Origen de los faros

faro-alejandria

Origen de la palabra FARO

Un faro es una torre construida junto a la costa que tiene en su parte superior una potente luz para orientar la navegación.

En la Edad Media, la palabra “Faro” identificaba una hoguera que servía como señal. Era un sinónimo de la palabra procedente del árabe “alimara” que significa “ahumada” señal desde una atalaya. Esta palabra también se usó en español.

Orígenes de los Faros

La vista del fuego en tierra firme siempre ha sido un aviso de peligro para los navegantes. Homero en el año 700 a. de C. escribió en la “Odisea” que el uso de fuegos y fulgores servía para guiar a los marineros y para la señalización de tierra a los barcos.

Para facilitar la navegación nocturna se hizo todo lo posible para mantener fuegos permanentes. Esas primeras hogueras dieron paso a los faros. El hombre desde épocas remotas se ha esforzado en conseguir que la iluminación de los faros fuese cada vez mayor y de esa forma garantizar que sus luces se pudieran ver desde mucha más distancia.

Los primeros faros que se conocen eran fuegos de canalizo. Sus principales defectos eran: que la luz no era muy potente y que debían ser atendidos continuamente. Además de estos problemas, había otro ya que ningún marinero podía afirmar donde estaban ubicados o cuando estaban encendidos. Si a eso le añadimos que los ladrones encendían faros falsos para que los barcos encallasen y así poderlos saquear. No resulta muy difícil pensar que los faros no eran buenos referentes para la navegación.

Hacia el año 290 a. de C., se erigió un faro llamado “El Coloso” en la entrada del puerto de Rodas (Grecia). Era una estatua de bronce del dios del Sol, Helios. Tenía unos 40 metros de altura y el fuego en su parte superior. Fue construida por Cares de Lindos y destruida 80 años más tarde a causa de un terremoto.

El “Faro de Alejandría” fue el faro más famoso de la antigüedad. Fue concebido por Ptolomeo Soter alrededor de 290 a. C. El faro tenía una base cuadrada y una torre de unos 100 metros de altura. Fue destruido en el año 1302 por culpa de un terremoto.

Podemos pensar que los primeros en utilizar faros fueron los fenicios y los cartagineses, ya que encendían grandes hogueras en la cima de las torres de vigía para destacar los puntos estratégicos de la costa. Los griegos y los romanos construían torres altas en la entrada de los puertos para señalar donde había tierra.

Los “faros o alimaras” podían construirse en cualquier punto de la geografía aunque lo más normal era que se aprovechasen los puntos con mejor visibilidad. Si además del faro, se erigía una torre en esos lugares se incrementaba la visibilidad y la defensa. Esas torres defensivas recibieron varios nombres siendo lo más usuales “atalayas” y “torres de vigía”. Las funciones de los faros eran múltiples ya que iban desde avisar a los náufragos a anunciar la partida o desembarco de alguna nave pero sin lugar a dudas su función primordial era tocar a rebato contra los enemigos llegados por mar.

Fuentes Bibliográficas

Historias de los faros. Puertos del Estado. Ministerio de Fomento

Autor: Los faros del mundo

Egresado del máster de "Historia y Patrimonio Naval" en la Universidad de Murcia que pretende conseguir y difundir la mayor cantidad de información posible sobre el fascinante mundo de los faros.

Deja un comentario