La gesta del torrero Anselmo Vilar por Jesús Hurtado Navarrete

La figura del torrero lucense Anselmo Antonio Vilar García es conocida gracias a la labor de investigación del periodista Jesús Hurtado Navarrete. Fue él, quien buscando información sobre los cinco faros que ha habido a lo largo de la historia en la localidad de Torre del Mar, se topó con la sorprendente historia de este torrero.

Precisamente hoy, 28 de noviembre, se reúne el Pleno del Ayuntamiento de Torre del Mar {provincia de Málaga} para aprobar la designación del nombre de la plaza en la que se encuentra el faro antiguo de dicha localidad. El nombre propuesto para esta plaza es el de: «Anselmo Vilar, el farero de Torre del Mar».

La gesta de este torrero se llevó a cabo en febrero de 1937, en plena Guerra Civil, cuando Anselmo Vilar se llenó de valor y dejó de encender el faro para no dar referencia a los aviones italianos Fiat CR-32 y los Heinkel alemanes que junto a los cruceros: Canarias, Baleares y Cervera peinaban la costa de Torre del Mar con el ánimo de ametrallar y cortar el paso a los miles de personas, la mayoría, mujeres, ancianos y niños, que escapaban de la toma de Málaga por las tropas sublevadas, la denominada Desbandá.

Anselmo observó como la marea de miles de personas indefensas se acercaban buscando cobijo por su faro y se ocultaban entre las hazas de caña de sus proximidades. Fue en ese instante cuando optó por realizar una acción de manera libre, moral y consciente. Anselmo entendió que, si su faro daba luz, estaría ayudando a la marina del bando nacional y a la aviación a seguir con la masacre así que, sabiendo que estaba firmando su pena de muerte, apagó la luz del faro durante las noches del 6 y el 7 de febrero.

Los atacantes, confundidos por la desaparición del enclave del faro y ante la falta de referencias, utilizaron el faro de Torrox, a pocos kilómetros de Torre del Mar, desplazando sus ataques hacia esa zona, dejando vivir a miles de personas que se habían refugiado al cobijo de la oscuridad que Anselmo había provocado.

Se estima que el acto de heroicidad del farero Anselmo, convirtiendo a su faro en un “santuario”, ayudó a más de 180.000 personas a continuar con su huida en dirección a Almería por la denominada «carretera de la muerte».

Anselmo fue detenido por las primeras tropas llegadas a Torre del Mar, las del comandante italiano Guassardo Gusberti y sentenciado a muerte.