Efemérides históricas sobre los faros. 1859

Año

1859

-1859. El ingeniero Carlos Mondéjar presenta un proyecto para la construcción de un faro en Cabo de Palos. Es el tercer proyecto que se presenta. Hasta 1862, no se inició la construcción del “faro de Cabo de Palos” en el cabo homónimo, Cartagena, Región de Murcia (España). Se construyó según un proyecto del ingeniero Leonardo de Tejada.

-1859. Fallece ahogado uno de los marineros encargado de las obras de construcción del “faro de la Isla del Aire” en la isla homónima, Menorca, Islas Baleares (España).

-1859. La Corporación de Trinity House planea la construcción de un faro cerca del mar, en -The Needles- un farallón rocoso ubicado en la -Scratchell’s Bay- bahía de Scratchell, isla de Wight, Inglaterra (Reino Unido). Este faro reemplazará al que se encuentra situado en lo alto del promontorio sobre la bahía, debido a su poca eficacia durante los periodos de niebla. Así, se construye “Needles lighthouse”, el faro será más conocido como “The Needles lighthouse”.

Homenagem ao farol Salinópolis. 85 anos

-Homenagem ao farol Salinópolis-. 85 anos

Em comemoração aos 85 anos do Farol Salinópolis (PA), o Centro de Hidrografia e Navegação do Norte (CHN-4) realizou, no dia 20 de agosto, um Cerimonial à Bandeira, com o propósito de cultuar as tradições, honras e sinais de respeito que remontam aos primórdios da navegação à vela e às atividades desenvolvidas pela Marinha do Brasil.

A história do Farol Salinópolis remonta à localidade de um rochedo do rio Gurupi, na divisa Pará-Maranhão, onde funcionava um farol a gás na ponta leste da ilha Apeú. O Comandante Bogado de Oliveira, Capitão dos Portos do Pará, à época, delegou a tarefa de desmontar esta estrutura e remontá-la em Salinas, em substituição ao farol que se encontrava na praia do Atalaia, no município de Salinópolis (PA). A missão envolveu 19 homens, três tralhas de duas toneladas, e começou no final de maio de 1936, tendo duração de cerca de seis meses.

Assim, o então farol, inaugurado em 08 de março de 1852, que funcionou na ponta do Atalaia até o ano de 1937, passou a funcionar na zona urbana da cidade de Salinópolis, local que ocupa até hoje, em uma nova torre, construída em armação metálica, possuindo 32 metros, assumindo também posteriormente, a função de radiofarol. Após diversas modificações realizadas, a estrutura do Farol, a qual permanece até os dias atuais, foi inaugurada em 23 de agosto de 1937.

En la conmemoración del 85.º aniversario del faro de Salinópolis (PA), el Centro de Hidrografía y Navegación del Norte (CHN-4) realizó el 20 de agosto la ceremonia de la Bandera, con el propósito de homenajear las tradiciones, honores y señales de respeto que se remontan a los inicios de la navegación y las actividades desarrolladas por la Marina de Brasil.

La historia del faro de Salinópolis se remonta a un afloramiento rocoso en el río Gurupi, en la frontera entre Pará y Maranhão, donde funcionaba un faro de gas en el extremo oriental de la isla de Apeú. El comandante Bogado de Oliveira, entonces capitán de los Puertos de Pará, delegó la tarea de desmantelar esta estructura y volver a montarla en Salinas, reemplazando así el faro que se ubicaba en la playa de Atalaia, en el municipio de Salinópolis (PA). La misión, que comenzó a finales de mayo de 1936 y duró aproximadamente seis meses, involucró a 19 hombres y tres artefactos de dos toneladas.

Así, el faro, inaugurado el 8 de marzo de 1852 y que funcionó en Ponta do Atalaia hasta 1937, comenzó a operar en el casco urbano de la ciudad de Salinópolis, ubicación que ocupa hasta la actualidad, en una nueva torre de 32 metros de estructura metálica, que, posteriormente, también sirvió como radiobaliza. Tras varias modificaciones, la estructura del faro, que se conserva hasta la fecha, se inauguró el 23 de agosto de 1937.

«Un faro» por Carina Carloni

Continuamos publicando las colaboraciones de nuestros seguidores. En esta ocasión os traemos una historia escrita con mucho sentimiento y que la autora Carina Carloni, Cari, no quería que viese la luz. La hemos convencido y os la mostramos.

Cari es una psicóloga argentina, que participa activamente en las redes sociales buscando y compartiendo información sobre todos los faros del mundo. Ha tenido la suerte de ver faros tanto en Europa como en Sudamérica. Además, ha compartido sus fotografías con nosotros y ahora nos deleita con esta historia personal. Muchísimas gracias Cari por dinamizar el #TeamFaros.

Faro San Ignacio, Punta del Este, Uruguay

Lugar, espacio, tiempo… En aquella inmensidad oscura, donde nada se ve, donde uno se siente abandonado al azar, a las inclemencias del mar, donde uno podría darse por vencido o continuar navegando, confiando en cierto instinto interno que por allí, en algún lado debe o debería haber una luz que vuelva a iluminar y guíe hacia la plácida costa.

Llegando a San Ignacio, calles pequeñas, negocios entre una mezcla de espacios de regalería y lugares para comer, calles que se apiñan hacia la costa como si fuera un pequeño pueblito en el Mediterráneo; pero no, es frente al Atlántico. Casi al final del camino, se ve en pie una estructura hermosa, prolija, delicada en medio de acantilados de piedras que llevan a treparlos y escalar; encontrarse con la fuerza de las olas que golpean y salpican. Allí el Faro San Ignacio, Punta del Este, Uruguay. Por esas cuestiones de la vida, no pude subir, pero me di el gusto de recorrer su base, su playa.

Un espacio donde el mar se calma, porque es una bahía, tras esas rocas inmensas se filtra el mar cual arroyo calmo y así llega con algas pequeñas y olas suaves, dejo mis manos en el agua, admiro la transparencia, arena mezclada con pequeñas piedritas. De esa calma trepo al furor de las olas.

Voy de roca en roca, grandes, inmensas, veo entre ellas como se filtra el mar, llego a la más alta y me siento y casi casi desafío al mar: “golpea más fuerte, salpica más fuerte, aquí me sostienen las rocas”, el mar espumoso no se detiene, hasta es tentador, una espuma que acolchona, así también la fortaleza de sus olas es tremenda. Me quedo sentada allí un largo tiempo; a mis espaldas el Faro, cual vigilante, me está cuidando y está allí, es mediodía, hace calor y disfruto de este preciado momento. Me deslizo entre las rocas hacia la playa, me descalzo y camino entre la calidez del agua y la transparencia. Subo hacia la base del faro e intento la foto, siempre tan difícil de hacer, que me vea yo, que se vea el faro completo, bueno algo intermedio me conforma. No puedo creer que San Ignacio termine allí.

Pienso y reflexiono: Menos mal que está allí, con semejantes rocas que se extienden hacia el mar, cualquier barco, velero, lo que sea se vería atrapado entre las vibrantes olas espumosas y las implacables rocas.

Gracias, Faro San Ignacio, te saludo, porque estarás allí siempre, cuidando y preservando que nadie quede atrapado entre las rocas; gracias.

Cari

Día Mundial de la Fotografía, 19 de agosto

Desde 2009, el 19 de agosto se celebra el «Día Mundial de la Fotografía». Esta efeméride se celebra en honor a Louis-Jacques-Mandé Daguerre, inventor del daguerrotipo e impulsor de la fotografía. El daguerrotipo se presentó el 19 de agosto de 1839 en la Academia de las Ciencias de París (Francia). El fotógrafo australiano Korske Ara escogió esta fecha para que se reconociese oficialmente el día y homenajear así al precursor de la fotografía.

A simple vista este invento parece no tener mucha relación con esta página dedicada a los faros, pero nada más lejos de la realidad, puesto que gracias a los fotógrafos los faros son conocidos en todo el mundo. Se han capturado momentos estelares en muchos faros y esas fotografías que todos tenemos en mente cuando nos hablan de los faros se las debemos obviamente a los fotógrafos y al inventor del daguerrotipo, Luis Daguerre.

Nos hemos enterado que se puede colaborar con esta celebración subiendo fotografías a las redes sociales y etiquetándolas con los siguientes hashtags:

  1. #worldphotoday         o
  2. #DiaMundialDeLaFotografia

Un año más queremos agradecerle la colaboración desinteresada a nuestro amigo Pep Aguilar, puesto que nos ha enviado las fotografías necesarias para confeccionar esta publicación.

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¿En blanco y negro o en color? Difícil elección.

Carmen Conde y el faro de Cabo de Palos

El pasado lunes, 15 de agosto, se cumplieron 115 años del nacimiento de una mujer avanzada a su época. Desgraciadamente, no llegó a cumplir esa edad, puesto que falleció en 1996. Nos estamos refiriendo a María del Carmen Conde Abellán, más conocida como Carmen Conde.

Desde este blog Los Faros del Mundo queremos rendirle un pequeño homenaje a esta gran cartagenera. Fue ilustre y singular como ninguna, porque se convirtió en la primera mujer en ser elegida miembro de la Real Academia Española {RAE}, ocupando el sillón «K». Además, perteneció a la Generación del 27.

Carmen Conde ejerció como maestra, fue una gran poeta, destacó como novelista, dramaturga y ensayista. Tuvo una vida bastante convulsa por culpa de sus ideas políticas. Destacó entre otras muchas cosas por la fundación junto con su marido, Antonio Oliver, de la Universidad Popular de Cartagena.

En 1992 legó la totalidad de su obra y la de Antonio Oliver, su marido, al Ayuntamiento de Cartagena. Se puede consultar en el siguiente enlace:

https://patronatocondeoliver.cartagena.es/

Doodle como homenaje a Carmen Conde

Fue una enamorada del mar, y por supuesto, de Cabo de Palos como se puede apreciar en los siguientes escritos.

Oscuro el mar, todo el mar desde Cabo de Palos, por una noche de tormenta blanca y roja sobre su faro!… ¡Ay tierra desnuda, desierta, horadada en su menhir!

Subimos al faro, palmera que se cimbrea cuando el viento sopla amenazador. Nos tendimos en la playa, escalamos rocas agudas, vimos funcionar la radiotelegrafía del Cabo, sembrando chispazos en torno suyo, al mando de un apuesto funcionario llamado Rojas, hombre cordial y generoso. Fuimos felices unos días largos…

Carmen Conde posando en Cabo de Palos

Au revoir, Sempé

El pasado jueves, 11 de agosto de 2022, nos dejó el dibujante francés Jean-Jacques Sempé, más conocido como Sempé.

Nació en la localidad francesa de Pessac, departamento de Gironda y ha fallecido en la ciudad de Draguignan, departamento de Var (Francia). Junto con otro gran genio, el guionista francés René Goscinny, creó un personaje conocido por todos nosotros, «Le Petit Nicolas» <El pequeño Nicolás>. No fue su única creación, pero sí, la más universal.

Desde este blog Los Faros del Mundo queremos tributar un homenaje a Sempé, y por este motivo, hemos buscado y rebuscado entre las distintas historias que ha ilustrado. Afortunadamente, hemos encontrado varios dibujos sobre faros realizados por él mismo y los compartimos con todos vosotros.

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Ilustración aparecida en su libro «Marcelín»
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Au revoir, Sempé

Hasta siempre, Maestro.

«La Isleta» por Fran Sanabre

Llegamos al ecuador del mes de agosto y nuestro amigo Fran Sanabre sigue deleitándonos con sus relatos. Éstos se incluyen en una sección denominada “faros macabros”. Acompañadnos para saber dónde nos transportará hoy…

La Isleta

¿Recuerdas la primera vez que viste un faro? ¿Que su luz te hipnotizó para siempre? ¿Que te enamoraste sin saber por qué de aquel destello en mitad de la noche? Yo sí me acuerdo; era un niño y el faro era (y es) el de La Isleta.

Mi padre nos llevaba cada fin de semana al campo o a la playa, pasé media infancia en ésta última. Casi me ahogo en la Charca de Maspalomas con dos añitos y vi mi primer tiburón en una playa de Bañaderos. Lo típico. Quizá fue aquel día, el del tiburón muerto en las rocas, que volvíamos a casa por la carretera del norte cuando me fijé por primera vez en aquel brillo a lo lejos.

Yo, niño, cansado de jugar en la playa y con ganas de llegar a casa, aburrido del viaje en coche, «¿queda mucho?», miraba por la ventanilla y esperaba a doblar en algún punto del camino y ver la ciudad de noche pausada como un cuadro. En aquella visión nocturna de mis calles sólo se movían las luces de los coches que iban, venían y desaparecían, pero una perduraba, una luz sobre las montañas de Las Coloradas, una luz que hacía de metrónomo para mi joven palpitar. Era el faro de La Isleta.

Recuerdo aburrirme en el asiento trasero de aquel viejo Subaru hasta el punto de mirar el faro y contar los pulsos: Un destello, seis segundos, tres destellos, seis segundos. Sí, seis segundos (Pridrangar), no fue casualidad.

Así que mi primer recuerdo de un faro es el anhelo de volver a casa, de llegar a puerto, y la alegría de ver su luz y sentirme a salvo.

Esta historia es real.

Os debía una, ¿No? ¿Es porque no hay muertos ni fantasmas? Pues sí que hay, mi padre. Ahora está allá, me mira y se ríe. Todo es mentira, me dijo. Tiene un diente de oro, una barca y las rodillas negras por el sol, pesca a liña.

Una vez iba en chalana y peces martillo lo rodearon con las aletas fuera del agua. En la boda de la hija de un pez gordo para el que trabajaba de chófer me dejó conducir el Rolls Royce antiguo que llevaba a la novia. Muy pequeño, me agarró con ternura de la mano y me llevó al Estadio Insular. Oler el césped por primera vez no se puede olvidar. Vi tantos partidos con él, lo quise tanto… Qué grande mi padre.

Ahora me espera en La Graciosa, en su barca, pescando viejas y sargos de dos kilos, pero no puedo ir, ahora el padre soy yo. Tengo tanto que hacer por tus nietos, tanto que hacer por aquí.., espérame, por favor, basta de llamarme así.

Te quiero, papá, tú eres mi faro.

Pablo Wessling visita el faro de Trafalgar

El año pasado tuvimos la enorme fortuna de entrevistar a Pablo Wessling tras la publicación de su novela «Tres chicos buenos». Os recordamos que los protagonistas de esta novela van al faro de Trafalgar y allí es donde se ha trasladado Pablo con la finalidad de publicitar su libro y sobre todo conocer en primera persona el lugar al que envió a Guille, Luis y Tristán, los protagonistas de esta dinámica e interesante novela.

Os dejamos con las fotografías que nos ha enviado el propio Pablo y algunas de las que le han mandado sus seguidores y lectores. En ellas, además de verse la portada del libro aparece Pablo posando junto al faro de Trafalgar.

Esperamos que la promoción del libro haya ido todo lo bien que esperabas Pablo. Desde aquí te animamos a que compartas con nosotros todas las fotografías que te hagas en los faros. Muchas gracias.

Feliz Día de los Faros, con un poco de retraso

Como sabéis el pasado domingo, día 7 de agosto, se celebró el «Día Nacional de los Faros». No hemos podido rendir el homenaje deseado antes porque teníamos todos los días comprometidos con otras publicaciones. Os garantizamos que no volverá a ocurrir.

De todas formas, en nuestras redes sociales hicimos mención a esta celebración porque no se puede obviar un día tan importante para los faros. Os recordamos que el motivo de la celebración surgió en 1789, cuando el Congreso de los Estados Unidos aprobó una ley para el establecimiento y apoyo de faros, balizas, boyas y muelles públicos. 200 años después, el Congreso designó el 7 de agosto como el -National Lighthouse Day– Día Nacional de los Faros.

Chiti jugando con su pelo en el phare de Socoa

La maldad de los hombres con sus parejas no tiene limites, puesto que en vez de enviarnos fotografías de sus mujeres posando, nos las envían de espaldas, pero sin que ellas lo sepan. Eso es lo que le ha ocurrido a Chiti en su reciente visita al “phare de Socoa”, ya que mientras ella se dirigía caminando hacia el faro recogiéndose el pelo debido al enorme calor que hacia, su pareja se ha entretenido en captar toda esa secuencia a hurtadillas.

El caso es que las imágenes son graciosas. Si estáis leyendo esto es que contamos con el beneplácito de Chiti para poder realizar la entrada (esta vez con su consentimiento ¡Je,je,je).

Sobre el “faro de Socoa” os diremos que, está situado en la comuna de Ciboure, en el departamento de los -Pyrénées-Atlantiques- Pirineos Atlánticos, Francia. El faro se construyó en 1844 y reemplazó a la antigua casa-faro erigida en 1816. Consta de una vivienda de 5 metros de altura y una torre de planta cuadrada con una altura de 12 metros, más que suficiente, puesto que se halla a 36 metros sobre el nivel del mar; concretamente, sobre la bahía de Saint Jean de Luz. Emite una luz blanca, con un sector rojo centelleante y un alcance de 12 millas náuticas. Está electrificado desde 1936 y automatizado desde 1970, por lo que no precisa de farero. Por desgracia no se puede visitar, pero merece la pena verlo y también el -sémaphore de Socoa- semáforo de Socoa.

Y ahora, sin más dilación, vamos a ver esas fotografías tomadas a traición.

Chiti aproximándose al faro ajena a lo que hace su pareja junto al coche

Ella sigue recogiéndose el pelo mientras se convierte en el foco de la fotografía

A escasos metros del faro y Chiti sigue liada con el pelo

A los pies del faro, pero Chiti no termina de recogerse el pelo

Mientras Chiti contempla las maravillosas vistas, Alberto sigue haciendo de las suyas

Perspectiva de la torre del faro de Socoa

Muchas gracias a ambos, Alberto y, por supuesto, Chiti.