Los Faros del Mundo os desean un Feliz Carnaval 2014

Desde este blog Los Faros del Mundo os deseamos un feliz Carnaval. Nos sumamos a esta celebración porque hemos descubierto que los faros aparecen en los carteles anunciadores de los carnavales.

Cartel del Carnaval con el “faro de Chipiona”

Resulta que el Ilustrísimo Ayuntamiento de Chipiona, en la provincia de Cádiz, exige siempre que en el cartel del Carnaval se incluya el majestuoso faro de Chipiona. Desde 1984, el faro aparece todos los años en el cartel del Carnaval, excepto en:

  • 1988, que se denominó “Un año de cambios”.
  • 1991, que el autor del cartel fue Rafael Alberti.
  • 1993, llamado “Éxito de agrupaciones”
  • Y en el año 2006.

En Carnaval se ven todo tipo de caracterizaciones, incluso hay gente que se disfraza de «faro». Parece algo imposible, pero no lo es. Os dejamos una muestra.

Feliz Carnaval

28 de febrero efemérides sobre los faros (1ª parte)

Febrero

Día 28

-28 de febrero de 1803. Se crea la Comandancia de Marina del puerto de Santa Cruz de Tenerife, isla de Tenerife, islas Canarias (España). Se designa al capitán de navío Domingo Ponte como el primer comandante de la institución. A partir de este momento, los atalayeros dejan de depender del gobernador militar y pasan a vincularse a la Comandancia. En 1833 se constituye la provincia de Canarias y en 1927 se divide en las dos provincias actuales: Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.

-28 de febrero de 1859. John Smith es nombrado torrero de “Fenwick Island lighthouse”. Se convierte en el primer torrero del faro. Será el encargado de encenderlo por primera vez el 1 de agosto de este mismo año. El faro está situado en Fenwick Island, frontera entre Delaware y Maryland, condado de Sussex, estado de Delaware (Estados Unidos).

-28 de febrero de 1862. Se subastan las obras de construcción del “faro de las Islas Medas”. Hasta 1866, bajo el reinado de Isabel II, no se construye el faro en la isla -Meda Gran-, archipiélago de las Islas Medas [depende administrativamente del municipio de Torroella de Montgrí], comarca del Bajo Ampurdán, provincia de Gerona, región de Cataluña (España). Tras la promulgación de la Constitución española de 1978, se creó la comunidad autónoma de Cataluña, a la que pertenece hoy en día. El faro se inaugurará en 1868.

-28 de febrero de 1862. Se subastan las obras de construcción del “faro de San Emeterio”. Cuentan con un presupuesto de 271.325,85 reales. El constructor Manuel Gester gana la subasta. Así, se inicia la construcción del faro en la Punta de San Emeterio, parroquia de Pimiango, concejo de Ribadeveva, provincia de Oviedo, principado de Asturias (España). En 1982 desaparece la provincia de Oviedo y se crea la comunidad autónoma del Principado de Asturias, a la que pertenece hoy en día.

25 de febrero efemérides sobre los faros (1ª parte)

Febrero

Día 25

-25 de febrero de 1842. Nace en Newport, condado de Newport, estado de Rhode Island, región de Nueva Inglaterra (Estados Unidos) Idawalley Zorada Lewis. Es la segunda hija del torrero de “Lime Rock lighthouse”. Se convirtió en torrera. Trabajó en el mismo faro que su padre, pero no fue por este hecho por el que destacó, sino por el rescate de dieciocho personas en diferentes naufragios. Es más conocida como -Ida Lewis-. En la actualidad, “Lime Rock lighthouse” se denomina “Ida Lewis Rock” en su honor.

-25 de febrero de 1847. Se firma un acuerdo en el que se aprueba la construcción del “faro de Colón” en la Punta de Maternillos, un pequeño saliente del cayo Sabinal, Santa María del Puerto del Príncipe, departamento Central, isla de Cuba {territorio de ultramar del Imperio español}. En 1878, desaparecieron los departamentos y pasó a pertenecer a la provincia de Camagüey {división que permanece en la actualidad}. En 1898, tras la independencia de Cuba, Santa María del Puerto del Príncipe cambió su nombre al actual, Camagüey.

-Real Orden de 25 de febrero de 1856 por la que se aprueba el proyecto de construcción del “faro de Artuch” o <faro Dartuch> en el cabo homónimo, isla de Menorca, Islas Baleares (España). El ingeniero encargado de redactar el proyecto es Emilio Pou Bonet. En 1983 se crea la comunidad autónoma de las Islas Baleares, a la que pertenece hoy en día. Tras la normalización lingüística de 1986, el faro es denominado “far d’Artrutx>, el cabo <cap d’Artrutx> y la comunidad autónoma <Illes Balears>.

Torreros o fareros, la misma profesión con distinta denominación (6ª parte)

Por contra, suponemos que estas familias tan abnegadas se sentirían completamente felices tras rescatar a unos náufragos y ver que todo el sacrificio que realizaban día a día se veía compensado al no haber ningún accidente en la zona de costa que el faro que estaba a su cargo iluminaba noche tras noche sin cesar.Afortunadamente, en el siglo XX todas las tareas relacionadas con los faros cambian de forma radical. En primer lugar, gracias a la electricidad y, después, por la automatización de los faros. Este último hecho fue tan significativo que conllevó la desaparición de los fareros después de siglos de abnegada dedicación.

Queremos destacar el modelo de los fareros finlandeses, ya que el Gobierno finlandés reguló en todo momento las condiciones laborales de los mismos. De ese modo, mientras en España se le permitía al torrero que conviviese con sus hijos en edad de escolarización en Finlandia, desde 1921, estaba regulada la educación obligatoria, por lo que los hijos de los fareros no podían permanecer con sus padres en los faros. Correspondería a los psicólogos evaluar la conveniencia de la aplicación de esta norma en los distintos países.

Lo que sí que se puede considerar como una revolución fue la automatización de los faros, ya que la vida de los fareros pasó de ser un infierno en algunos casos a desaparecer por completo en otros, ya que la automatización está aparejada a la supresión de los puestos de trabajo. El funcionamiento del faro se puede controlar desde fuera del mismo. Por consiguiente, la figura del farero está abocada a desaparecer y simplemente serán necesarias personas que se encarguen del mantenimiento de los faros.

Para finalizar, comentaros que, en febrero de 1929, dos torreros destinados en la provincia de Almería, Andalucía (España) solicitaron en nombre y representación del Cuerpo de Torreros de Faros, el cambio de denominación por otra mucho más adecuada, «Oficiales de Faros y Señales Marítimas». La solicitud fue desatendida por el Ministerio de Fomento. Actualmente, los pocos encargados de los faros que hay en España son conocidos como «Técnicos-Mecánicos de Señales Marítimas».

Fuentes Bibliográficas

-Autoridad Portuaria de Ceuta. Ministerio de Fomento

Torreros o fareros, la misma profesión con distinta denominación (5ª parte)

Historia de los técnicos-mecánicos de señales marítimas

Hasta finales del siglo XVIII era un trabajo durísimo, sobre todo, para aquellas personas que trabajaban en los faros de madera y carbón, puesto que tenían que hacer fuego al aire libre y soportar las inclemencias del tiempo. Por desgracia, a la dureza del trabajo había que añadir las condiciones de vida, ya que en muchos casos los fareros no disponían de aljibes en los faros y tenían que realizar ellos mismos su propio abastecimiento de agua. En los faros ubicados en el mar cuando las condiciones climatológicas eran adversas los fareros podían estar semanas sin recibir nada del exterior.

Llegamos al siglo XIX, con la invención de la linterna (luces con espejos o lentes), los trabajos se simplificaron, pero, aun así, no perdieron la dureza que siempre ha caracterizado a este oficio. Las lentes y los espejos tenían que ser pulidos constantemente; los mecanismos de relojería tenían que ser lubricados, etc. Por otra parte, todos estos avances exigían una mayor cualificación de los torreros. La invención de la radio y su posterior uso en los faros sirvió para mitigar el proceso de aislamiento que durante siglos vivieron los torreros y sus familias.

Sin duda, un invento que revolucionó los faros fue la electricidad, aunque para desgracia de los fareros ésta no empezó a implementarse en los faros hasta finales de este siglo. Por suerte, la electrificación conllevó mejoras en las tareas de los fareros, consiguiendo aliviar la carga de trabajo. Se incorporaron tareas nuevas, pero menos fatigosas que las anteriores.

Afortunadamente, en el siglo XX todas las tareas relacionadas con los faros cambian de forma radical. En primer lugar, gracias a la electricidad y, después, por la automatización de los faros. Este último hecho fue tan significativo que conllevó la desaparición de los fareros después de siglos de abnegada dedicación.

Queremos destacar el modelo de los fareros finlandeses porque el Gobierno finlandés reguló en todo momento las condiciones laborales de los mismos. De ese modo, mientras en España se le permitía al torrero que conviviese con sus hijos en edad de escolarización en Finlandia desde 1921, estaba regulada la educación obligatoria, por lo que los hijos de los fareros no podían permanecer con sus padres en los faros. Correspondería a los psicólogos evaluar la conveniencia de la aplicación de esta norma en los distintos países.

A pesar de todos los avances tecnológicos, que mejoraron de forma notable el día a día de los fareros, no podemos olvidar que tanto éstos como sus familias tenían que seguir enfrentándose a otros problemas diariamente. Los principales que podemos mencionar eran: el aislamiento y el abastecimiento. Como consecuencia del aislamiento físico se produjeron muchas muertes por accidentes o simplemente por falta de atención médica, que hicieron que sus vidas no fuesen placenteras. Valga como ejemplo decir que, en los casos de parto, la mujer del farero no contaba con más ayuda que la de su marido. En cuanto al abastecimiento, más de lo mismo, las condiciones meteorológicas condicionaban que se les pudiera proporcionar alimentos con cierta periodicidad.

Continuará…

Torreros o fareros, la misma profesión con distinta denominación (4ª parte)

Historia de los técnicos-mecánicos de Señales Marítimas

El trabajo de farero en todos los lugares del mundo ha sido arduo y muy complicado. Las condiciones adversas han sido comunes para todos, aunque lógicamente, no podemos comparar la calidad de vida del farero de Cabo de Palos [Cartagena] con la de un farero de una isla recóndita en Finlandia. Pero sí lo podemos hacer en lo que se refiere a medios técnicos para desempeñar sus tareas. Eran básicamente la mismas, pero se enfocaban de forma diferente, puesto que los medios de los que disponían unos y otros eran antagónicos. Así, un farero de Finlandia habrá sufrido mucho más las inclemencias del tiempo: viento, nevadas y heladas principalmente. Además de un aislamiento de larga duración, desde finales de otoño hasta principios de primavera mientras que el farero de Cabo de Palos probablemente puede que no sufriera ningún temporal a lo largo del invierno, no estaba aislado y su estancia en el faro sería mucho más placentera. Si ambos fareros se hubiesen visto inmersos en un desgraciado incidente, por lo general, un naufragio; el finlandés habría estado sólo o con un compañero y el farero de aquí habría tenido la opción de avisar a la población cercana. Por eso, podemos afirmar que se encontraban con distintos medios para afrontar un rescate a las víctimas del naufragio.

Las actividades que realizaban los trabajadores adscritos a un faro fueron simplificándose según transcurrían los años. Por ejemplo, la instalación de la electricidad en los faros hizo que muchas tareas a desempeñar por los fareros desaparecieran, como el recorte de la mecha de la lámpara de aceite y se introdujeron nuevas tareas como la sustitución de las bombillas.

Continuará…

Torreros o fareros, la misma profesión con distinta denominación (3ª parte)

Historia de los fareros o técnicos-mecánicos de señales marítimas

Mientras en los países sajones se generalizó a principios del siglo XX el término lighthouse keeper o lightkeeper, “farero” o “guardián de faros”; aunque en ocasiones también se les denominaba -wickies- en clara alusión a su trabajo al recortar las -wicks- mechas, para encender la linterna del faro. Aquí, en España se les seguía llamando torreros de faros.

Las peticiones elevadas al Ministerio de Fomento por parte de los miembros de la Asociación del Cuerpo de Torreros de Faros para que se actualizase esta denominación fueron numerosas, pero tuvieron que esperar décadas para que se modificase. Exactamente, hasta el 16 de septiembre de 1939, fecha en la que el subsecretario del departamento de Obras Públicas del Ministerio de Fomento le comunicó al director general de Puertos y Señales Marítimas mediante un oficio, que en vista del expediente instruido por la Asociación del Cuerpo de Torreros de Faros se tenía a bien cambiar la denominación del actual «Cuerpo de Torreros de Faros», que pasaba a ser conocido como <Cuerpo Técnico-Mecánico de Señales Marítimas>. Esta denominación se mantiene en la actualidad.

Finalmente, el 27 de octubre de 1939, se recibió oficialmente en el “faro de Candás” un oficio en el que se notificaba la modificación de la denominación del actual «Cuerpo de Torreros de Faros», pasando a ser conocido como <Cuerpo Técnico-Mecánico de Señales Marítimas>. Esta comunicación fue trasladada al resto de los faros españoles. Este faro está situado en Candás, concejo de Carreño, Principado de Asturias (España).

Continuará…

Torreros o fareros, la misma profesión con distinta denominación (2ª parte)

Historia de los torreros de faros en España

Aquí, a diferencia de otros países, la finalidad de todos los que trabajaban en los faros era alcanzar la categoría de torrero, puesto que era lo máximo a lo que se podía aspirar dentro de un faro. En otros países los torreros podían abandonar los faros y pasar a realizar tareas administrativas, como Estados Unidos; que se solicitaba el traslado a las oficinas del -Lighthouse Service- Servicio de los faros. En el Reino Unido, los fareros podían trabajar en las oficinas de la -Trinity House- la corporación que se encargaba del mantenimiento y funcionamiento de los faros británicos.

Siendo torrero en España se podía vivir bien, aunque en ocasiones el salario era justo y llegaba tarde. La mayor ventaja era que te garantizaba una pensión tras la jubilación. Sin embargo, la profesión de torrero no estaba al alcance de todas las personas; no ya por un nivel cultural alto ni por exigencias físicas, sino por otra serie de condicionantes que determinaban quienes estaban cualificados para desempeñar esta profesión.

En primer lugar, había que estar acostumbrado a la soledad porque las condiciones de trabajo en todos los faros no eran iguales y en algunos faros no se tenía un compañero o un ayudante. Esa adaptación era bastante complicada, ya que la vida en sociedad es algo inherente al ser humano. A continuación, se debía tener una predisposición a lo que en la actualidad se denomina «movilidad geográfica», puesto que, a lo largo de la vida laboral de un torrero, éste podía trabajar en distintos emplazamientos. La movilidad geográfica estaba justificada porque así se trataba de compensar a aquellos torreros que desempeñaban sus funciones en faros aislados o que tras muchos años en el cuerpo necesitaban trabajar en faros menos exigentes. También se utilizaba la movilidad para castigar a aquellos torreros que habían cometido infracciones. Analizándolo fríamente, estos cambios de destino eran necesarios porque no era lo mismo el trabajo en un faro ubicado en una población que el trabajo desempeñado en un faro completamente aislado en el mar o en una zona remota.

Para paliar esa soledad, se construyeron viviendas adosadas a las torres. En dichas casas, se alojarían los torreros y sus familias. El hecho de que el torrero pudiera estar acompañado por sus familiares hacía un poco más llevadera su larga estancia en el faro, pero eso no era suficiente, puesto que tanto él como su familia estaban completamente aislados del resto de la sociedad. Por ejemplo; un problema tan trivial en la actualidad como la asistencia médica, en un faro aislado durante los meses de invierno se podía convertir en una causa de muerte por desconocimiento y, sobre todo, por la falta de medios para subsanarlo.

Continuará…

Torreros o fareros, la misma profesión con distinta denominación (1ª parte)

Historia de los torreros de faros

Lógicamente, no podemos olvidarnos de una figura esencial en el funcionamiento de los faros, el torrero. Antiguamente, denominado atalayero y, posteriormente, «torrero», porque su labor la ejercían en torres. También se les ha llamado “fareros” o incluso “faristas”. En la actualidad, se denominan técnicos-mecánicos de Señales Marítimas. Esta figura está prácticamente extinguida debido a la automatización de los faros, pero hay que recordar que durante varios siglos estos hombres y mujeres fueron importantísimos, ya que, sin ellos, los faros no habrían tenido ninguna utilidad.

La profesión de torrero solía pasar de generación en generación a pesar de la singularidad del trabajo. Estaba mal remunerada y, sobre todo, no era apta para todo el mundo, puesto que era un trabajo muy exigente y requería de una dedicación exclusiva. Los torreros eran aquellas personas que vivían en los faros y que tenían como misión principal encargarse del correcto funcionamiento de éstos. En los orígenes de esta profesión, sus tareas eran completamente diferentes a las que desempeñan hoy en día debido sobre todo a la electrificación de los faros, primero, y a la automatización, después. Así, pasaron de tener que controlar los depósitos de combustible y recortar la mecha de los capillos y limpiar las lentes entre otras muchas actividades a supervisar periódicamente un programa que dirige el funcionamiento del faro.

La literatura y el cine han idealizado durante décadas esta profesión, pero por desgracia, lo que nos transmiten no se parece en nada a lo que de verdad padecían los torreros y sus familias. Hablamos de aquellos torreros que desempeñaban su trabajo en faros aislados o en alta mar.

En algunos países era un requisito imprescindible para poder optar a un empleo en los faros que se hubiera pasado unos años trabajando como marinero. Por lo general, la gente que solía trabajar en los faros había nacido en la costa y, por ende, conocían la mar.

Una cualidad, que en la actualidad no tiene prácticamente importancia, es que muchos de los antiguos torreros sabían nadar, puesto que en los faros ubicados en el mar la única forma de acceder era en bote y muchas veces, la mar no estaba en calma. Además, si se producían naufragios en las proximidades de los faros, éstos debían socorrer a los náufragos y sin saber nadar poca cosa se puede hacer para rescatar a alguien.

Continuará…

Los Faros del Mundo os desean un feliz día de San Valentín

Desde este blog Los Faros del Mundo os deseamos un feliz día de San Valentín.

14 de febrero, día de los Enamorados

La fotografía de abajo tiene un mensaje muy romántico. Viene a decir que: «Le buscaré un faro a esa playa. Las playas aman los faros».

I’ll get that beach a lighthouse. Beaches loves lighthouse
Corazones y faros iluminados, la estampa perfecta del amor

A pesar de ser una fecha más comercial que otra cosa no podemos obviar las corrientes y, por este motivo, os deseamos que lo paséis muy bien hoy con vuestra media naranja.