Algunos de vosotros no salís de vacaciones como el resto de españoles, es decir, en julio y agosto, sino que lo hacéis en el mes de septiembre. Ese es el caso de Miriam Segaró, que actualmente se encuentra junto a su pareja, Diego, disfrutando de unas merecidas vacaciones.
Ella ha tenido la enorme fortuna de visitar los escasos restos del “faro de Santoña”, conocido coloquialmente como “faro del Caballo”, dado que se encuentra en la punta del Caballo, en el monte Buciero a 18,5 metros sobre el nivel del mar. Os recordamos que para acceder a este faro desactivado Miriam ha tenido que descender por los 763 escalones de piedra, y tras su visita, ha tenido que ascender por la misma escalera. La recompensa merece ese esfuerzo y mucho más.
El faro se encendió el 31 de agosto de 1863 y se desactivó en 1993. Finalmente, en 1994, la Autoridad Portuaria derribó la vivienda de los fareros, dejando en pie tan solo la torre. Actualmente, carece de linterna, y se halla en un estado bastante deplorable.
Como curiosidad podemos decir que, las escaleras de acceso al faro y el entorno del mismo fueron restaurados por los reclusos del Centro Penitenciario «El Dueso».
Este no ha sido el único faro que ha visitado Miriam, así que permaneced atentos.

Continuará…