18 de mayo, Día Internacional de los Museos. Faro de Mesa Roldán

Como sabéis, hoy 18 de mayo, se celebra el «Día de los Museos» y desde este blog Los Faros del Mundo nos sumamos a esta gran efeméride, puesto que existen faros que albergan en su interior museos o centros de interpretación siempre relacionados con motivos marítimos o con la propia historia de los faros.

Key West lighthouse & Museum

Todo el mundo habla de los mismos museos, pero nosotros queremos rendir un homenaje a Mario Sanz Cruz, farero en Mesa Roldán. Él se ha encargado de crear un museo en las dependencias del faro en el que desempeña su actividad cotidiana.

«Su museo», sí es su museo, no está anunciado en ninguna guía de rutas o actividades culturales. Tan solo te enteras de su existencia a través de la visita al “faro de Mesa Roldán”. En ella, Mario, siempre tan servicial y agradable os deleitará con sus anécdotas y vivencias; las mismas que se ha encargado de escribir y publicar en numerosos libros sobre los faros.

El faro está lleno de infinidad de objetos, algunos adquiridos por el propio Mario, otros donados por amantes de los faros y otros muchos entregados en agradecimiento por su amabilidad y cordialidad, puesto que te hace partícipe del contenido de su faro y, por ende, de su “museo”.

Faros en miniatura iluminados en la sala del museo del faro de Mesa Roldán

-Feliz Día de los Museos-

Presentación de «Que no se entere la Cibeles» de Mar de los Ríos

Ayer, viernes 7 de agosto, la escritora Mar de los Ríos presentó su última novela «Que no se entere la Cibeles» en el faro de Mesa Roldán. Mario Sanz Cruz, farero de este emblemático faro, fue el encargado de presentar tanto a la escritora como a su novela.

Portada de la novela «Que no se entere la Cibeles»

El evento se organizó respetando los protocolos de seguridad exigidos por la pandemia. Gracias a que la actividad se realizó al aire libre el número de participantes pudo ser mayor. Acudieron aproximadamente unas 40 personas, todos amigos de la escritora. Obviamente, huelga decir que disfrutaron de la presentación de la novela en este faro que se ha convertido gracias a Mario en un referente nacional. Nosotros desgraciadamente no pudimos asistir a la presentación por lo que las fotos que os vamos a mostrar pertenecen tanto a la autora de la novela, Mar de los Ríos, como a los amigos de Mario. Éste se las ha cedido a la Autoridad Portuaria de Almería por lo que también son visibles en su página web.

Esperamos que todo se normalice a la mayor brevedad posible y que podamos asistir a las próximas actividades culturales que se desarrollen en el faro. Sin más dilación, compartimos con vosotros las fotografías de la presentación de la novela.

De faros por Almería

-Faro de Mesa Roldán-
Panorámica del faro de Mesa Roldán desde la torre defensiva

Domingo 19 de julio de 2020

11:46 a. m. Suena mi teléfono móvil y al otro lado de la línea, mi amigo Luis me dice: ¿algún plan para hoy? Respondo con un escueto: No. A lo que Luis replica: En media hora paso por tu casa.

Antes de pasar por mi casa, Luis recoge a Juan Ángel. A las 12: 25 recibo otra llamada comentándome que han llegado a mi casa. Saludos protocolarios, evitando el contacto por el coronavirus y me monto en el asiento trasero del coche. Esta es la forma habitual de actuar de mis amigos. Creo que vamos a comer a algún sitio que ha conocido Luis en uno de sus múltiples viajes de trabajo. He acertado, pero a medias. Efectivamente, vamos a ir a comer fuera, pero el motivo de la excursión no es otro sino visitar el faro de Mesa Roldán. De eso no me enteraré hasta una hora y media después.

El viaje transcurre con normalidad [risas, charlas, comentarios] hasta que de repente vemos la salida de la AP-7 dirección Carboneras. Luis señaliza la maniobra y abandonamos la autovía. Hago un comentario hilarante al que mis amigos están más que acostumbrados. -Oye, si vamos a comer por aquí luego podíamos acercarnos al faro-. Risas y miradas cómplices entre ambos.

Descubro que la finalidad de la excursión dominguera no es otra que visitar el faro. Desgraciadamente, Mario, el farero, no se encuentra en el faro y no podemos verlo. Nos contentamos con ver los alrededores y deleitarnos con las maravillosas vistas que hay en la zona.

Comemos en un restaurante de Carboneras un jugoso y fresco pescado de la zona. Y nos conjuramos para volver al lugar y visitar el faro antes de que acabe el verano… lo que desconocen mis amigos es que yo me adelantaré a los propósitos e iré al faro muy pronto.

Pero eso es otra historia que os comentaré en mi próxima entrada.