Avistando el faro de Columbretes por Fede Domingo

Estamos acostumbrados a ver los faros desde tierra, es lo más normal para casi todos nosotros, pero ¿cuál es la vista que tiene un navegante de un faro? Si nos acompañáis, eso es lo que os vamos a mostrar en esta entrada de la mano de Fede Domingo.

Fede se define como un aficionado a la vela que cuando tiene ocasión hace alguna salida por el Mediterráneo, normalmente por la zona de Columbretes y el delta del Ebro. Nos comenta que si tuviese tiempo y dinero estaría siempre navegando puesto que es un enamorado del mar.

Acompañado siempre de buenos amigos suele visitar las islas Columbretes un par de veces al año. En algunas ocasiones se plantean arribar a la isla de Columbrete Grande o L’Illa Grossa en valenciano, isla en la que se encuentra el faro de Columbretes. En otras, se dirigen a cualquier otra isla pero la mayoría de las veces suelen fondear alrededor de este pequeño archipiélago. Así, disfrutan por partida doble ya que tras una jornada de baño en un lugar recóndito por la noche pueden disfrutar de unas vistas maravillosas, contemplando como la luz del faro ilumina todo lo que hay a su alrededor.

Preparaos que zarpamos.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Fede-Columbretes-3-1040x780.jpg
La silueta del faro destaca sobre el resto de las islas
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Fede-columbretes-1040x780.jpg
Aproximándonos a la isla de Columbrete Grande o L’Illa Grossa
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es fede-Columbretes-2-1040x780.jpg
Esta perspectiva es impresionante
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Columbretes-Fede-Domingo-1040x506.jpg
Fondeados en la isla, nos encontramos a buen recaudo porque el faro nos vigila

Fede nos comenta que la isla de Columbrete Grande tiene forma de hoz, abierta hacia la mar por su parte norte y que la mayoría de los barcos fondean en el interior porque las aguas están calmas, dando la sensación de encontrarte en una piscina.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Fede-Columbretes-1-1040x780.jpg
Cae la noche y podemos apreciar el encendido del faro de Columbretes

Tenemos que deciros que las fotografías que nos ha proporcionado Fede no pertenecen a una única visita al faro sino a muchas, realizadas en diferentes días.

Gracias Fede

Mi infancia en los faros por Juan Ángel Trillo (2ª parte)

Recuerdos de la infancia

Como hijo de farero mis recuerdos son diferentes a los de otros niños de mi edad. Mis vacaciones tanto de Semana Santa (como de Navidades, NO si le tocaba ir a mi padre suplir iba solo, los faros en invierno suelen ser fríos y húmedos y quería ahorrar esa incomodidad a la familia. Así que alguna Navidad fue bastante triste sin él) sin olvidar por supuesto los meses de verano las pasaba en compañía de  mi familia en un faro.

Por las mañanas, solía madrugar para acompañar a mi padre y a su ayudante a pescar. Alrededor de las 7 de la mañana salíamos los tres en un pequeño bote y regresábamos aproximadamente sobre las 11 con la comida del día o si eran muchas las capturas con la de varios días. 

Por las tardes, me dedicaba principalmente a cazar conejos, aunque siendo sinceros en todo el tiempo que pasé en los faros no logré atrapar más de dos o tres piezas. Un escaso bagaje teniendo en cuenta la cantidad de meses que he pasado allí.

Otra de mis aficiones era la caza de aves con la técnica de -filat-. Esta técnica está muy arraigada en las islas Baleares. Consiste en una red con forma de (dos rectángulos atada a unas cañas que se abaten una sobre otra al tirar de una cuerda y una “piqueta” con agua y el cazador lo único que tiene que hacer es cerrar la red cuando bajan  los pájaro a beber). Esto se me daba un poco mejor pero tampoco mucho. (Esto solo podía hacerlo en Columbretes)

El resto del tiempo lo dedicaba a leer, bañarme, recorrer los senderos y aun me sobraba tiempo para ayudar a mi padre en las tareas del faro, por lo que aprendí todo lo relacionado con el funcionamiento de esas luces que en aquel momento no significaban nada para mí salvo unas vacaciones exclusivas.

Como curiosidad, queremos comentar que nuestro protagonista cuando contaba con unos cuatro años, descubrió los efectos de la electricidad en su cuerpo. Resulta que: actualmente los destelladores de la balizas están en la propia baliza, pero entonces no; bueno en las de gas sí; el caso es que los detelladores de las balizas de Vinaroz estaban en nuestra vivienda que tenía una habitación que llamábamos “Sala de máquinas” donde se encontraba el grupo electrógeno y dos destelladores, que consistían en un pequeño motor eléctrico que hacía girar un disco de bakelita con muescas el borde y unas levas que cuando caían en una muesca cerraban el circuito y activaban la baliza, naturalmente esas levas estaban en tensión. Una tarde, desobedeciendo a su padre, se coló en la sala de máquinas  y se le ocurrió tocar una leva con un ganchito metálico. Tras sufrir una pequeña descarga cambió su conducta y tocó el aparato con una pequeña pinza de madera, percatándose entonces de los materiales  son o no conductores de electricidad. Afortunadamente para él, la corriente entonces era de 125V. y el latigazo no fue muy fuerte. ¡Tan débil que repitió la gracia varias veces!

Faro de Columbretes. Islas Columbretes (Castellón)

Ubicación

Las islas Columbretes están formadas por un conjunto de islas e islotes volcánicos entre los que destacan varios peñascos. Las islas se llaman: Bergantín, Columbrete Grande, Horadada y Ferrera. Estas islas están situadas a treinta y cuatro millas náuticas de Castellón. El nombre de Columbretes deriva del latín Columber –culebras-. Dado que todas las islas estaban plagadas de estos animales.

isla-columbrete
Ubicación de las islas Coiumbretes en el mar Mediterráneo
isla-columbrete-2
Panorámica del faro en la isla

Descripción

La construcción del faro, situado en la isla de Columbrete Grande o L’Illa Grossa en valenciano, se inició en el año 1856. Inaugurándose el 30 de diciembre de 1859. El conjunto de islas pertenece a la provincia de Castellón.

La torre del faro es cilíndrica y cuenta con una altura de veinte metros. El edificio se construyó inicialmente para albergar a tres torreros pero desde el principio quedó manifiesta la posibilidad de poder alojarlos debido a la falta de espacio teniendo que hacer uso de las casernas en las que los trabajadores que construyeron el faro se hospedaban. En septiembre de 1915, se sustituyó la luz fija por una de grupos de ocultaciones aprovechando el aparato antiguo y unas pantallas del “faro de Tarifa”. En el año 1961 se instala en la antigua torre un nuevo equipo de incandescencia para su automatización. Inaugurándose el 24 de julio de ese mismo año. Tras esta reforma, los fareros dejan de ser necesarios en el faro. Para evitar que el islote se quedase sin señalizar por una avería se construyeron e instalaron dos balizas automáticas en cada extremo de la isla.

En 1984 se inicia la electrificación del faro mediante paneles solares manteniendo la óptica catadióptrica que poseía. En la actualidad, el edificio se encuentra en buen estado y el faro está en funcionamiento. Sin embargo, la casa en la que se alojaban los torreros y sus respectivas familias está deshabitada debido a la automatización del faro.

Anécdotas

La comunicación de los torreros con tierra firme fue uno de los mayores inconvenientes con los que tuvieron que lidiar los trabajadores de aquella época. En un principio se pensó usar la luz del faro para poder comunicarse mediante código Morse pero se desestimó al percatarse de que se podía generar confusión entre los navegantes. Posteriormente, en 1867 se propuso usar señales hechas por helióstatos. Los helióstatos son conjuntos de espejos colocados sobre dos ejes que permiten mantener sobre un punto determinado el reflejo de los rayos solares que inciden sobre ellos.

Más tarde, en el año 1916 se usan palomas mensajeras y finalmente en 1921, se aprobó un proyecto de estación radiotelegráfica entre el “faro de Columbretes” y la antigua estación del “faro del Grao” de Castellón.

El 19 de noviembre de 1869, el torrero del faro de Cabo Blanco” en Mallorca se suicidó ante la posibilidad de ser trasladado al “faro de Columbretes”. Hay que decir que la comunicación con la península se hacía a través del vapor -Destellos- y que ésta se supeditaba a las condiciones meteorológicas. Además, los torreros no tenían relevo en ningún momento puesto que hasta el año 1916 no se implantaron los turnos de descanso.

El 8 de febrero de 1937, en plena Guerra Civil, fue desalojado el faro y lo ocuparon los militares para hacerse cargo de la estación transmisora.

En el otro extremo de la isla se encuentra el cementerio de los torreros. Este improvisado cementerio cuenta con las tumbas de los torreros y familiares fallecidos durante su estancia en la isla.

Vídeos

Fuentes bibliográficas

Guía multimedia de los faros de España. Puertos del Estado. Ministerio de Fomento, 2003.