Fareros en Buenos Aires por Carina Carloni (2ª parte)

Continuamos contando la historia del “faro del Palacio Barolo”. De la mano de nuestra amiga Carina Carloni, nos adentramos en este apasionante faro situado en un palacio.

-Fareros en Bs As-

Acceder al faro, conociendo su historia, es adentrarse en su mundo íntimo, a través de pequeñas escaleras circulares con techos muy bajos, se sube casi gateando por los escalones, a oscuras, a tientas, y el misterio se apodera de uno, y las ganas de estar sentado junto a la linterna del faro es la frutilla del postre. La guía relata historias atrapantes. Hace funcionar el faro para que gire, y su espejo cóncavo nos hace ver la ciudad al revés. Las vistas de las ventanas es más bella; baja el sol, el faro gira silencioso, guardando en cada uno de sus giros los más profundos secretos.

Luis Ángel Firpo

La guía nos relata una historia cierta. En 1923, se jugaba una pelea de boxeo internacional, en NY. Allí, nuestro representante argentino Luis Ángel Firpo se debatía el título de campeón mundial contra un boxeador norteamericano llamado Jack Dempsey. Las noticias por radio llegaban con demora a Buenos Aires; se decidió entonces convocar a la gente a observar la luz del faro: si era verde, entonces Firpo iba ganando, si era roja… perdía. Si les digo que ganó y perdió, no me lo creerían. Si les digo que los porteños festejaron y luego se entristecieron, es cierto… Las noticias llegaban con demora. El faro allí fue un gran comunicador para los porteños que estuvieron atentos a sus luces.

He investigado más acerca de esa pelea de boxeo denominada «pelea del siglo por el título mundial de peso completo». Reconozco que no estuvo bueno el resultado, no porque perdiera Firpo, sino como lo hizo. El norteamericano recibió ayuda por parte del público para levantarse del piso, y por si eso fuera poco, estuvo 15 segundos fuera del ring. Firpo tuvo que haber ganado ese campeonato mundial, pero desgraciadamente la parcialidad de los jueces impidió que se trajera el trofeo a la Argentina.

En cuanto a lo de sí realmente se encendía el faro para seguir la pelea, no puedo decir más. Si la guía lo dijo, supongo que es cierto, aunque yo no lo encontré.

Continuará…

«Fareros en Buenos Aires» por Carina Carloni (1ª parte)

Volvemos a contar con una colaboración de una seguidora y amiga, Carina Carloni. En esta ocasión nos habla de un faro situado en un palacio, y no solo eso, sino que el palacio se halla en medio de la ciudad. Se trata del “faro del Palacio Barolo”, pero dejemos que sea ella quien nos lo cuente.

Os recordamos que, Carina es una psicóloga argentina, que participa activamente en las redes sociales buscando y compartiendo información sobre todos los faros. Es una más del #TeamFaros.

-Fareros en Bs As-

Recorrer Buenos Aires puede ser una gran aventura, descubriendo sus avenidas, su Obelisco, sus locales de comida, sus teatros, la famosa avenida Corrientes con sus antiguas librerías y los teatros más conocidos, cruzar la 9 de Julio, mezclarse entre lo porteño y los que nos visitan desde todas partes del mundo.

Buenos Aires tiene una particularidad muy especial, es un ensamble entre arquitectura contemporánea y la arquitectura de época, de los años 30, 40, y así, hasta la actualidad.

Existe en plena ciudad, escondido entre edificios, a pasos del Congreso, el Palacio Barolo. Un icónico lugar que visitamos y que resulta plenamente atrapante. Allí se encuentra el faro del Palacio Barolo. Un faro en medio de la ciudad, que tuvo que dejar de ejercer su trabajo porque quedó a kilómetros del puerto y los barcos encallaban por buscarlo.

Un faro seductor, en un Palacio más que seductor, atractivo, atrapante, con una historia vinculada a la «Divina Comedia» de Dante Alighieri, y a los antiguos masones de Buenos Aires. Escuchar el relato de la persona que nos adentró en el mismo lugar fue formar parte por unas horas de los años 30, las fiestas, los personajes, los romances, los secretos.

Primero me interesa contar la experiencia vivida y luego, ceñirme a la historia en sí misma del lugar.

El Palacio es precioso, con sus pisos de mármol, sus cúpulas, sus balcones, sus esculturas, sus ascensores. El faro está en el piso 23, allí no llegan los ascensores, es por escalera. Pero en el piso 15, hay una serie de pequeños balcones por los que se observa toda la ciudad, hacia todos los puntos cardinales; observar la bajada del sol allí es una experiencia única, se llega a ver el río, el puerto, el obelisco, la ciudad a pleno.

Continuará…

Agenda «Mujeres faro» por Carina Carloni (2ª parte)

Continuamos compartiendo con vosotros la agenda Mujeres faro. Una curiosidad que ha encontrado nuestra amiga Carina Carloni, que se vende en las librerías de Argentina.

Os recordamos que Carina es una psicóloga argentina que ama los faros y que los visita cuando puede tanto en su país como en aquellos que visita. Nos cuenta que los faros que conoce en Europa no tienen nada que ver con los que hay en su país natal.

Una preciosa e interesante agenda que nos trae luz sobre mujeres faro en la vida, quienes han servido de guía para las que continuamos con las virtudes que caracterizan a cada una de ellas.

Julio: LUISA CAPETILLO (Puerto Rico 1879-1922) Libertad

“Un día se puso los pantalones, los lució en público, se convirtió en la primera puertorriqueña en usarlos y terminó presa. La periodista, escritora y militante anarquista había ido forjando ese espíritu discutidor y combativo entre los libros e ideales que circulaban por su casa. Vivió según sus principios. Participó en huelgas y se acercó a las fábricas para concientizar a los obreros. Su militancia libertaria se funde con su ideología feminista y ella hace de ambas un modo de estar en el mundo”.

Agosto: IDEA VILARIÑO (Uruguay 1920-2009) Misterio

“Es la poeta rioplatense más influyente de la Generación del 45, la que renueva las letras uruguayas. Convencida de que la poesía es ante todo un hecho sonoro y rítmico, forja un registro coloquial e inventa un todo tan combativo como melancólico para poetizar el desamor, los pesares del cuerpo, los propios demonios, la muerte, la política. Esta mujer tan hermosa como intrigante no pretende la posteridad. Premiada a su pesar, reconocida y buscada por los medios, Idea elige comunicarse mediante su obra”.

Septiembre: GLORIA ANZALDÚA (Estados Unidos 1942-2004) Lucha

“Una abuela curandera mexicana deja huellas en la niña nacida en Texas, que se convierte en académica, feminista, poeta. Conocida por su activismo político chicano, sus ensayos y ficciones van del inglés al español, de la prosa a la poesía, de la crítica social a variaciones confesionales, del testimonio al fluir de la conciencia. Potente en cada esfera de su vida, su trayectoria evidencia que para sobrevivir en la frontera es necesario vivir sin fronteras y saber habitar el cruce constante de caminos”.

Octubre: JUANA AZURDUY (Bolivia 1780-1862) Valentía

“Se cría acompañando a su padre en tareas rurales y conociendo las penurias de los desterrados. Las injusticias despiertan el espíritu revolucionario de una mujer que no se ajusta a los mandatos de su época. Porque Juana no piensa en coser banderas ni en preparar vituallas, ella es quien diseña los planes de guerra, comanda escuadrones y lucha cuerpo a cuerpo para emanciparse de la Corona española. Es la primera mujer en la historia argentina con rango de general y nombrada mariscal del Ejército boliviano”.

Noviembre: ESMERALDA ARBOLEDA (Colombia 1921-1997) Liderazgo

“Se destaca por su lucha feminista, sobre todo frente a la inferioridad civil de las mujeres, quienes no podían votar, administrar sus bienes ni decidir sobre los hijos. Oradora vehemente y propulsora de campañas creativas para la participación de mujeres en la vida política, se convierte en líder del movimiento sufragista. Solo el exilio podría acallar su voz. Ese silencio termina cuando, al regresar, es elegida como la primera senadora nacional y es la primera mujer en desempeñar la diplomacia en Colombia”.

Diciembre: RIGOBERTA MENCHÚ TUM (Guatemala 1969) Paz

“Nacida y criada en la pobreza, conoce de cerca el horror de la represión, sin embargo su ímpetu de lucha le gana a lo previsible. Es perseguida y se exilia en México, donde cuenta su historia en Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia, denuncia el abuso sobre su pueblo y la situación de las mujeres indígenas. Ella sabe que no basta con la ausencia de la guerra; que solo un mundo amable, diverso, justo, ecológico y espiritual es un mundo de paz. Es la primera indígena en recibir el Premio Nobel de la Paz”.

Gracias, Carina, por compartir este interesante descubrimiento con todos los que mostramos interés por los faros.

Agenda «Mujeres faro» por Carina Carloni (1ª parte)

Desde Argentina nos llega la noticia sobre una agenda para este año que acaba de comenzar. Carina Carloni, además de comentarnos la existencia de esta curiosidad farera, se ha ofrecido para hacer una breve reseña. Como sabéis, Carina es una psicóloga argentina que ama los faros y que los visita cuando puede tanto en su continente como en el resto. Nos cuenta que los faros que conoce en Europa no tienen nada que ver con los que hay en su país natal.

Una preciosa e interesante agenda que nos trae luz sobre mujeres faro en la vida, quienes han servido de guía para las que continuamos con las virtudes que caracterizan a cada una de ellas.

MUJERES FARO. AGENDA 2023. Editorial El Ateneo

Enero: TITA MERELLO (Argentina 1904-2002) Humor

“Su tono grave y su fraseo transgresor la distinguen de otras tangueras y le marcan un modo de decir, andar e increpar al público, sobre todo masculino. Esta mujer de pocas vueltas, experta en insolencias y humoradas, parece no temerle a nada. Así, reconvierte el mandato de la belleza en provocación; es quien camina a lo malevo con un aire compadrón y habla con tal o cual sin importarle el qué dirán”.

Febrero: VIOLETA PARRA (Chile 1917-1967) Talento

“En los ritmos de la guitarra paterna y de la máquina de coser de su madre, una niña confirma su vocación artística. Ya adulta, viaja por lugares recónditos, donde comprueba las injusticias sociales e investiga el folklore. Su voz y sus letras, que se enlazan al lamento mapuche, al poema humanitario y a la canción de protesta, le aseguran el triunfo internacional. Su talento se despliega también en la cerámica, la pintura y los bordados en arpillera, con lo que obtiene un increíble reconocimiento en París.

 Marzo: ELIS REGINA (Brasil 1945-1982) Convicción

“Dueña de una destreza única en el escenario y de una voz expresiva. Elis deslumbra en cada una de sus presentaciones. Se convierte en la más grande cantante del Brasil, ícono de la música popular brasileña. La buena recepción de sus canciones la lleva a realizar giras por ciudades europeas, y así da a conocer un Brasil diferente del de las postales turísticas y de las imágenes convencionales del pueblo de la alegría y el carnaval. Su vida estuvo signada por una mezcla de éxito, excesos, tragedia, convicción y misterio”.

Abril: BERTA ROJAS (Paraguay 1966) Empatía

“Desde muy joven da muestras de una extrema sensibilidad para la música. Sobresale internacionalmente por su labor docente y como concertista clásica. Recibe importantes premios y menciones académicas. Por la difusión de la música de Paraguay y de la guitarra clásica entre público no experto es condecorada en 2015 por el Senado y el Congreso de su país. En el medio, tras luchar contra la enfermedad, se dedica también a la concientización para la detección temprana del cáncer de mama”.

Mayo: RITA INDIANA (República Dominicana 1977) Irreverencia

“Bautizada en honor a una bisabuela descendiente de un prócer de la guerra de la Restauración, Rita perpetúa ese espíritu de emancipación e insurgencia. La escritora, compositora y cantante se convierte en una figura destacada de la música popular y la literatura caribeñas. Ávida lectora de muchas culturas, aprende a mirar con otro prisma los cuerpos, la ciudad, el lenguaje. Así esquiva toda etiqueta y hace de su arte un frente contracultural opuesto a la homofobia, las opresiones de género y racismo”.

Junio: CECILIA GRIERSON (Argentina 1859-1934) Lucidez

“En la desigual sociedad de fines de siglo XIX, esta mujer, que supo leer su época con lucidez y sentido práctico, da un giro al periplo esperable para una joven educada: es la primera médica argentina, una de las de las primeras universitarias de América del Sur y pionera en la emancipación femenina. Hace de su lucha personal una cruzada feminista. Batalla para que las mujeres se capaciten profesionalmente, promueve la puericultura, aboga por los derechos de la mujer y por el amparo de la población femenina e infantil vulnerable”.

Continuará…

«Un faro» por Carina Carloni

Continuamos publicando las colaboraciones de nuestros seguidores. En esta ocasión os traemos una historia escrita con mucho sentimiento y que la autora Carina Carloni, Cari, no quería que viese la luz. La hemos convencido y os la mostramos.

Cari es una psicóloga argentina, que participa activamente en las redes sociales buscando y compartiendo información sobre todos los faros del mundo. Ha tenido la suerte de ver faros tanto en Europa como en Sudamérica. Además, ha compartido sus fotografías con nosotros y ahora nos deleita con esta historia personal. Muchísimas gracias Cari por dinamizar el #TeamFaros.

Faro San Ignacio, Punta del Este, Uruguay

Lugar, espacio, tiempo… En aquella inmensidad oscura, donde nada se ve, donde uno se siente abandonado al azar, a las inclemencias del mar, donde uno podría darse por vencido o continuar navegando, confiando en cierto instinto interno que por allí, en algún lado debe o debería haber una luz que vuelva a iluminar y guíe hacia la plácida costa.

Llegando a San Ignacio, calles pequeñas, negocios entre una mezcla de espacios de regalería y lugares para comer, calles que se apiñan hacia la costa como si fuera un pequeño pueblito en el Mediterráneo; pero no, es frente al Atlántico. Casi al final del camino, se ve en pie una estructura hermosa, prolija, delicada en medio de acantilados de piedras que llevan a treparlos y escalar; encontrarse con la fuerza de las olas que golpean y salpican. Allí el Faro San Ignacio, Punta del Este, Uruguay. Por esas cuestiones de la vida, no pude subir, pero me di el gusto de recorrer su base, su playa.

Un espacio donde el mar se calma, porque es una bahía, tras esas rocas inmensas se filtra el mar cual arroyo calmo y así llega con algas pequeñas y olas suaves, dejo mis manos en el agua, admiro la transparencia, arena mezclada con pequeñas piedritas. De esa calma trepo al furor de las olas.

Voy de roca en roca, grandes, inmensas, veo entre ellas como se filtra el mar, llego a la más alta y me siento y casi casi desafío al mar: “golpea más fuerte, salpica más fuerte, aquí me sostienen las rocas”, el mar espumoso no se detiene, hasta es tentador, una espuma que acolchona, así también la fortaleza de sus olas es tremenda. Me quedo sentada allí un largo tiempo; a mis espaldas el Faro, cual vigilante, me está cuidando y está allí, es mediodía, hace calor y disfruto de este preciado momento. Me deslizo entre las rocas hacia la playa, me descalzo y camino entre la calidez del agua y la transparencia. Subo hacia la base del faro e intento la foto, siempre tan difícil de hacer, que me vea yo, que se vea el faro completo, bueno algo intermedio me conforma. No puedo creer que San Ignacio termine allí.

Pienso y reflexiono: Menos mal que está allí, con semejantes rocas que se extienden hacia el mar, cualquier barco, velero, lo que sea se vería atrapado entre las vibrantes olas espumosas y las implacables rocas.

Gracias, Faro San Ignacio, te saludo, porque estarás allí siempre, cuidando y preservando que nadie quede atrapado entre las rocas; gracias.

Cari