Oro olímpico en infamia. «Sueños de un farero» por Jordi de Mallorca

Jordi de Mallorca nos deleita con un nuevo relato, que ha publicado dentro de una sección denominada «Sueños de un farero». En ella, como sabéis, Jordi escribe y graba vídeos. Los relatos reflejan sus pensamientos y divagaciones que surgen mientras da pedaladas por su querida isla de Mallorca.

-Oro olímpico en infamia-

La envidia, los celos, la opinión sin consentimiento, la crítica destructiva… son auténticas disciplinas olímpicas en España. Conseguimos el oro sin ninguna duda.

La acción de hacer daño por cualquier medio también es deporte nacional, incluso el humor. Hasta ahí han llegado los tentáculos del poder. Poniendo límites a lo absurdo. Adjudicando plazas de arlequín a auténticos gilipollas que terminan entre la espada y la pared por un par de monedas.

Con tal de complacer a sus amos son capaces de reírse en la cara de cualquiera. Antes, al menos solo tenían que rendir cuentas a una persona. Ahora no piensan en las consecuencias porque como mucho pondrán a otro mono y a seguir con las risas.

Ya no se esconden. Su misión no es otra que la de distraer un rato más, ser el centro de atención, una cortina de humo tras tanta corrupción y escándalos políticos. Una pérdida de tiempo disfrazada de payaso.

Estos nuevos arlequines jamás conocieron que es la vergüenza, que esta bien y que es el humor. Puede que se perdieran aquella clase en la que alguien, en un alarde de picaresca quiso reírse de la autoridad y esta, muy avispada, les soltó aquella frase que algunos recordarán con nostalgia. “A ver Señor/Señorita (introduzca su apellido) cuéntenos que es tan gracioso al resto y así podremos reírnos todos juntos”. El silencio era evidente.

Quizás olvidaron ese detalle. Que el humor nos incluye a todos, que no es cosa de bandos o ideologías, que no hay que reírse de sino con y que jamás debería hacerse servir como una arma arrojadiza.

Jordi de Mallorca