Historia de los técnicos-mecánicos de Señales Marítimas
El trabajo de farero en todos los lugares del mundo ha sido arduo y muy complicado. Las condiciones adversas han sido comunes para todos, aunque lógicamente, no podemos comparar la calidad de vida del farero de Cabo de Palos [Cartagena] con la de un farero de una isla recóndita en Finlandia. Pero sí lo podemos hacer en lo que se refiere a medios técnicos para desempeñar sus tareas. Eran básicamente la mismas, pero se enfocaban de forma diferente, puesto que los medios de los que disponían unos y otros eran antagónicos. Así, un farero de Finlandia habrá sufrido mucho más las inclemencias del tiempo: viento, nevadas y heladas principalmente. Además de un aislamiento de larga duración, desde finales de otoño hasta principios de primavera mientras que el farero de Cabo de Palos probablemente puede que no sufriera ningún temporal a lo largo del invierno, no estaba aislado y su estancia en el faro sería mucho más placentera. Si ambos fareros se hubiesen visto inmersos en un desgraciado incidente, por lo general, un naufragio; el finlandés habría estado sólo o con un compañero y el farero de aquí habría tenido la opción de avisar a la población cercana. Por eso, podemos afirmar que se encontraban con distintos medios para afrontar un rescate a las víctimas del naufragio.
Las actividades que realizaban los trabajadores adscritos a un faro fueron simplificándose según transcurrían los años. Por ejemplo, la instalación de la electricidad en los faros hizo que muchas tareas a desempeñar por los fareros desaparecieran, como el recorte de la mecha de la lámpara de aceite y se introdujeron nuevas tareas como la sustitución de las bombillas.
Continuará…
La imagen de cabecera corresponde a una instantánea cotidiana del farero de “Wolf Rock lighthouse”. Un faro situado en -Cornwall- Cornualles, Inglaterra.
La fotografía se tomó en 1939.