Momentos cargados de emociones por Miriam Segaró (1ª parte)

Algunos de vosotros no salís de vacaciones como el resto de españoles, es decir, en julio y agosto, sino que lo hacéis en junio o en el mes de septiembre. Ese es el caso de Miriam Segaró, que acaba de empezar sus vacaciones junto a su pareja, Diego.

Miriam es una gran aficionada a la fotografía, a los faros y a las escaleras… nos ha prometido que en su próxima visita a un faro (que por lo visto será mañana) sabremos a qué se refiere. A ella le gustan los faros, por lo que representan en la verdadera oscuridad, que están solos, que resisten y ahí siguen en pie. Considera que así debemos ser las personas.

Miriam paseando por las rocas que rodean a la baliza
Los archiconocidos percebes, los crustáceos más buscados

Miriam ha tenido la enorme fortuna de visitar esta baliza en compañía de Diego, su pareja, con la que comparte esta afición de ir a los faros. Por cierto, no viene de ahora, sino de mucho tiempo atrás cuando era mucho más joven y no tenía ni cámara.

Nos ha dicho que del Roncudo, quiere destacar que el hecho de poder estar a pie de mar con la marea es algo insuperable. Reconoce que no es un gran faro, pero que tiene mucha historia detrás mientras que de Corme, el pueblo en el que se halla el faro, no se puede ir uno sin probar los percebes. Estos están considerados los mejores del mundo por lo bravo que es el mar en esa punta. Miriam recuerda con nostalgia a los muchos percebeiros que han fallecido a los pies del faro, algunos de ellos buenos amigos suyos, Considera que esta zona de la -Costa da Morte- impresiona muchísimo a todos los visitantes.

Os proporcionamos unos datos sobre la “baliza de Punta Roncudo”. Esta señal luminosa se encuentra en la punta de Roncudo, a unos 4 kilómetros de la aldea de Corme, municipio de Ponteceso, La Coruña, Galicia. Tras el Plan General de Balizamiento de las costas del noroeste de España de 1904 se aprobó su construcción, pero hubo que esperar hasta 1919, fecha en la que el ingeniero Francisco Godinez, realizó el proyecto definitivo.

Desde 1920 ilumina junto a su gemelo (el faro de Laxe) la bahía de las rías de Corme y Laxe. Consiste en una torre cilíndrica blanca que tiene una altura de 11 metros. Emite una luz blanca con la siguiente característica: 1 destello cada 5 segundos mientras que su alcance es de 10 millas náuticas.

La torre de la baliza de punta Roncudo

Esperamos ansiosamente que Miriam y Diego puedan visitar ese faro del que nos ha hablado Miriam, y si es así, os lo contaremos.