Continuamos mostrándoos las fotografías que hizo McBauman de la exposición fotográfica “Faros de Almería”. Una exposición organizada por la asociación cultural Amigos de los Faros de Euskadi – Euskadiko Itsasargien Lagunak; que recorrieron algunos de los faros almerienses durante el mes de abril y decidieron para mostrar sus fotografías para divulgarlas.
Muchísimas gracias, McBauman, por compartir con todos nosotros tu visita a este formidable exposición.
Hoy, domingo 19 de junio, a las 20 h, finaliza la exposición fotográfica “Faros de Almería”. Esta exposición se ha celebrado desde el pasado día 30 de mayo en el Espacio Palmera Montero, en la localidad de Irún. Los artífices de la exposición han sido los miembros de la asociación cultural Amigos de los Faros de Euskadi – Euskadiko Itsasargien Lagunak; que recorrieron algunos de los faros almerienses durante el mes de abril y decidieron organizarla para mostrar sus fotografías.
Desde aquí queremos felicitarles por partida doble. En primer lugar, por desplazarse y tener la oportunidad de visitar estos hermosos faros y, posteriormente, por difundirlos para que la gente conozca el patrimonio que hay en la otra punta de la península. Pero no nos podemos olvidar del actor principal en esta entrada, que no es otro que nuestro amigo McBauman. Gracias a él, todos podemos disfrutar de las fotografías que se han expuesto en la sala. Desinteresadamente, se comprometió a realizar fotografías en su visita a la exposición y aquí os mostramos el resultado de la misma.
Mañana terminaremos de mostraros el resto de fotografías que ha hecho McBauman.
Todo llega a su fin y la historia del último faro construido en la localidad de Torre del Mar no iba a ser una excepción. Este faro sigue en funcionamiento en la actualidad y su existencia supone todo un logro, puesto que no se conoce en ningún otro lugar del mundo una ciudad que haya contado con cinco faros y menos aún que tres de esos faros se mantengan en buen estado de conservación.
Gracias a la perseverancia de Jesús Hurtado Navarrete podemos conocer la historia de estos faros tan singulares.
Quinto faro de Torre del Mar
La lámpara era incandescente de filamento de 500 W, y emitía destellos blancos con la característica de 2+1. Tenía como reserva un quemador de acetileno de la misma marca AGA. Equipo que entró en funcionamiento en el primer trimestre de 1976.
Lámparas del faro
En 1977 y bajo la supervisión del ingeniero, Luis López Peláez, se realizaría un nuevo proyecto que condicionaban obras y reparación de este faro.
Serafín Beltrán y después Félix García Montesinos, durante años y juntamente con otras dos personas más, serían los responsables del faro de Torre del Mar, eran los tiempos del ya acabado binomio faro-farero y denominados ahora como, Técnicos de Ayuda a la Navegación. Estas personas repartían su función ahora de mantenimiento en dos faros más: el de Torrox (donde residían) y el de Isla de Alborán (Almería).
Como anécdotas de este faro de 106 escalones, hay que mencionar que a finales de junio del año 1975 se ubicó en terrenos muy cercanos al él, lo que sería el campo de fútbol del C. D. Torre del Mar. De ahí que este terreno de juego (hoy desparecido por la construcción en 1988 de su actual paseo marítimo), se le conociera popularmente por el Campo del Faro.
El equipo de fútbol posando antes del inicio de un encuentro. Al fondo el faro.
Veinte años después, con motivo de la instalación de equipos de control remoto informatizado en todos los faros de la provincia, se procedió (1998) a la modificación de los equipos de lámpara. Sustituyéndose su antigua instalación por equipos electrónicos que controlarían una lámpara halógena de 1000 W, dotada de otra lámpara reserva de baja tensión, alimentada por baterías de acumuladores estacionaria. Los equipos de la señal se hallan conectados actualmente al Faro de Torrox por enlace hertziano.
Tras Félix García Montesinos, le sucede en la actualidad y desde 1995 el madrileño, Jorge Casesnoves Granado, y que a la sazón también lo es del faro de Torrox, Marbella y Estepona a los que suele visitar una vez por semana.
Ha pasado más de siglo y medio y hoy día siguen los fareros durmiendo dentro de algunos faros, porque saben que el telecontrol no es todavía demasiado estable y sale mucho más barato la seguridad y mantenimiento, estando habitado. Ya no visten camisa a rayas, ni llevan poblada barba o todos fuman en pipa. Ahora sólo un hombre se encarga de que estas grandes linternas, situadas junto al mar, den los avisos a tiempo.
La esencia del romanticismo de quienes vivieron en ellos sigue intacta, pero ya todos sabemos que esta vocación se ha quedado sin relevo generacional. En nuestro país tenemos un número cercano a los 30 fareros, algunos aún viven en esos faros y otros que se reparten agrupados entre los 189 faros que actualmente existen.
Hoy os presentamos las fotografías de un buen amigo de la familia, Juan Soto, un marino retirado que ha vuelto años después a uno de sus destinos preferidos, la isla de Menorca. La isla ha cambiado mucho desde que él la conoció por primera vez, pero hay algo que permanece imperturbable al paso del tiempo, el “faro de Favàritx”.
Juan es un amante de todo lo relacionado con la mar. Nos comenta que los faros siempre han sido importantes para la navegación, y que cuando no existía tanta tecnología ni los radiofaros, mucho más. Y en eso, sí que sabe bien de lo que habla, puesto que su especialidad eran las comunicaciones, y conoce bien los radiofaros.
Juan nos ha apoyado desde que iniciamos esta particular navegación a lo largo de los faros del mundo y ahora que nos ha proporcionado algunas fotografías hemos considerado que era justo realizarle este pequeño homenaje.
Sobre este faro del que hemos hablado en otras ocasiones poco más podemos decir, salvo recordaros que es uno de los siete faros que hay en la preciosa isla de Menorca. Está situado a unos veinte kilómetros de un puerto que conoce muy buen Juan, el de Mahón. El faro lleva iluminando casi cien años el cabo sobre el que se encuentra. El próximo 22 de junio se celebrará el centenario del primer encendido.
Los 28 metros de altura de la torre cilíndrica realzan la silueta del faro.
Las franjas negras caracterizan a este faro
Cartel descriptivo del faro
Otra panorámica de la torre del faro de Favàritx
Abandonamos la rampa de acceso al faro esperando volver en otra ocasión.
Segunda y última parte del hilo farero realizado por Pablo en el que nos muestra una selección de pinturas y dibujos de faros al más puro estilo asiático. Él es el creador y gestor de ExoCoordenadas, un canal de tecnología sobre la orientación y la navegación.
Dibujos y pinturas de faros estilo japonés
Faro Yaquina Head en Oregón, EEUU.
Basado en el famoso faro Sumiyoshi en Japón, por Tengami.
Pintura por Gyosui Suzuki (1910).
Pintura por Watanabe Shotei (1910).
Una viñeta de un manga japonés de horror llamado «Uzumaki», por Junji Ito.
Esperamos que hayáis disfrutado tanto como nosotros con este hilo farero y os emplazamos a seguir las nuevas creaciones de Pablo y por supuesto el canal de ExoCoordenadas en el siguiente enlace:
Siempre quise ser farero. Fumar en pipa, conocer mil historias de fornidos marineros, exploradores y aventureros. Ver atardecer todas las tardes, ver amanecer todas las mañanas… Sí, siempre quise ser farero, con una gorra de capitán. ¡Aunque no lo fuera! Así reza la presentación de un álbum de fotografías que tengo en mi perfil de Facebook en el que voy escondiendo la mayoría de faros que visito. En moto. Hay algunos repetidos pero ya acumulo más de 250 fotografías. ¡Quién lo diría! La verdad es que yo no lo sabía, pero ya me encantaban los faros desde hace mucho. Tal vez por la similitud y diferencia que hay entre ellos; quizás por el hermoso paisaje en el que se encuentran todos; puede que por su significado solidario, de ayuda y protección o simplemente porque me gustan y sobre los gustos no se debiera buscar razones. La cosa es que en una ocasión alguien preguntaba acerca del majestuoso faro de Cordouan y recordé que yo lo había fotografiado (de lejos) en una ocasión. Me puse a buscar y fue cuando me di cuenta de la cantidad de faros que ya había visitado así que, desde entonces, sigo haciendo lo mismo pero, conscientemente. Y así es como han llegado hasta mi escondite casi todos los faros españoles, muchísimos faros franceses, alguno sueco o noruego y británicos también, claro; faros italianos, griegos, turcos, ucranianos y rusos. Marroquís, senegaleses, faros islandeses, faros japoneses, alguno patagónico… sí, me estoy dando cuenta de que tiene que ser verdad, siempre quise ser farero. Aunque, como te decía, no lo supiera.
Esta es la carta de presentación de McBauman. ¡Indescriptible! Os dejamos con sus fotografías y vosotros decidís si hemos exagerado o no.
Empezamos por el de Enoshima, en Japón. Lo había visto mil veces en las típicas selecciones de fotografías de faros del mundo y nunca pensé que alguna vez fuera a llegar hasta allí. Faro curiosísimo, construido en metal y vidrio. Por la noche se ilumina toda la torre y va cambiando de color. En ocasiones parece más una distracción que una referencia.
El siguiente de la lista es el faro de los Exploradores, en el canal de Beagle, en Ushuaia, Tierra del Fuego, Patagonia Argentina. Es el faro más austral del planeta y por eso algunos lo llaman el faro del fin del mundo, aunque el verdadero, el de la novela de Julio Verne, estaba muy cerca pero no es éste. El momento con el león marino fue hermoso.
El faro de Reykjanes es el primer faro que se construyó en Islandia. Rodeado de fumarolas te convences de que realmente este faro no está en este mundo.
El faro de la isla de Sprongo, en Dinamarca, lo he visto un par de veces y en ambas ocasiones las he pasado canutas. A la isla se llega por un puente de diez kilómetros y se sale por otro de otros diez. En el que está más al este siempre hace un viento del demonio, tanto que a veces se prohíbe el paso a vehículos ligeros. Custodiado por un camión que intentaba quitarme el viento y no atropellarme, llegué hasta la minúscula isla, vivo, y pude hacer la foto desde el arcén.
Un año fui con Marta a Malta. En la isla de Gozo encontramos un faro que a mucha gente no le dirá mucho, pero yo le tengo mucho cariño al viejo faro maltés.
No podría faltar algún faro de la Bretaña francesa. Aunque mi preferido es Pierres Noires, el que me dejó ojiplático fue el de Bodic. Dios salve muchos años a quienes tienen el atrevimiento de diseñar cosas así. {Este faro lo dejamos para encabezar la entrada}.
No he incluido ningún faro español porque éstos merecen una entrada al blog para ellos solos.
-1873. Finalizan los trabajos de construcción de “St. Helena Island light station”. Tan solo falta por instalar la lente y algunos detalles sin importancia. El faro se encuentra en St. Helena Island, condado de Mackinac, estado de Míchigan (Estados Unidos).
-1874. Concluyen los trabajos de construcción de “Big Sable light”. Faltan detalles como por ejemplo: el enlucido, el blanqueado exterior de la torre y lo más importante, la instalación de la lente Fresnel. El faro se halla en el arrecife Big Sable Point, Burt Township, lago Superior, condado de Alger, estado de Míchigan (Estados Unidos). Se encenderá el 19 de agosto. A partir de 1910, esta ayuda a la navegación pasará a ser conocida como “Au Sable lighthouse”.
-1875. Se enciende por primera vez “Kolkas bāka” <faro de Kolka>. La luz está instalada sobre una torre de madera. Se encuentra en una isla artificial creada específicamente para albergar el faro, estrecho de Irbe, parroquia de Kolka, región de -Kurzeme- Curlandia, Letonia (Imperio ruso). En 1991, tras la disolución de la {URSS} Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas pasó a depender de Letonia.
-1884. Tras haber sido vendidos los terrenos por Mary Elizabeth Webster, se inicia la construcción de “Point Robinson lighthouse” en Point Robinson, Maury Island, Puget Sound, condado de King, territorio de Washington (Estados Unidos). Hasta 1889, Washington no se convirtió en un «Estado».
Coincidiendo con la Feria del Libro de Roquetas de Mar, celebrada entre los días 5 y 8 de mayo, Itziar Hernando y Mario Sanz Cruz presentaron la reedición de su libro “Faros sobre un mar de tinta”.
Nueva portada para un nuevo libro
Este libro se editó en 2016 y los autores unos años después han decidido mejorarlo y ampliarlo. De ahí, que lo consideremos un nuevo libro porque realmente lo es. Mario ha ampliado los relatos e Itziar ha adaptado algunas ilustraciones para darles mayor visibilidad en el texto {cambiándolas del formato original en vertical al nuevo formato horizontal}. También ha realizado ilustraciones para los nuevos relatos de Mario. A parte de realizar una nueva maquetación que realza tanto el texto como las ilustraciones. Todo esto necesitaba una nueva portada.
Itziar Hernando«Itzi» ha atendido nuestra petición y ha respondido algunas preguntas sobre este nuevo proyecto en el que se ha embarcado; pero antes de dar paso a la entrevista queremos comentaros algunos datos sobre su trayectoria.
Itziar Hernando Urcullu (Madrid, 1976) estudió en la escuela de Arte dramático de Madrid la especialidad escenografía; posteriormente, estudió escultura en la escuela de Arte “La Palma” de Madrid. A continuación, trabajó como escenógrafa y figurinista. Vivió en Marsella, dónde comenzó a pintar y dibujar. Tras regresar a Madrid, desarrolló sus dibujos a tinta china, junto con sus pinturas y grabados. Compagina la ilustración con su trabajo de escenógrafa para teatro y de estilista para fotografía. Como ilustradora ha participado en la confección de varios libros, mientras que como escenógrafa destacan sus trabajos en La Biennale di Venezia (Italia) y en los Teatros de Canal (Madrid).
El farerito feo
En primer lugar, ¿nos gustaría saber si te ha resultado difícil ilustrar un monográfico sobre faros?
En este libro “Faros sobre un mar de tinta” tenemos los faros como protagonistas, en todos está el faro como referente y en algunos se habla directamente del Faro de Mesa Roldán en el que está Mario. Me gustó desde el principio el reto de plasmar en las ilustraciones las historias que acompañan a los faros y que con tanto conocimiento y amor por los faros nos cuenta Mario.
Damos por hecho que conociendo a Mario has podido visitar su faro, ¿es así? ¿Conoces más faros? ¿Te ha servido de inspiración el faro de Mesa Roldán para realizar alguna de las dieciséis ilustraciones que conforman el nuevo libro? ¿Es difícil imponer tu creatividad ante un profesional de los faros o has podido dar rienda suelta a tu imaginación?
Siempre es un gusto pasarse por el Faro de Mesa Roldán y visitar el museo de Faros que Mario va formando a lo largo de los años recopilando todo lo referente a los faros de Almería y del mundo. Y por supuesto admirar sus alucinantes vistas, lo hago siempre que puedo. Me han servido de inspiración muchos faros pero sobre todo mi intención era, al margen de plasmar uno en concreto, transmitir en cada ilustración esa sensación que dan los faros, que son un referente frente a un mar que pasa de la calma a los temporales más sobrecogedores, esa guía real y simbólica.
Con Mario ha sido muy fácil trabajar, he podido trabajar con plena libertad y dejarme llevar por las sensaciones de cada relato.
En este nuevo libro ¿te has visto tentada de suprimir alguna de las ilustraciones de las que hiciste para el de 2016?
Cuando se acabaron los ejemplares de la anterior edición y Mario me propuso volver a editar el libro, decidimos hacer una nueva edición que pusiese en valor todo el trabajo realizado y que fuese un objeto que diese gusto tener en las manos. Y así empezó un proceso que ha llevado más de dos años y para el que he necesitado aprender mucho. Cuando reviso un trabajo que hace tiempo que he hecho siempre tengo la sensación de que lo haría de otra forma ahora. Y tienes que decidir qué es lo dejas y qué es lo que quieres cambiar. Sí que he tenido tentaciones de quitar ilustraciones pero al final me he decantado por dejar que convivan las nuevas y las viejas ilustraciones. Para mí es importante el proceso que me lleva hasta aquí, que está lleno de errores y aciertos que han conformado esta nueva edición.
Al tener mucha más experiencia y ver los faros, ¿qué se siente al rediseñar unas ilustraciones unos años después?
Al retocar ilustraciones que ya has hecho he tenido que contenerme para no cambiarlas íntegramente y dejar que mantengan el espíritu que tenían cuando las cree, que era otro momento vital y creativo. En las nuevas ilustraciones he tratado de centrarme más en lo que no se ve, en las sensaciones y ser menos narrativa. Acompañar al texto evocando paisajes y emociones que me transmite el texto de Mario.
Además de ilustrar “Faros sobre un mar de tinta”, ¿estás inmersa en algún otro proyecto?
Sí, me he propuesto terminar en los próximos meses un cuento “Variación de un contacto: la niña que regaló su corazón” que empecé hace tiempo en la residencia de La Fundación Valparaíso en Mojácar. Se trata de once ilustraciones de una historia sólo en imágenes, con la técnica de grabado en agua fuerte y agua tinta. En este caso cambio la técnica de tinta china que he utilizado para el libro de “Faros sobre un mar de tinta” por el grabado, todo un reto.
A continuación, os dejamos unos enlaces para que podáis apreciar su trabajo:
Iniciamos la historia del último faro que se ha construido en la localidad de Torre del Mar. Este faro sigue en funcionamiento en la actualidad y su existencia supone todo un logro, puesto que no se conoce en ningún otro lugar del mundo una ciudad que haya contado con cinco faros y menos aún que tres de esos faros se mantengan en buen estado de conservación.
Gracias a la perseverancia de Jesús Hurtado Navarrete podemos conocer la historia de estos faros tan singulares.
Quinto faro de Torre del Mar
La primera consecuencia contemplada en el Plan Nacional para la mejora de las señales marítimas correspondió poco tiempo después a dotar a esta señal de un mayor alcance, por lo que en julio de 1973 se inició el proyecto de “Torre para el Faro de Torre del Mar” del que de nuevo sería responsable como Ingeniero-director del Grupo de Puertos de Cádiz-Málaga, Juan Antonio Guerrero Fernández.
Plano para la construcción del quinto faro de Torre del Mar
Así, el 15 de junio de 1976 se inauguraría el que viene a ser el quinto y último en nuestra relación de faros torreños, construido a escasos metros del que por orden cronológico era el cuarto faro. Consta de una torre cilíndrica de hormigón armado de 3 metros de diámetro exterior y de 24,7 metros de altura. En principio el faro estaba pintado de blanco, culminado en la linterna con cúpula metálica gris y doble galería; utilizando inicialmente como combustible acetileno hasta su definitiva electrificación en 1998. Su plano focal es de 29 metros sobre el nivel del mar y su alcance nominal de 13 millas náuticas.
El quinto faro de Torre del Mar está situado junto al anterior.
La alimentación de su luz sería por energía eléctrica con reserva de acetileno. El presupuesto de coste directo que llevó a hacer este nuevo faro sería de 3.914.713,21 pesetas. Importe que desglosado se repartía de la siguiente manera:
Base: 1.667.948,32 pesetas
Fuste (seis módulos): 1.047.950 pesetas
Torreón: 450.229,80 pesetas
Cerramiento y camino de acceso al faro: 476.584,72 pesetas
A las que se le sumarían partidas alzadas por un valor de 272.000 pesetas
La nueva torre con escalera metálica interior helicoidal, estaba coronada por una linterna también cilíndrica «marca Racional», de 1,75 metros de diámetro, que albergaba lámpara y destellador AGA, sobre un tambor con óptica de 500 mm.
Os presentamos un nuevo hilo farero realizado por Pablo, en el que nos muestra una selección de pinturas y dibujos de faros al más puro estilo asiático. Él es el creador y gestor de ExoCoordenadas, un canal de tecnología sobre la orientación y la navegación.
Dibujos y pinturas de faros estilo japonés
Rainy Day at Kudan por Kobayashi Kiyochika (1847-1915).
Postal de dos faros en el puerto de Yokohama, Japón.
Postal de otros dos faros en el puerto de Yokohama, Japón.
Faro en la entrada a Port Arthur, China (1894) por Watanabe Nobukazu.
Faro en el puerto de Chōshi, Shimōsa, Japón por Yôsai Kuniteru II (1829- 1874). Es un triptico con un bosquejo del faro; realizado en el Período Meiji, finales del siglo XIX.
No os perdáis la segunda entrega de este interesantísimo hilo farero creado por Pablo.