Mis publicaciones sobre faros por Mario Sanz Cruz (1ª parte)

Desde que me hice farero en el faro de Mesa Roldán, en 1992, momento en que empecé a zambullirme en el curioso mundo de los faros, y hasta la fecha, tengo siete libros publicados sobre el tema.

Para empezar, leí todos los diarios de servicio de los fareros que me precedieron, que, por suerte, en Mesa Roldán están completos, no como en otros faros, que han desaparecido. Esto me sirvió para conocer lo dura que había sido la vida de mis compañeros y para entender lo complicada que es la relación del humano con el mar y de los humanos entre ellos, cuando se relacionan en un lugar aislado. Las minuciosas anotaciones del primer farero encargado, Eustasio Page, y su peculiar carácter, me movieron a seguir indagando en los diarios manuscritos. Había tantas cosas interesantes contadas en primera persona, que me vi en la obligación de publicarlas para que no cayesen en el olvido. Así surgió mi primer libro sobre faros: “Faro de Mesa Roldán – Apuntes para una historia”, publicado por el Instituto de Estudios Almerienses (Diputación de Almería), en 2003. En mis subtítulos dejo entrever, a veces inconscientemente, que el libro no es el final de nada, sino el principio de cosas nuevas.

(Puede descargarse, gratuitamente, en la página web del Instituto de Estudios Almerienses)

Después, mi avidez lectora siguió devorando los diarios de servicio de todos los faros de Almería, en los que, desgraciadamente, hay muchas lagunas y libros desaparecidos, que hicieron más difícil la tarea. Aun así, me cautivaron los avatares de la familia Gandolfo, omnipresente en los faros almerienses; la importancia del faro de Cabo de Gata, testigo de naufragios y muchos sucesos; los problemas del faro de Sabinal, hundido por el mar; el aislamiento radical del faro de la Isla de Alborán, donde sus fareros pasaron hambre, sed y todo tipo de penurias, y las demás historias de los faros de Almería.

De este trabajo surgió: “Faros de Almería – Mucho más que señales marítimas”, publicado por el Instituto de Estudios Almerienses (Diputación de Almería) y la Autoridad Portuaria de Almería, en 2007; que en su subtítulo apuntaba a lo que pasaría después.

(Puede descargarse, gratuitamente, en la página web del Instituto de Estudios Almerienses)

Continuará…

Reseña de «Eso no estaba en mi libro de Historia de los Faros» por Eduardo Padial

No puedo referir a Mario Sanz Cruz sin evitar un sano sentimiento de envidia. Farero en activo en el faro de Mesa Roldán (Almería), hablar de él es, necesariamente, hablar de un referente en el mundo de los faros y de todos aquellos y aquellas que nos sentimos atraídos por ellos. Autor de varios libros sobre faros y las costas españolas es, además, un activo “agitador cultural”, participando en distintos medios, tanto escritos como radiofónicos e impulsando, desde Almería, la cultura. Premiado y reconocido en varias ocasiones. Hacer una singladura por su biografía me parece, amén de un atrevimiento, un craso error por parte de este “junta letras”. Una búsqueda en internet nos ofrecerá suficientes datos para acercarnos un poco más a la vida de este farero. Su último libro, “Eso no estaba en mi libro de Historia de los Faros” de la Editorial Almuzara publicado en el año 2020, pertenece a la colección “Eso no estaba en mi libro de Historias de…”, en la que se abordan distintos contenidos históricos y de pensamiento.

En la propia introducción el autor hace referencia a la intención de esta publicación: “…un homenaje a una profesión abocada a la extinción…”. Desde siempre he visto en los faros, además de ser una construcción civil y de servicio, un referente rodeado de cierto romanticismo y paz. Un cierto halo de soledad, tranquilidad… Pues en este libro encontrarás otra visión. Historias trágicas y duras que relatan la vida no siempre fácil de los fareros y sus familias. Sacrificio, penurias e incluso locuras, eran las consecuencias no deseadas de la vida de estos servidores. Héroes y heroínas en muchos casos que más allá del cumplimiento de su deber, se dejaban, literalmente, la vida en ello.

El libro se divide en 6 capítulos, en los que con un lenguaje ameno y sencillo se hacen referencias tanto a la historia de los faros en sí mismo (una buena introducción para centrar el “magro” del libro) como a distintas historias desde la perspectiva de su construcción, las vivencias personales de los fareros y sus familias (trágicas en ocasiones) como en acontecimientos e incidencias que han ocurrido, siempre, estando un faro o el farero (o farera, que también se tiene presente a las primeras mujeres fareras y a las que aún se encuentran en activo) como referente. Incluye al final un capítulo con la relación de los faros en la música, la literatura y diversas expresiones artísticas y de la cultura en general, que nos acerca, más si cabe, a la más que significativa presencia de los faros en distintos ámbitos y una extensa bibliografía. Para mí, además de otros títulos de este farero, es un libro de referencia. Por lo ameno de su lectura, las curiosas historias que se relatan y los datos, muchos desconocidos, que se aportan.

Si eres aficionado a los faros y sus historias, no debe faltar en tu biblioteca “Eso no estaba en mi libro de Historia de los Faros” de Mario Sanz Cruz. Editorial “Almuzara”. 1ª edición: febrero de 2020 Tapa blanda. 347 páginas. ISBN 978-84-17954-39-0

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Ejemplar que tiene Eduardo en casa

Tanto nosotros como Mario Sanz Cruz, «farero del faro de Mesa Roldán» y autor del libro reseñado, queremos agradecerle a Eduardo Padial su esfuerzo por redactar y compartir con todos nosotros sus impresiones sobre el libro. Un esfuerzo que se verá recompensado y no sólo con palabras.

Presentación de «Que no se entere la Cibeles» de Mar de los Ríos

Ayer, viernes 7 de agosto, la escritora Mar de los Ríos presentó su última novela «Que no se entere la Cibeles» en el faro de Mesa Roldán. Mario Sanz Cruz, farero de este emblemático faro, fue el encargado de presentar tanto a la escritora como a su novela.

Portada de la novela «Que no se entere la Cibeles»

El evento se organizó respetando los protocolos de seguridad exigidos por la pandemia. Gracias a que la actividad se realizó al aire libre el número de participantes pudo ser mayor. Acudieron aproximadamente unas 40 personas, todos amigos de la escritora. Obviamente, huelga decir que disfrutaron de la presentación de la novela en este faro que se ha convertido gracias a Mario en un referente nacional. Nosotros desgraciadamente no pudimos asistir a la presentación por lo que las fotos que os vamos a mostrar pertenecen tanto a la autora de la novela, Mar de los Ríos, como a los amigos de Mario. Éste se las ha cedido a la Autoridad Portuaria de Almería por lo que también son visibles en su página web.

Esperamos que todo se normalice a la mayor brevedad posible y que podamos asistir a las próximas actividades culturales que se desarrollen en el faro. Sin más dilación, compartimos con vosotros las fotografías de la presentación de la novela.

Mi primera visita al faro de Mesa Roldán

Faro de Mesa Roldán
El faro iluminado unos minutos antes de que amaneciese

El pasado martes, 28 de julio, por fin pude cumplir un sueño, ya que visité el faro de Mesa Roldán. Llegué de madrugada para poder ver el faro iluminado y casi me lo estropea la densa niebla que encontré llegando a Carboneras. Afortunadamente, el banco de niebla desapareció al llevar un rato en las proximidades del faro y pude fotografiar la secuencia de luz que emite.

Ver amanecer desde la torre de vigilancia costera es un espectáculo

Posteriormente, me dirigí a la torre de vigilancia costera situada junto al faro para ver amanecer desde allí, puesto que es el punto más alto de la zona. Como dice mi amigo Juanjo: “eso es un ESPECTÁCULO”. Permanecí allí haciendo fotografías hasta que el sol estuvo justo encima de la cúpula de la torre y pude conseguir esa imagen para el recuerdo.

La niebla también hizo acto de presencia al amanecer

A continuación, me dirigí a la puerta que da acceso al recinto del faro y avisé a Mario. Tras una presentación cordial, me invitó a conocer el faro. El nivel de fascinación que tenía por estar en el interior del faro era equiparable al de escuchar las decenas de anécdotas que me contó Mario. La verdad es que no tengo palabras para describir todo lo que vi allí. Aluciné con todo lo que tiene el museo, desde las piezas únicas que se encuentran en las estanterías hasta la cantidad de objetos donados por los amantes de los faros. Destacar sobre todo la linterna del faro, sin olvidarnos de las impresionantes vistas que se aprecian desde la terraza.

Os dejo un vídeo del interior de la casa del faro que ha hecho Luisa, la madre de Mario. Espero que os guste tanto como a mi. No le falta detalle a la vivienda.

Mario me hizo una fotografía en el balconcillo de la linterna y yo le pedí que me dejase fotografiarlo en el balcón de su antigua vivienda. La perra que aparece es Pipa.

En la próxima entrada daré los datos técnicos del faro para todos aquellos que estéis interesados en conocer más detalles sobre este faro del siglo XIX y de Mario, el farero que trabaja en él [una persona amable, paciente y muy carismática, que merece la pena conocer].

Hasta pronto…

De faros por Almería

-Faro de Mesa Roldán-
Panorámica del faro de Mesa Roldán desde la torre defensiva

Domingo 19 de julio de 2020

11:46 a. m. Suena mi teléfono móvil y al otro lado de la línea, mi amigo Luis me dice: ¿algún plan para hoy? Respondo con un escueto: No. A lo que Luis replica: En media hora paso por tu casa.

Antes de pasar por mi casa, Luis recoge a Juan Ángel. A las 12: 25 recibo otra llamada comentándome que han llegado a mi casa. Saludos protocolarios, evitando el contacto por el coronavirus y me monto en el asiento trasero del coche. Esta es la forma habitual de actuar de mis amigos. Creo que vamos a comer a algún sitio que ha conocido Luis en uno de sus múltiples viajes de trabajo. He acertado, pero a medias. Efectivamente, vamos a ir a comer fuera, pero el motivo de la excursión no es otro sino visitar el faro de Mesa Roldán. De eso no me enteraré hasta una hora y media después.

El viaje transcurre con normalidad [risas, charlas, comentarios] hasta que de repente vemos la salida de la AP-7 dirección Carboneras. Luis señaliza la maniobra y abandonamos la autovía. Hago un comentario hilarante al que mis amigos están más que acostumbrados. -Oye, si vamos a comer por aquí luego podíamos acercarnos al faro-. Risas y miradas cómplices entre ambos.

Descubro que la finalidad de la excursión dominguera no es otra que visitar el faro. Desgraciadamente, Mario, el farero, no se encuentra en el faro y no podemos verlo. Nos contentamos con ver los alrededores y deleitarnos con las maravillosas vistas que hay en la zona.

Comemos en un restaurante de Carboneras un jugoso y fresco pescado de la zona. Y nos conjuramos para volver al lugar y visitar el faro antes de que acabe el verano… lo que desconocen mis amigos es que yo me adelantaré a los propósitos e iré al faro muy pronto.

Pero eso es otra historia que os comentaré en mi próxima entrada.