Continuamos comentándoos el proceso de elaboración de esta fabulosa réplica del “faro de Oropesa”, realizada por Miguel Ángel Mora Mancebo. Hoy, vamos a contaros algunos secretos de su construcción, incluidos los materiales empleados.
Miguel Ángel siempre va a comprar acompañado de su mujer, María José, aquellos materiales necesarios para realizar los dioramas y las maquetas. En esta ocasión, no fue diferente. De esta forma, adquirieron: contrachapado de madera para el techo y paredes, cola blanca para pegarla, Porexpan para dar grosor a las paredes de las distintas plantas y para recubrir la torre propiamente dicha, alambre para las barandillas y escaleras (previa soldadura con estaño), una bola de porexpan para la cúpula, alfileres para simular los remaches de la cúpula, aglomerado para la base, Goma Eva para simular las plaquetas del suelo, una cartulina gruesa para la leyenda, horquillas de las que usan las mujeres para hacerse el moño, para las rejas, pajitas de plástico para los canalones, bombillas led e interruptor y acetato para los cristales. Hasta aquí la lista de lo indispensable. Pero siempre surgen imprevistos que sólo los que están acostumbrados a improvisar saben solucionar con destreza.
No os hemos contado que Miguel Ángel es autodidacta, por lo que toda su pericia es fruto de su intuición. Así nos encontramos que, para realizar el núcleo de la torre usó una botella de plástico, para el giro de la luminaria empleó dos vasos grandes de plástico, de los que vienen con las velas, para hacer la óptica de la bombilla utilizó un sacapuntas, para el sistema de giro aprovechó el motor de un proyector de la Vía Láctea. Y, por último, recurrió a la arena de la playa de Oropesa del Mar para darle textura a las paredes. Todos estos materiales sumados a muchas horas de trabajo y a mucho tesón han dado como fruto esta impresionante maqueta.









Muchas gracias, Miguel Ángel, por contarnos todos los entresijos de tu obra y, sobre todo, por ilustrarlo con tus propias fotografías.