Entrevista a Carlos Monti, autor de «Once mil vírgenes: Fareros, guardianes, torreros» (2ª parte)

Continuamos publicando la entrevista que nos ha concedido Carlos Monti, autor de «Once mil vírgenes: Fareros, guardianes, torreros».

El hecho de haber sido bibliotecario te ha facilitado la labor de recopilación de información sobre los datos referidos a los faros de los que hablas ¿verdad?

Debo aclarar que no soy bibliotecario de título, pero sí trabajé en dos bibliotecas y es más, fundé una rural. Sí, soy profesor (educación física, retardo mental, estimulación temprana), y maestro de grado. Al estar cerca de los libros la información obró en mi cabeza como un puente y me dio ideas, motivaciones. Un libro son mil libros que uno leyó o está en el camino de leer.

En tus relatos mezclas la ficción y la realidad ¿crees que el lector es capaz de discernir lo real de lo imaginario en tu novela?

Me gusta ese doble juego con el lector y que se involucre, que se meta dentro del personaje y sienta por él. Cuando uno se compenetra con un libro o una película eso que llamamos arte, la emoción. El cuerpo del lector va sufriendo cambios. Yo muchas noches leyendo me encuentro riéndome solo. O sintiendo que los pelos del brazo se erizan. O giro en la silla y los objetos cotidianos de la casa toman otra implicancia. Creo que no hay una barrera, una línea clara en cuanto que es ficción y que es realidad. Creo que pueden intercambiar de roles. Un gran novelista dijo: «La mejor novela escrita es la vida misma. Lo vemos a diario en los noticieros. Creo que las aberraciones humanas superan cualquier ficción».

Nos hemos enterado a través de la entrevista que te realizó recientemente la periodista Sandra Ávila que tu primera novela «El faro San Juan Salvamento» tiene continuidad en un libro de cuentos llamado «El ojo del mal», ¿por qué no lo vas a publicar?

Todo lo que escribo tiene una posibilidad de publicación. Me encantaría sacar un libro que junte todas las historias de los faros. Casi seguro que seguiré escribiendo sobre faros creo que el material, la motivación, y su ubicación en el mundo da para que cada faro cuente su historia.

¿Vas a volver a escribir sobre faros o tienes intención de volver a los cuentos?

Leo todos los días y me pasa casi lo mismo con la escritura. No me limito a un género en particular, aunque la narrativa (cuento, novela) se me da como algo natural, innato. Pero hace años qué con una imagen, una foto de un faro, escribo poesía. En Instagram tengo como mil, y también este año saqué en Amazon además de la novela «Once mil vírgenes», «Postales de Faros».

Muchas gracias, Carlos