Tercera etapa del pequeño recorrido fotográfico por los faros vascos realizado por Mikel. Seguimos en la provincia de -Bizkaia- Vizcaya y nos trasladamos a los faros de -Matxitxako- Machichaco, ubicados en Bermeo. Lógicamente, sólo uno está en activo. En concreto, ese es el que vamos a ver, ya que nuestro guía particular [un bilbaíno aficionado a la fotografía y al senderismo] no nos ha mandado imágenes del antiguo faro.
–Matxitxako itsasargia– Faro de Matxitxako
Este faro está en funcionamiento desde 1909, fecha en la que reemplazó al antiguo faro (de 1852), ubicado a escasos metros. De aquel faro, se conserva la torre en muy buen estado y en ella están instaladas las bocinas de la sirena de niebla. Su construcción surgió de la necesidad de cumplir con lo especificado en una Real Orden de 1901, puesto que el faro existente no podía modificarse para aumentar su alcance. En 1904, mediante otra Real Orden se aprobó la ubicación del faro. Éste se situaría a 116 metros del antiguo faro, en el cabo de Machichaco. En febrero de 1907 se aprobó mediante otra Real Orden el proyecto de construcción del faro. El ingeniero encargado de su construcción fue Rafael de la Cierva. Se encendió por primera vez el 26 de octubre de 1909.
El faro consiste en una torre de 20 metros de altura, de sección octogonal, adosada al edificio de dos plantas construido en piedra. Se electrificó en 1937 con la instalación de una lámpara monofásica. En 1955 se sustituyó la lámpara por otra trifásica de menor potencia. Su alcance es de 24 millas náuticas y su apariencia sigue siendo la misma que cuando se inauguró, destellos aislados de luz blanca cada 7 segundos.
¿Dónde vamos? al haber un faro cerca, no hay dudasDecisión acertada. Machichaco nos espera
Segunda etapa del pequeño recorrido por los faros vascos. Hoy cambiamos de provincia y nos trasladamos a -Bizkaia- Vizcaya. Os recordamos que nuestro guía es Mikel, un bilbaíno aficionado a la fotografía y al senderismo.
–Lekeitioko itsasargia– Faro de Lekeitio
Localización exacta del faro de Santa Catalina
El faro empezó a construirse en 1861. Se denominó “faro de Santa Catalina”. Se iluminó por primera vez el 15 de noviembre de 1862. Era un faro de 5.º orden y estaba atendido por un solo torrero. Se halla en el cabo de Santa Catalina. El faro toma su nombre, no del cabo, sino de una pequeña capilla existente en la cima de éste. Contaba con una lámpara de aceite de oliva, que emitía una luz fija roja.
Desde 1935, su luz tiene esta característica: destellos blancos 1+3. En 1957 se electrificó por completo y se acometieron numerosas reformas para, como, por ejemplo, recrecer la torre y construir una nueva vivienda anexa al faro para alojar al segundo farero, ya que se hizo necesaria su presencia tras estos cambios sustanciales en el faro.
Por último, como curiosidad decir que, desde 2010 el faro cuenta con un centro de interpretación de la Tecnología de la Navegación.
Hoy nos trasladamos al norte de la península para ver algunos de los fastuosos faros vascos. Nuestro anfitrión se llama Mikel y, aunque algo parco en palabras, no lo es tanto a la hora de inmortalizar los faros que se hallan en esta preciosa costa.
Mikel es de Bilbao, del Athletic, y aficionado a la fotografía ¿alguien da más? Disfruta haciendo rutas a pie por las montañas y pueblos de Euskadi, y sobre todo por la costa, la cual tiene kilómetros y kilómetros. En sus largas caminatas hay tiempo para todo, y por eso suele fotografiar los faros que se encuentra.
A lo largo de varias entradas os vamos a mostrar algunos de los faros que ha fotografiado: Arriluze, Lekeitio y Matxitxako (todos en Vizcaya). para iniciar este recorrido hemos escogido el faro de Zumaia (en Guipúzcoa, otra provincia vasca). Antes de dar paso a la imagen, os proporcionamos algunos datos sobre el faro.
-Zumaiako itsasargia- Faro de Zumaia
Ubicación del faro de Zumaya en la costa vasca
Ante el incremento del tráfico marítimo en el puerto de Zumaya, las autoridades decidieron erigir un faro que señalara la peligrosa barra que hay en la entrada al puerto. Así, el 15 de septiembre de 1870 se encendió por primera vez. Era un faro de recalada que emitía una luz fija amarilla. En 1874, durante la Tercera guerra carlista, lo destruyeron. Al finalizar la guerra, en 1876, se reconstruyó el faro. En mayo de 1881 se encendió de nuevo el faro. Se le instaló una lámpara de nivel constante, que emitía una luz fija verde con un rayo blanco para complementar una baliza situada en la entrada de la ría.
A lo largo de los años ha sufrido modificaciones, siendo la más importante la de 1985, fecha en la que se instaló un nuevo equipo de iluminación con óptica de tambor y anillo central dióptrico. La característica de su luz no se ha modificado desde 1925, siendo ésta de una blanca con una apariencia de 3+1 ocultaciones cada 12 segundos.
La característica más particular del faro es su torre octogonal, rematada con una cúpula pintada en azul. Se trata del tono intenso que utilizan las embarcaciones de la zona.
El faro de Zumaya en la cima del monte Atalaya sobre la playa de Inpernupe
Hoy os traemos un relato muy emotivo de la mano de David G. Sui. Este nuevo colaborador reside en Madrid. A David le encantan: la literatura, la poesía y la fotografía [por ese orden]. Nos cuenta que ha realizado varios cursos de relatos con Isabel Cañelles, profesora de escritura y meditación.
David nos agradece que le hayamos brindado la oportunidad de participar en el blog, pero en realidad somos nosotros los que le agradecemos que haya colaborado con nosotros compartiendo este interesantísimo relato.
-De vuelta al faro-
A veces tampoco llevo bien este confinamiento y la tristeza también me moja. Aunque en estos últimos años he aprendido a ponerme un chubasquero y caminar hacia el faro, donde sé que podré calmar y descansar por un tiempo. En el faro me seco, caliento mis pies en la chimenea y miro más allá de la lumbre, con la mirada perdida, recorro mi vida y una media sonrisa ilumina mi rostro. A través de mis enfermedades y las cicatrices que se han quedado dibujadas en la piel y en el alma, aportándome unas dosis de respeto hacia mí mismo y un saber estar alerta y atento a esos pensamientos recurrentes que pueden llevarme al fondo del mar, mientras una opresión en el pecho me puede arrastrar a una nada silenciosa y paralizar mi vida. Ahora me duele la tripa, estoy tenso. El cuerpo me avisa, es hora de cambiar el foco de atención. La lluvia sigue cayendo. Dentro sentado cerca del fuego, en una silla de madera que restauré con mis propias manos, respiro profundamente mientras bebo un té verde y me quedo ensimismado, la lumbre chisporrotea por el azote del viento. Es hora de apagar la luz, abrazar el silencio y volver a la ternura de la inocencia.
David G. Siu
Linterna del faro de Estaca de Bares (A Coruña), también perceptible por los aviones. Esta foto la hice en el verano del 2021. El faro fue erigido en 1849 a instancias de las autoridades inglesas frente a la línea que deslinda imaginariamente el Atlántico del Cantábrico. Y en el último punto adonde se llega cómodamente estápintada en una roca la latitud (43º 47’) de la punta más boreal de la Península.
Os presentamos la segunda parte de la historia del “faro del Cabo Vilán”, de la mano de José María Rodríguez.
Detalle de la lente
LA ELECTRICIDAD, UNA REVOLUCIÓN
El 15 de enero de 1896 se inauguró el faro eléctrico de Cabo Vilán, el primer faro eléctrico instalado en España. La inexistencia de electricidad comercial y la inviabilidad de la construcción de una minicentral hidroeléctrica en algún rio próximo, obligaban a producir la electricidad en el propio faro, lo que implicaba una tecnología novedosa y compleja, muy distinta de lo acostumbrado en los faros de la época. El espacio necesario para esta instalación sumado al carácter de faro de primer orden requería un edificio de dimensiones y características muy diferentes de la austeridad habitual de los faros decimonónicos.
Para producir la electricidad eran necesario disponer de aljibe, carbonera, caldera, depósito de agua, bombas de alimentación, máquina de vapor, magnetos y la fuente de luz, que era una lámpara de arco voltaico entre electrodos de carbón; todo ello muy distinto de las lámparas de aceite y petróleo al uso en el resto de los faros españoles. El espacio necesario para la maquinaria, talleres, almacenes, viviendas y demás dependencias necesarias en cualquier faro ocasionó la construcción de dos edificios en la explanada, uno para toda la maquinaria, con el aljibe subterráneo, y otro para talleres, almacenes y viviendas.
El sistema consistía en transmitir el movimiento de las máquinas de vapor a las magnetos para generar la corriente eléctrica y conducirla hasta la lámpara de arco voltaico. La operación correcta y el mantenimiento de toda la maquinaria requería conocimientos técnicos muy superiores a los comunes de los torreros de la época. El exigente manejo del faro ocasionó que se redactara un reglamento específico para el servicio que detallaba todas las operaciones necesarias para el funcionamiento del faro y la forma en que debían realizarse.
La vigilancia de la luz era continua porque la eficacia del faro dependía del centrado de la chispa luminosa en el foco de la óptica, mucho más en el caso de una pequeña chispa eléctrica que en faros ordinarios con lámpara de llama viva. Los electrodos de carbón se consumían muy rápido por lo que mientras permaneciera la luz encendida el centrado debía comprobarse casi continuamente. La excesiva incandescencia que se obtenía obligaba a cambiar la lámpara por la de reserva cada veinte minutos. El sistema permitía elegir entre cuatro intensidades diferentes de luz en función de la transparencia atmosférica que debía vigilarse cada media hora. Cada cambio de intensidad implicaba el cambio de los electrodos de carbón por los de calibre adecuado a la nueva intensidad a utilizar. También era necesario operar a la vez la maquinaria de producción eléctrica por lo que el turno debía ser siempre al menos de dos personas, una en la linterna y otra en la sala de máquinas. Todo ello obligó a dotar al faro de una plantilla de ocho torreros. La Dirección General de Obras Públicas buscó voluntarios con los conocimientos adecuados por todos los faros del país.
La óptica que albergaba la lámpara tenía 16 lentes para dar grupos de dos destellos con un periodo de veinte segundos y con 40 millas de alcance, mientras que el mecanismo de giro daba una vuelta completa en dos minutos y medio. El conjunto se alojaba en una gran linterna de cristales curvos y montantes verticales colocada sobre la torre de piedra de 24 metros de altura que elevaba la luz a 104 metros sobre el nivel del mar.
Tras la novedad de su inauguración, el faro siguió las vicisitudes habituales de cualquier faro, es decir, modernizaciones periódicas permanentes. En 1922–1924 se cambió el sistema de arco voltaico por lámparas de incandescencia, se instaló un sistema de giro sobre flotador de mercurio, se introdujo la energía eléctrica de red comercial y grupos electrógenos diésel de reserva. La supresión del sistema de producción eléctrica permitió demoler el edificio de maquinaria y liberar la explanada de acceso. También se instaló un radiofaro que emitía en cadena con los de Finisterre y Silleiro. En 1962–1964 se cambió la linterna original por una linterna aeromarítima y la óptica de 1896 por una óptica con paneles aéreos, se instalaron lámparas de 3.000 vatios, nuevos grupos electrógenos de reserva y se instaló una sirena de niebla de vibradores electromagnéticos. Más recientemente se sustituyó la lámpara, se instaló una baliza RACON y se sustituyó el radiofaro por una estación correccional de tecnología satelitaria.
La ubicación en tan complicada y peligrosa costa ha hecho al faro de Cabo Vilán ser testigo de muchos de los naufragios que, desgraciadamente, caracterizan A Costa da Morte; entre otros, el ya citado Serpent, Irish Hull, Tumbridge, Tinacria, Brigneti, Seebold, Ciampa, Cabo Verde, Avon Blancy, Black Arrow, Nord Atlantic, Olimpye, Banora, etc. que marcan para siempre la historia de este faro. Además, y en ambas Guerras Mundiales, esta costa fue testigo de las escaramuzas navales entre los contendientes, sucediéndose multitud de hundimientos por submarinos, como el del Actaeon, mercante norteamericano hundido por un sumergible alemán en 1917 y parte de cuyos náufragos arribaron al faro tras una peripecia de once días de supervivencia en el mar.
Las lámparas que hacen posible que la lente del faro se ilumineFabulosa perspectiva de la linterna y la lenteCúpula de la linterna y torre del faroDejamos atrás la imponente torre del faro
Muchas gracias, José María, por compartir esta interesante información.
Os presentamos el resto de fotografías que conforman la palabra FORMENTOR. Se trata de un mosaico de imágenes del faro confeccionado por nuestro amigo Carlos Carrión Sánchez, un fotógrafo aficionado, que nos cuenta su fascinación hacia el “faro de Formentor”.
Las mil caras de Formentor
-M- Amanecer en el faro-E- Startrail sobre el faro de Formentor-N- Estrellas sobre el faro-T- Trazas azules detrás del faro-O- Estela hacia el faro
Os dejamos el mosaico que hizo Carlos Carrión con sus fotos de Formentor para que lo recordéis.
Os presentamos las fabulosas fotografías tomadas desde el mar por nuestro amigo Juan Luis. Son fotos de faros, pero con una característica que las hace diferentes a todas las que os hemos mostrado hasta la fecha porque como bien refleja el nombre de la entrada se han hecho desde diferentes embarcaciones. No os adelantamos más cosas y dejamos que sea el autor de las fotos quien nos desvele que todos los secretos de sus instantáneas.
Mi nombre es Juan Luis Centeno, vivo en Santander, y mi gran afición es la meteorología, que me ayuda muchísimo a programar mis otras pasiones también, que son la fotografía, los faros, el mar y los deportes de naturaleza, en particular el surf, el esquí y la montaña. Cantabria me permite disfrutar a diario de todo eso, y de vez en cuando mis viajes a esquiar a los Alpes. De todo ello, tengo unas fotografías, a modo de recuerdo, en mi página de Flickr, subidas hasta el año 2019.
En 2003, hice el que ha sido hasta ahora el viaje de mi vida: recorrer todos los faros de la Bretaña francesa, desde Cordouan, en Royan, hasta Ploumalach, la costa de granito rosa cerca de Brest, haciendo noche en la isla de Ousseant, viendo de cerca La Jument y Kereón, y visitando el museo de los faros que hay en uno de los dos que hay en la isla. Además, visité también los faros de Eckmühl, St. Mathieu, Les Baleins, etc. finalizando el viaje en el Monte St. Michel. ¡Brutal! Repetiré. Además, se puede subir hasta la linterna en muchos de ellos. Maravilloso. Un saludo.
Faro de la Cerda en primer lugar, al fondo, el faro de la isla de MouroFaro de la isla de MouroFaro de Cabo MayorFaro de Cabo MayorFaro de la isla de Mouro
Gracias, Juan Luis, por compartir tus fabulosas fotografías con nosotros.
Os presentamos una iniciativa solidaria de nuestra amiga María, propietaria de “Acuarela Enmarcaciones”. María lleva varios años solicitando la colaboración altruista de los artistas locales para conseguir fondos que dona íntegramente a la «Cocina Económica Santander», una organización benéfica que funciona en Santander desde 1908. Esta institución se vuelca con las personas más vulnerables de Santander y de Cantabria.
María cada año le pide a un artista que realice una obra para Navidad con la finalidad de venderla y con el dinero recaudado ayudar a esta organización. Se le ocurrió fijar el precio de las láminas a cinco euros, el equivalente a un menú diario. Los artistas le ceden los derechos de imagen de una obra que haga referencia algún icono de la Bahía (lógicamente de Santander). Durante tres años el encargado de hacerlo y con mucho éxito ha sido el pintor Pedro Sobrado. Este año la artista escogida es Paula Vallar Gárate. María ha pensado para dar más brillo a la <lámina> hacer un concurso de relatos para niños y adultos sobre esta lámina. Ya nos enteraremos del resultado.
La respuesta de los santanderinos es buenísima porque el año pasado se recaudaron 7.000 euros con este proyecto. Esperamos que la cantidad que se obtenga este año sea superior.
Queremos felicitar a María por esta iniciativa y a los artistas por su colaboración desinteresada. El pago a los artistas es que su obra se hacer viral y eso es estupendo para su currículo.
Os presentamos una nueva entrada con las fotografías hechas por nuestro amigo Carlos Carrión Sánchez. Un fotógrafo aficionado que nos cuenta la admiración que siente por un faro, en concreto, el “faro de Formentor”.
Las mil caras de Formentor
El faro de Formentor es uno de los más emblemáticos de Mallorca, situado en la península del mismo nombre al norte de Mallorca en el municipio de Pollensa. Ha sido retratado infinidad de veces y nunca con el mismo resultado, en mi caso llevo años fotografiándolo y cada vez vuelvo a casa con una imagen diferente a las anteriores. Ya sea en un amanecer con tonos cálidos o pastel, una tormenta con ambiente tenebroso o una noche despejada con miles de estrellas.
Siempre disfruto de las vistas de la península que lleva su nombre. Escarpadas montañas rasgadas por el fuerte azote del viento donde las cabras campan a sus anchas siendo yo su momentánea compañía.
Estas imágenes son una evolución de mi fotografía desde los inicios en la larga exposición. De hace unos años a acá, he ido refinando estilo y técnica estando todavía muy lejos de considerarme un fotógrafo de paisaje, pero estoy seguro que disfruto con mi trabajo igual que hacen ellos.
-F- Se avecina tormenta sobre el faro-O- Amanecer en el faro-R- Otra tormenta sobre el faro
Las fotografías siguen el mismo orden que la composición que ha hecho Carlos Carrión. En la próxima entrega os mostraremos el resto, otras seis, hasta completar la palabra FORMENTOR.
Amigos, ya tenemos la serie 2 de la colección de cromos de -faros de España- en formato físico. Hemos tardado más tiempo del deseado en mostrárosla porque detectamos un error tipográfico y hasta hace relativamente poco no lo hemos podido subsanar.
Detalle del cromo con el faro de la Podadera
Como sabéis la ganadora del lote que sorteamos fue Virginia Reverte. ¡Enhorabuena! Ella ya tiene su colección de cromos por gentileza de los creadores de los mismos, nuestros amigos de Obsequia Regalos Inusuales.
El faro del Picacho incluido en esta serie
Queremos daros las gracias a todos los que habéis participado en el concurso semana tras semana y os emplazamos al lanzamiento de la próxima serie de cromos. Recordad que se llevará a cabo durante los meses de julio y agosto del presente año.