eva Tudela

Este verano nuestra amiga Eva Tudela junto con su familia han disfrutado de un fin de semana en la ciudad de Málaga en el régimen de todo incluido. El cometido del viaje era desconectar del trabajo y conocer un poco más la Costa del Sol. En la planificación del viaje incluyeron entre otros: el Centre Pompidou, la Alcazaba, y por supuesto, la casa y el Museo Picasso.

Eva, a pesar de vivir en el interior es una gran seguidora de los faros, sin llegar a ser tan fanática como nosotros. Le gusta mucho la playa y va con mucha más frecuencia que los que vivimos en la costa. Lo que más le atrae a Eva son los museos. Así que cuando iban camino del Centre Pompidou se desvió un poco de su ruta para fotografiar el hermoso faro que hay en el puerto de Málaga, conocido como “La Farola”.

-Este faro se encendió por primera vez el 30 de mayo de 1817. La elección de esa fecha tuvo un motivo muy peculiar ya que las autoridades que gobernaban decidieron inaugurarlo el día de la onomástica del rey Fernando VII.

-La mejor noticia que se pudo dar referente al faro fue la publicación, el 4 de enero de 2021, en el {BOE} Boletín Oficial del Estado de su declaración como {BIC} Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento.

Pero pasemos a disfrutar de las fotografías que nos envió Eva porque ese es el cometido de esta entrada a nuestro blog.

La torre de La Farola destaca con sus 37 metros
La Farola es un ícono en el puerto y en la ciudad de Málaga

 

El diámetro de la torre es muy atípico en el resto de faros españoles

Muchas gracias, Eva.

«Portland Head» por Fran Sanabre

Último fin de semana del mes de agosto y último relato de nuestro amigo Fran Sanabre. En este segundo ciclo hemos publicado cinco relatos de sus faros macabros, por lo que en total la serie se cierra con once apasionantes e intrigantes historias. ¿Será el último de verdad? El tiempo nos lo dirá.

Acompañadnos y podréis saber que sucedió en Portland Head lighthouse, un faro estadounidense situado en Cape Elizabeth, Maine.

Portland Head

No voy a escribir, da igual que me lo pidan desde Alemania o Argentina. Y es que no puedo, ¡no puedo! No tengo ideas y siempre estoy cansado, como con sueño. No duermo bien desde.., bueno, nunca he dormido bien. Pero todo comenzó de verdad cuando visité el faro de Portland Head.

Tiempo atrás y con algo de dinero en mis manos, decidí dejar la isla y viajar a Boston para dar una sorpresa a mi amigo Pablo. Sorpresa la mía al saber que se había mudado hasta de país. Habría que aprovechar para hacer turismo y no me lo pensé: ¡Al faro!

Llegué a Fort Williams aquella tarde de septiembre con el museo del faro ya cerrado. No quedaba nadie y pude disfrutar de un momento de paz. La soledad del farero. Me dirigí a la parte trasera de la casa, de cara al mar. Caía la noche.

No me alegré al ver allí a un tipo sentado, mirando al mar. Me habían robado la calma. Debía ser un trabajador del museo porque vestía un uniforme antiguo. En el banco, junto a él, tenía una cuerda. Clavó su mirada en mí cuando comencé a reír.

-¡Joshua Freeman! ¡Qué gran recreación! Si tuvieras licor clandestino para vender ya lo clavas. -¿Quieres un trago? -respondió sacando una gran botella de barro, y allí me quedé, bebiendo a penique por vaso.

Bebí hasta dormirme y despertar allí, en aquel banco, con una resaca de cojones. Estaba oscuro y el faro apagado. -¡¿Hola?! ¡Joshua! -me reí. No debí haberlo hecho. Aquí todo se mezcla en mi cabeza, pero creo que primero fue lo de la placa de hielo.

Escuché golpes en la pasarela de la torre y me acerqué para pedir ayuda cuando un gran bloque de hielo cayó desde lo alto, aplastándome. Desperté sobresaltado en el banco. Menuda pesadilla, pensé.

Necesitaba vomitar. Lo hice en el mar. En la oscura y silenciosa noche, entre arcadas, volví a ser aplastado. Esta vez por el «Annie C. Maguire», que encallaba en la costa (y sobre mi cuerpo) sin avisar. Volví a despertar en el banco.

Tenía que salir de allí. -¡Se acerca la niebla, tocar sirena! -escuché gritar. Parecía la voz de.., ¿un loro? Cada vez entendía menos. La niebla llegó y, tras caminar toda la noche, seguía perdido por la mañana. Morí de hambre en la niebla y desperté en el banco.

Sufrí una y otra vez cada una de las desgracias de la historia de Portland Head, incluso fui aplastado por la campana de niebla una noche de tormenta. Y siempre despertaba en el banco.

Decidí poner fin a todo con la cuerda que Joshua había dejado en el maldito banco, pero volví a despertar allí. No sé cuánto tiempo estuve atrapado en aquella pesadilla y no sé cómo, cuándo ni por qué aparecí en el psiquiátrico de mi isla, donde estoy ahora.

Sólo sé que no he vuelto a dormir, que mi cabeza no va bien, que no puedo concentrarme y… ¿Por qué estaba yo contando todo esto? ¡Ah! Porque no puedo escribir más historias de faros macabros.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Gonzalo-codina-Portland-head-1040x649.jpg
Gonzalo Codina ha coloreado la fotografía para que el faro no sea tan macabro.

¿Farero o farista? por Mar Verdejo Coto

Mario Sanz Cruz lleva 30 años siendo el guardián del faro de Mesa Roldán y esa efeméride no podíamos obviarla, así que hemos decidido hacerle un homenaje. Os vamos a contar algunas cosas de las que ha hecho durante estas tres décadas. Empezaremos rescatando una entrevista que le hizo Mar Verdejo Coto en el periódico “La Voz de Almería” el 23 de julio de 2016.

Mar es ingeniera, paisajista, poeta y cuentacuentos. Y por si eso fuera poco, es amiga personal de Mario. Además, ha visitado algunos de los faros que hay en la provincia de Almería, incluido el faro de Mesa Roldán.

¿Farero o farista?

Un faro, es quizás la única construcción hecha por el hombre que no molesta en la contemplación de un paisaje. Ahí llevan algunos hasta milenios, alumbrando a los y a las navegantes, nutriendo de inspiración a los y las poetas, escritoras, fotógrafas, cineastas, etc. y, a las soñadoras empedernidas como yo nos hace soñar con aventuras de naufragios, sirenas, rescates, piratas y tormentas. Todas las noches, en cualquier parte del mundo, en la costa, se enciende una luz que es única y reconocible y, que nos guía en la oscuridad y nos preguntamos: ¿Quién enciende esa luz que alumbra a la humanidad? ¿Quién será? ¿Cuáles son sus desvelos de este oficio milenario? Ahora ya son llamados así, en la administración pública son llamados: técnicos mecánicos de señales marítimas y, su profesión ha sido una profesión llena de riesgos en el pasado, ejerciéndose en lugares remotos y solitarios. Es indudable que es un oficio lleno de mitos y leyendas despertando gran curiosidad.

Un día me invitaron a participar en una antología literaria para celebrar el centenario de los faros de Cabo de Gata y de Mesa Roldán titulada “Lo demás es oscuridad”, y aunque en mi memoria de pez tenía más veces reflejada el de Cabo de Gata, faro que está situado más al Sureste de la Península Ibérica, me decidí por el de Mesa Roldán para conocer su historia, porque ahí subido  en esa meseta parece inaccesible. Y así conocí a la persona que se desvela para que todo funcione a la perfección en el faro, situado sobre un acantilado a mas de 200 metros, se llama Mario Sanz Cruz y desde entonces es mi farero favorito y no porque atesore un oficio tan singular sino por: su implicación en  todo lo que le rodea, ser un agitador cultural y amar esta tierra desgastada contra vientos y mareas. Él, como su faro es constante y tenaz. Resilente en la noche alumbrando a diferentes almas con su luz. Quizás no sea un farero y sí un farista porque en su profesión aporta emoción. El oficio lo convierte en arte dejando de ser un artesano y atesorando muchos oficios a la vez. El artesano paa a ser artista porque hay amor en todas las cosas que hace: poesía, cuentos, voces para coros, exposiciones, defender la costa o encender una luz que alumbrará toda la noche siempre con el mismo ritmo y por el que es conocido: cuatro destellos cada veinte segundos. El faro es su vida y su forma de hacer vida. Quizás sea el último farero antes de que las nuevas tecnologías lo sustituyan. Y el faro, sin su habitante más luminoso ya no será el mismo: un GPS (Sistema de Posicionamiento Global) no es tan inspirador y cálido.“¿Quien le va a hacer un poema o una pintura a un GPS?”, se pregunta mi farero favorito. En su último libro publicado “Faros sobre un mar de tinta” de la editorial Playa de Ákaba, nos deja asomarnos a su profesión, con su mirada de farero y, en una serie de cuentos nos va narrando la historia y los acontecimientos que ha vivido o fabulado con el faro como protagonista. Con cierta nostalgia cuenta las labores de mantenimiento que el faro requiere y requería, la vida diaria de aquellas familias que se dedicaban en cuerpo y alma a la profesión: cambiar bombillas, limpiar el faro y marcar el ritmo de las señales. Todo comienza a una hora precisa y ahí empiezan a guiar a la marinería marcando el camino en el mar. Su profesión exige de mimos y cuidados minuciosos y, de un amor sellado de por vida al mar. Mario también se siente marinero vocacional. Los catorce cuentos del libro, su faceta de contador de historias nos ofrece su mirada de farero, su humor, su conciencia ecológica y humana, la historia, el romanticismo de los mensajes en una botella, como es la tierra inhóspita en la que habita, la mitología asociada a los faros, historias de piratas y fareros aficionados a la lectura y, reivindica “el papel de la mujer que tiene que luchar y sufrir para encontrar su lugar en este mundo, tan mal diseñado por el hombre”, recordando cuando las mujeres éramos protagonistas y no victimas.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Mar-y-Mario-1.jpg
Mario y Mar durante la presentación de un libro.

«Un faro» por Carina Carloni

Continuamos publicando las colaboraciones de nuestros seguidores. En esta ocasión os traemos una historia escrita con mucho sentimiento y que la autora Carina Carloni, Cari, no quería que viese la luz. La hemos convencido y os la mostramos.

Cari es una psicóloga argentina, que participa activamente en las redes sociales buscando y compartiendo información sobre todos los faros del mundo. Ha tenido la suerte de ver faros tanto en Europa como en Sudamérica. Además, ha compartido sus fotografías con nosotros y ahora nos deleita con esta historia personal. Muchísimas gracias Cari por dinamizar el #TeamFaros.

Faro San Ignacio, Punta del Este, Uruguay

Lugar, espacio, tiempo… En aquella inmensidad oscura, donde nada se ve, donde uno se siente abandonado al azar, a las inclemencias del mar, donde uno podría darse por vencido o continuar navegando, confiando en cierto instinto interno que por allí, en algún lado debe o debería haber una luz que vuelva a iluminar y guíe hacia la plácida costa.

Llegando a San Ignacio, calles pequeñas, negocios entre una mezcla de espacios de regalería y lugares para comer, calles que se apiñan hacia la costa como si fuera un pequeño pueblito en el Mediterráneo; pero no, es frente al Atlántico. Casi al final del camino, se ve en pie una estructura hermosa, prolija, delicada en medio de acantilados de piedras que llevan a treparlos y escalar; encontrarse con la fuerza de las olas que golpean y salpican. Allí el Faro San Ignacio, Punta del Este, Uruguay. Por esas cuestiones de la vida, no pude subir, pero me di el gusto de recorrer su base, su playa.

Un espacio donde el mar se calma, porque es una bahía, tras esas rocas inmensas se filtra el mar cual arroyo calmo y así llega con algas pequeñas y olas suaves, dejo mis manos en el agua, admiro la transparencia, arena mezclada con pequeñas piedritas. De esa calma trepo al furor de las olas.

Voy de roca en roca, grandes, inmensas, veo entre ellas como se filtra el mar, llego a la más alta y me siento y casi casi desafío al mar: “golpea más fuerte, salpica más fuerte, aquí me sostienen las rocas”, el mar espumoso no se detiene, hasta es tentador, una espuma que acolchona, así también la fortaleza de sus olas es tremenda. Me quedo sentada allí un largo tiempo; a mis espaldas el Faro, cual vigilante, me está cuidando y está allí, es mediodía, hace calor y disfruto de este preciado momento. Me deslizo entre las rocas hacia la playa, me descalzo y camino entre la calidez del agua y la transparencia. Subo hacia la base del faro e intento la foto, siempre tan difícil de hacer, que me vea yo, que se vea el faro completo, bueno algo intermedio me conforma. No puedo creer que San Ignacio termine allí.

Pienso y reflexiono: Menos mal que está allí, con semejantes rocas que se extienden hacia el mar, cualquier barco, velero, lo que sea se vería atrapado entre las vibrantes olas espumosas y las implacables rocas.

Gracias, Faro San Ignacio, te saludo, porque estarás allí siempre, cuidando y preservando que nadie quede atrapado entre las rocas; gracias.

Cari

«XVI Fiestas Marineras» en Huelin por Silvia López

El Parque Huelin situado en el barrio homónimo de la localidad de Málaga ha acogido entre los días 14 y 17 de julio la XVI edición de las «Fiestas Marineras». Unas fiestas que giran en torno al homenaje a la Virgen del Carmen de Huelin.

Cartel anunciador de las XVI Fiestas Marineras

Todas las actividades programadas han sido gratuitas y para todos los públicos. Además, se desarrollaron en tres escenarios: faro, templete y zona infantil. El Ayuntamiento de Málaga ha sido el encargado de la gestión y coordinación de dichas actividades.

Nosotros de la mano de Silvia López y sus fotografías nos vamos a centrar en las actividades que se han celebrado en el -Escenario Faro-. Entre toda la programación destacó la entrega del premio «Marengo de Oro» al periodista de La Opinión, Alfonso Vázquez.

Ha habido desde bailes populares hasta sesiones de zumba y ritmo latino. Para acompañar todas las actividades lúdicas se instaló un mercado marinero en el que se pusieron a la venta productos típicos y artesanales. A este mercadillo se le sumó una gran oferta gastronómica, puesto que se instaló una zona de restauración denominada “foodtruckmanía”.

En el centro del Parque destaca la figura del faro

El faro engalanado para recibir las Fiestas Marineras

Hemos conocido estas fiestas, y sobre todo el -Espacio Faro- gracias a nuestra amiga Silvia López, la cual nos ha proporcionado desinteresadamente tanto las fotografías que hizo como el programa de las Fiestas para que pudiésemos ilustrar sus imágenes.

Información sobre los faros en el mes de julio (2ª parte)

Julio

-1925. El ingeniero Rafael de la Cerda presenta un proyecto de electrificación completa para el “faro de San Emeterio”. Este mismo ingeniero fue el que presentó en 1860 el proyecto para la construcción del faro. En 1918 el faro se había electrificado parcialmente. Se pretende instalar una nueva óptica de 4.º orden de la empresa francesa {BBT} «Barbier, Bénard et Turenne», compuesta de cuatro lentes catadióptricas y una lámpara de incandescencia de 1.500 W. El faro se encuentra en la Punta de San Emeterio, parroquia de Pimiango, concejo de Ribadeveva, Principado de Asturias (España).

-1929. Un equipo de rescate eleva con éxito el “lightvessel nº 38” <conocido coloquialmente como “The Gull”>. Hundido en -Godwin Sands- un banco de arena próximo a la costa de Deal, condado de Kent {Inglaterra}. Este buque faro se hundió el 18 de marzo tras haber colisionado con el buque -City of York-. Fue remolcado a la ciudad de Deal {condado de Kent} para hacerle pequeñas reparaciones. Posteriormente, se trasladó a Ramsgate, distrito de Thanet, Inglaterra (Reino Unido) para ser reparado por completo con la finalidad de que pudiera volver a navegar.

-2010. El Estado danés pone en venta “Fornæs fyr”. El faro está situado en Fornæs, Grenaa <también conocido como Grenå>, península de Djursland, mar de Kattegat (Dinamarca). La -Djurslands Turistforening- Asociación de turismo de Djurslands, se opone a la venta pero no tiene recursos suficientes para poder adquirirlo.

II concurso de fotografía. Autoridad Portuaria de Almería (1ª parte)

El pasado 15 de abril, la Autoridad Portuaria de Almería {APA}, abrió el plazo para inscribirse en el segundo concurso de fotografía «Ven al Puerto de Almería y dispara tu cámara». Al igual que en la edición anterior se ofertaron doscientas inscripciones.

Durante los meses de abril y mayo, los participantes recorrieron las instalaciones portuarias para conseguir sus instantáneas. El jurado falló el 9 de junio y decidió que el ganador de esta segunda edición fuera:

Ionut Gheorghe Ignea, con una fotografía de la pantalla atrapa-polvo tomada desde el muelle de Pechina.

El segundo puesto fue para Víctor Manuel Velasco Soler con una fotografía titulada “El Alquife”.

Y el tercer puesto fue para Enrique de Juan Fernández y su fotografía del faro de Poniente titulada “Y la luna”.

No podía faltar el faro de Poniente entre las fotografías ganadoras

Nuevamente felicitamos a la Autoridad Portuaria de Almería {APA} por seguir organizando este concurso en el que se inmortaliza el patrimonio industrial del puerto. También queremos agradecerles que nos hayan permitido difundir el evento entre todos nuestros seguidores.

II concurso de fotografía. Autoridad Portuaria de Almería (4ª parte)

En esta cuarta y última entrega, os mostramos el resto de fotografías que hemos seleccionado del concurso de fotografía «Ven al Puerto de Almería y dispara tu cámara», organizado por la Autoridad Portuaria de Almería {APA}. Además del faro del dique de Poniente, aparecen las luces del puerto y el faro del castillo de San Telmo.

Aprovechamos la ocasión para felicitar la Autoridad Portuaria de Almería {APA} por organizar de nuevo un concurso en el que se inmortaliza el patrimonio industrial del puerto. También queremos además agradecerles que nos hayan enviado el cuaderno con la selección de fotografías y que nos hayan permitido divulgar el evento.

II concurso de fotografía. Autoridad Portuaria de Almería (3ª parte)

Seguimos compartiendo con todos vosotros las fotografías que hemos seleccionado del II concurso de fotografía «Ven al Puerto de Almería y dispara tu cámara», organizado por la Autoridad Portuaria de Almería {APA}. En todas las imágenes que os mostramos aparece el “faro del dique de Poniente”.

Como podéis apreciar los participantes de esta II edición del concurso de fotografía han basado gran parte de su trabajo en el emblemático “faro de Poniente”. Así que vamos a disfrutar de su brillante elección.

II concurso de fotografía. Autoridad Portuaria de Almería (2ª parte)

Tras compartir con todos vosotros las fotografías de los ganadores del II concurso de fotografía «Ven al Puerto de Almería y dispara tu cámara», organizado por la Autoridad Portuaria de Almería {APA}, hemos decidido mostraros  aquellas en las aparece el faro del dique de Poniente.

Los participantes de esta edición han fotografiado, afortunadamente para nosotros, el faro de Poniente en distintos días y diferentes perspectivas. Algo que nos encanta y suponemos que a todos vosotros también.